Desde sus comienzos, Cocaleros construyó una identidad en la que el rock, el punk y la canción funcionan como vehículos para observar y cuestionar el mundo que los rodea. La banda presenta El baile de los vampiros 1, un EP de tres canciones editado por el sello independiente Del Suncho Records y producido artísticamente por Julián Gómez. El trabajo combina un sonido directo y contundente con una mirada crítica sobre la precarización de la vida cotidiana, las desigualdades sociales y la frustración de quienes deben luchar para salir adelante en un contexto cada vez más hostil.
Con colaboraciones de Andrea Álvarez, Gabriel Guerrisi, Ray Fajardo, Gonzalo “Pájaro” Rainoldi y Levantamiento Neblina, entre otros músicos, el lanzamiento marca la primera parte de un proyecto que continuará con un segundo EP y desembocará en el cuarto álbum de estudio del grupo.
A pocos días de su lanzamiento hablamos con Lustra, cantante de Cocaleros, repasa las ideas que atraviesan las nuevas canciones, habla de la música como una forma de interpretar el presente y reflexiona sobre la necesidad de reaccionar frente a una realidad que parece inmodificable.

Otra canción: En El Baile de los Vampiros 1 conviven el rock fuerte, el punk y un folk desolador. ¿Cómo trabajaron el sonido de este EP y qué buscaban transmitir a través de esa combinación de géneros?
Lustra: El nombre de El baile de los vampiros 1 surgió de una entrevista que estaba viendo en YouTube a uno de los líderes políticos más importantes del mundo. Allí se hablaba de las élites mundiales y de la concentración de la riqueza, y se mencionaba a otros dirigentes, como Donald Trump y Netanyahu, para señalar cómo sus modos de operar han hambreado a pueblos de América Latina, Asia y África, se han alimentado de carne humana y han traficado niños. En esa entrevista, Vladimir Putin decía que el baile de los vampiros se estaba terminando.
El baile de los vampiros 1 es la primera tanda de canciones, a la que se sumará El baile de los vampiros 2, previsto para marzo del año que viene. La idea es reunir ambas partes en nuestro cuarto álbum de estudio, que se llamará El baile de los vampiros ha llegado a su fin, retomando esa idea que plantea Putin en la entrevista.
Cocaleros siempre fue una banda con muchos recursos y una amplia gama de sonidos y géneros dentro de su identidad. La búsqueda pasa por la contundencia: que el mensaje llegue de la mejor manera a quien lo escucha, con la agresividad y la impronta que queremos imprimirle.
Buscamos que el mensaje sea contundente, conciso y emocionante, pero también divertido. No me refiero a un parque de diversiones, sino a que entretenga a quien escucha y lo mantenga en un estado de alerta, despierto.
O.c: El ep está atravesado por una narrativa que describe un contexto social alarmante. En “Arruinado, Abrumado y Muerto” aparecen imágenes como “vamos apurados, engañados, abrumados” y “marchamos como zombis a la destrucción”. ¿Desde dónde escriben sobre el presente y qué hay en esa canción de observación de la realidad y de experiencia personal? ¿A quiénes interpela la pregunta por el cansancio de esperar algo que no va a pasar?
Lustra: La lirica de Arruinado, abrumado y muerto habla de lo que vivimos todos los días: no poder pagar un alquiler, tener dos o tres trabajos para mantener a la familia, no poder acceder a una casa propia y formar parte de un sistema completamente hostil, que te hostiga todo el tiempo. La planificación de la vida ya no pasa por la felicidad, la tranquilidad o la posibilidad de transmitir algo a alguien que querés, sino por sobrevivir y estar siempre con la soga al cuello, con cada vez menos condiciones laborales dignas.
Es todo el contexto social que atraviesa un trabajador promedio, que quedó librado a la supervivencia, sin representación en las cámaras, en medio de un proyecto político y económico que es una burla. Un proyecto que busca fortalecer los vínculos con quienes más tienen, entregarles las tierras a empresarios extranjeros y dejar que los empresarios se queden con todas las ganancias. A eso se suman el individualismo, la falta de colectividad, la quita de derechos, el desfinanciamiento de la educación, los hospitales sin insumos y el vaciamiento general. Es un proyecto de país vacío. De ahí viene el mensaje de Arruinado, abrumado y muerto.
Por eso, la gráfica de la canción también muestra a una Argentina dada vuelta. Esa imagen, junto con la letra y el nerviosismo de la melodía, busca transmitir ese conjunto de sensaciones y conflictos.
