Después de más de quince años de trayectoria, Shinova atraviesa un presente que no solo confirma su crecimiento sostenido, sino que también los encuentra en un punto de madurez creativa y conexión con su público pocas veces alcanzado.
En ese camino, donde el rock convive con una creciente apertura melódica, una sensibilidad cada vez más refinada, Shinova da ahora un paso más allá con La Tormenta Perfecta. El nuevo EP abandona la lógica tradicional de disco y propone un relato en cuatro actos, donde las canciones se entrelazan para construir una historia atravesada por los vínculos, las decisiones y las vidas posibles que nunca llegaron a ser.
Con una narrativa circular, donde todo gira y vuelve, el grupo expande su universo sonoro y conceptual, profundizando en temas como el paso del tiempo, la fragilidad y la necesidad de soltar.
La banda española reflexiona sobre este momento de plenitud, el concepto detrás del EP y las inquietudes que siguen impulsando su música.
Otra Canción: Después de 15 años de trayectoria, algunas crónicas hablan de este como el “momento más dulce” de Shinova. ¿Lo sienten así? ¿Cómo viven esta etapa en la que conviven el crecimiento, el reconocimiento y una escena donde parece haber más espacio para compartir entre bandas?
Shinova: Así lo sentimos nosotros, aunque pueda sonar a tópico, pero estamos en nuestro mejor momento. Nuestra carrera, desde el inicio, ha consistido en subir pequeños escalones. En el instante no nos hemos dado cuenta, pero si miramos atrás nos damos cuenta de todo lo que ha pasado y la situación en la que estamos. Como comentas, la escena actual vive una gran época, con muchas bandas en un gran momento en cuanto a giras y composición.
O.c: Con La Tormenta Perfecta presentan un EP muy conceptual. ¿De dónde nace la idea y qué les llevó a construir un relato en cuatro actos en lugar de simplemente reunir canciones?
Shinva: Queríamos salir un poco del ciclo disco-gira-disco-gira y plantear algo diferente a lo que estamos acostumbrados. Siempre hemos tenido ganas de probar cosas nuevas, y se nos ocurrió esta historia para la que consideramos que un EP tenía la duracion perfecta. Teníamos claro que queríamos que el artwork y los videoclips formasen parte de esa historia, y desarrollamos todo de manera conjunta.
O.c: El EP trabaja con la idea de las vidas posibles, los caminos que no tomamos y aquello que pudo haber sido. ¿Qué les interesaba explorar de ese universo emocional?
Shinova: Nos parecía un camino que abría la puerta a explorar muchas posibilidades tanto en la parte lírica como en la musical, además por supuesto del artwork y los videoclips.
O.c: Han definido La Tormenta Perfecta como una historia circular, donde la última canción conecta con la primera. ¿Qué les atrae de esa idea de ciclo infinito y cómo dialoga con la propia experiencia humana?
Shinova: Nos gustaba la idea de que las cuatro canciones estuviesen relacionadas, tanto temáticamente como instrumentalmente, con melodías que se entrelazan y se desarrollan. La idea de que la última canción enlazara con la primera nos parecía el cierre perfecto para la historia, para dar una oportunidad a la pareja de que, esta vez, la historia sea diferente.
O.c: El Presente tenía una mirada muy vinculada al “aquí y ahora”, mientras que La Tormenta Perfecta parece mirar más hacia lo que pudo ser y hacia otras posibilidades. ¿Cómo conviven esas dos formas de entender el paso del tiempo?
Shinova: Creo que son maneras compatibles de entender la vida. Seguimos creyendo en la importancia de valorar el momento presente, pero es natural y humano reflexionar sobre cómo cada pequeña decisión que tomamos nos puede cambiar la vida. Con el paso de los años, ambas se van reforzando.
O.c:“Todo gira y vuelve” parece funcionar como una puerta de entrada a este nuevo universo, pero también como una reflexión sobre los ciclos. ¿Qué pueden adelantar de este nuevo capítulo sin revelar demasiado?
Shinova: Quizá los dos pilares sobre los que se fundamenta el concepto de este EP sean, por una parte, el título de esta canción, y por otra, la frase con la que se resuelve el estribillo de “Tiempo”. Nos parecía importante que una abriese y otra cerrase el EP, además de que estuviesen conectadas entre sí, para reforzar esto.