O.c: El EP reúne colaboraciones con músicos de distintas generaciones y recorridos, como Andrea Álvarez, Gabriel Guerrisi, Ray Fajardo y Gonzalo “Pájaro” Rainoldi. ¿Cómo surgieron estos encuentros y qué aportó cada participación a la identidad del material?
Lustra: Los invitados se fueron dando bastante naturalmente. Con Julián Gómez, el productor del disco, que ya nos había acompañado en Abrapampa, estamos trabajando en este proyecto tan ambicioso desde fines del año pasado. Queríamos que fuera algo grande, muy directo y contundente, como te decía antes, y para eso necesitábamos figuras de esta índole.
Ray Fajardo, que es un ícono del punk; el Pájaro Reynoldi; Andrea, que también es un ícono de la música independiente, una mujer con una lucha muy marcada, militante de causas sociales muy importantes y, además, una música del carajo.
La búsqueda era que todos fortalecieran el mensaje que El baile de los vampiros quería transmitir. Se lo fuimos contando y ellos se fueron copando, aportando su sello y su sonido tan particular e increíble al disco. Estamos muy contentos de que se hayan sumado de esa manera.
O.c: Desde Los Cocaleros (2013), pasando por Abra Pampa (2016) y Bonpland (2022), hasta este nuevo EP, la banda sostuvo la canción como eje, con letras que combinan rebeldía y elaboración poética. ¿Qué cambió en la forma de componer y mirar el mundo a lo largo de estos años, y qué sienten que permanece como núcleo de Cocaleros?
Lustra: Cocaleros siempre tiene una búsqueda diferente en cuanto al sonido y a la manera de expresar sus ideas a lo largo de los años. La verdad es que las ideas y el mensaje no cambiaron demasiado desde que empezamos. Sí cambió la forma de transmitirlos, porque eso también refleja los sentimientos que vamos teniendo con el paso del tiempo.
Desde el principio intentamos expresar cómo vemos el contexto que vivimos, el mundo que habitamos y la manera en que se dan las relaciones humanas. Siempre hubo un hilo conductor entre disco y disco. Cocaleros habla un idioma parecido, una forma de mirar todo eso que no es necesariamente personalista: las letras no hablan tanto de nosotros como individuos. De hecho, muy pocas se refieren a alguno de los integrantes; hablan más bien del contexto que nos toca vivir.
Creo que ese es el común denominador a lo largo de los años: siempre hablamos el mismo idioma, aunque hayan cambiado la música, los sonidos y la manera de intentar expresar esas ideas.
O.c: En “La Fábula del Diablo y el Tonto” aparecen el diablo, un cielo oxidado, una salida prohibida y un personaje que pierde su oportunidad. ¿Cómo nació esta historia y qué hay detrás de esas imágenes? ¿La pensaron como una fábula sobre el fracaso individual o también como una forma de hablar de algo más amplio, como la necesidad de ser alguien especial o las expectativas sociales?
Lustra: Sí, justamente, La fábula del diablo y el tonto habla de un fracaso individual, como bien lo interpretaste. Tiene que ver con lo que te mencionaba cuando hablábamos de Arruinado, abrumado y muerto: las pocas posibilidades que tenés de subsistir en este contexto, la cantidad de situaciones de vulnerabilidad que atravesás en la vida cotidiana y lo difícil que es recomponerse de un golpe hoy en día.
La canción intenta expresar cómo el diablo está presente y te hace todo imposible en el día a día, mientras vos casi siempre terminás siendo el tonto: el hostigado, aquel a quien le marcan los errores y al que le cuesta salir adelante. Es parte de lo que Cocaleros viene observando y contando en este EP.
También habla de lo frustrantes que son hoy los fracasos individuales y de cómo se nos imponen los triunfos económicos como medida del éxito social. Parece que todo se dividiera entre ser exitoso o ser un fracasado, pero siempre bajo un parámetro capitalista y económico, no a partir de los logros humanos. En definitiva, es un cuento que intenta relatar todo eso.
O.c: En “La Fábula del Diablo y el Tonto”, la letra dice: “Desde ese momento todo lo que estaba bien se rompió”. ¿Qué les interesaba de ese instante en el que algo se quiebra y cambia la percepción de todo lo que viene después?