O.c: En la canción aparece una despedida desde la distancia, esa idea de querer lo mejor para alguien pero lejos de uno. ¿Cómo trabajaron ese equilibrio entre el cariño y la necesidad de soltar?
Shinova: En la vida, hay muchos momentos donde es inevitable aprender a soltar, y asimilar que algo ha acabado es una de las lecciones más importantes que toca aprender, por duro que sea. En “Todo gira y vuelve”, una de las personas debe dejar su pasado atrás para comenzar esta nueva historia.
O.c: Como argentino es inevitable preguntar por la referencia a “De música ligera” y esa idea de que “nada nos libra”. ¿Qué significa Soda Stereo o Gustavo Cerati para Shinova y qué lugar ocupa ese guiño dentro de la canción?
Shinova: Tanto Soda Stereo como los trabajos de Cerati en solitario nos encantan, y hacía tiempo que queríamos hacer un pequeño homenaje. Creíamos que la temática de “Todo gira y vuelve” encajaba con ese guiño, y en el momento en el que lo probamos funcionó a la perfección.
O.c: “Lo que podría salvarnos” muestra una aparente plenitud que empieza a resquebrajarse. ¿Cómo construyeron ese contraste entre una vida que parece perfecta y una tensión que crece por debajo?
Shinova: Aunque “La Tormenta Perfecta” no sea una historia real, está hecha de muchas historias que hemos vivido. Todo el mundo se ve, en algún momento de la vida, en ese delgado equilibrio donde todo parece ir bien pero en cualquier instante todo puede estallar por los aires. Esta situación además nos daba pie al desarrollo de la siguiente canción.
O.c: “El día que murieron las canciones” tiene un clima casi apocalíptico y habla de que “no hay nada eterno”. ¿Qué representa esa idea dentro de la historia del EP?
Shinova: Es un concepto que ya apareció, de alguna manera, en nuestro anterior trabajo, “El Presente”. En esta canción tiene un nuevo enfoque, más pesimista, que dará pie a la reflexión en la conclusión que ocurre en la siguiente canción del trabajo.
O.c: En esa canción aparece también una crítica al ruido constante y a la dificultad de escuchar nuestro propio silencio. ¿Creen que hoy vivimos más desconectados de nosotros mismos que antes?
Shinova: Absolutamente. Recibimos tal bombardeo de estímulos que cuesta mucho parar y reflexionar, sobre lo que nos rodea o sobre uno mismo.
O.c: En “Tiempo” aparece la necesidad de frenar en un mundo que parece ir cada vez más rápido. ¿Sienten que actualmente el tiempo se nos escapa más que antes?
Shinova: La sociedad vive tan acelerada que parece que cada momento es más breve. “Tiempo” es una canción muy reflexiva que resume el concepto general de “La Tormenta Perfecta” y actúa a modo de conclusión. Creo que el estribillo es bastante auto explicativo.
O.c: En varias canciones aparece el miedo incluso en momentos felices, como una conciencia permanente de nuestra fragilidad. ¿Cómo conviven con esa sensación y cómo se transforma en música?
Shinova: Creo que es una sensación muy humana, el propio miedo a no valorar lo suficiente lo vivido, o a que acabe antes de poder apreciarlo como merece. Al final, nuestra manera de comunicarnos es a través de las canciones, y nuestras inquietudes, vivencias y reflexiones ven la luz de esa manera.
O.c: También aparece la idea de aprovechar cada instante, de exprimir la vida aunque no sepamos cuánto tiempo tenemos. ¿Creen que esa urgencia es una forma de libertad o puede convertirse también en una presión?
Shinova: Es una cuestión de perspectiva, aunque considero que no tiene sentido tener presión por aprovechar los instantes, porque no los valoraríamos igual. Consiste más en ser consciente de dónde estás y qué tienes alrededor.
O.c: Mientras presentan La Tormenta Perfecta, ya están trabajando en nueva música. ¿Cómo conviven estas dos etapas? ¿Qué pueden adelantar de lo que viene para Shinova, tanto en disco como en futuras giras?
Shinova: De momento toca esperar para que podamos contar más, pero estamos muy contentos y muy ilusionados con lo que viene.