Lustra: Respecto de lo que dice puntualmente la canción, “en ese momento todo lo que estaba bien se rompió”, es un poco lo que veníamos hablando. Los breves lapsos de bienestar no duran y los proyectos de vida son muy difíciles de sostener por los contextos a los que estamos expuestos. La canción intenta decir eso: en cualquier momento puede pasarte algo y te va a costar mucho salir adelante. Estamos atravesando momentos difíciles y nadie se salva solo.
O.c: Tanto en “La Fábula del Diablo y el Tonto” como en “Arruinado, Abrumado y Muerto” aparecen personajes desorientados, atrapados o empujados hacia una situación límite. ¿Hay un hilo narrativo que conecte las canciones de El Baile de los Vampiros 1? ¿Qué representa la figura del vampiro dentro de ese universo y de la lectura que hacen del presente?
Lustra: Sí, obviamente hay un hilo conductor entre La fábula del diablo y el tonto, Arruinado, abrumado y muerto y Sin concesiones. Las tres hablan del mismo tipo de personas, de los mismos sectores sociales a los que pertenezco junto con mis compañeros de banda, y de las situaciones a las que estamos expuestos. En ese sentido, representan a un grupo mucho más grande que nosotros. Por lo que vemos, todos estamos expuestos a situaciones límite en distintos momentos de la vida, y eso nos frustra, nos entristece y nos enoja.
Lo que busca Cocaleros es que podamos tomar conciencia del momento que estamos atravesando y empezar a buscar un cambio. Este mundo, y no solamente nuestro país, necesita un cambio de paradigma total. Hoy existe una clase muy privilegiada, mientras que todos los demás estamos relegados. Y somos muchos, muchísimos más que ellos.
O.c: En “Sin Concesiones” aparece una persona golpeada, acusada y llevada al límite, pero también un llamado a reaccionar: “No es que creas revoluciones, solo te pido que algún día reacciones”. ¿Qué diferencia hay, para ustedes, entre reaccionar frente a una injusticia y pensar una transformación más profunda? ¿Desde qué lugar construyeron esa tensión en la letra?
Lustra: No hay una diferencia entre reaccionar y después buscar una transformación más profunda. La reacción es el primer eslabón hacia esa transformación. La canción dice “no creo en revoluciones”, pero en realidad te está llamando a dar el primer paso para empezar a creer en ellas. No hay una separación tajante entre reacción y revolución: una revolución empieza desde el primer momento en que todos empezamos a reaccionar, por más grande o chica que sea esa reacción. Eso es, justamente, lo que intenta decir la canción.
“Solo te pido que algún día reacciones”. Se trata de dejar de agachar la cabeza y de pensar que todo lo que vivimos forma parte de una normalidad que no se puede modificar. Hay muchos ejemplos de gente que no se conforma con un montón de cosas, pero veo que mis compatriotas, la gente que tengo alrededor, está muy adormecida. Nos exponen a situaciones muy complejas y creo que nos falta dar un mensaje más contundente.
Nos hemos refugiado en eslóganes como “el amor vence al odio”, pero está claro que quienes hoy están por encima nuestro ganaron con un mensaje de odio contundente y nos tienen en esta situación. Entonces, la idea de Cocaleros también es decir que ya no alcanza con repetir que el amor vence al odio. Hay bronca, y también se trata de combatir el fuego con fuego.
O.c: “Sin Concesiones” suma a Levantamiento Neblina a un trabajo que también reúne músicos de distintas procedencias. ¿Cómo surgió esa colaboración y qué encontraron en el encuentro entre ambos proyectos? ¿La participación modificó la manera de pensar o resolver la canción?
Lustra: La participación de Levantamiento Neblina surgió porque sentimos que es un proyecto que transmite algo muy parecido a lo que busca Cocaleros, tanto en la forma de expresar sus ideas y sentimientos como en la manera de mostrarlos. Además, desde lo audiovisual, es una propuesta muy contundente.
Por eso fuimos a buscar a Brisa y a los chicos de Levantamiento Neblina para que dejaran su sello en una canción tan particular. Conocemos el idioma en el que hablan, lo que sienten cuando expresan sus ideas, sus convicciones y su manera de ver el mundo. Desde ese lugar nos acercamos a ellos y, una vez más, respondieron de una manera excelente.
Todo eso quedó plasmado en la canción: la voz de Brisa y el sonido de Levantamiento Neblina están en perfecta sintonía con el mensaje que Cocaleros busca transmitir en este tema.