Noe Sinkunas y el desafío de improvisar sin saber qué va a pasar

El jueves 9 de octubre, Noelia Sinkunas se presentará en Buddhi, en La Cumbre, para llevar al escenario Las cuatro estaciones, su quinto disco, construido íntegramente desde el piano solo y la improvisación libre. El concierto será a las 21.30 y forma parte de una serie de presentaciones que también tendrá paradas el 8 de octubre en Rosario y el 11 en Pergamino.

No hay repertorio pautado ni estructuras previstas de antemano. Sinkunas se sienta frente al piano y deja que la música aparezca en el momento, incluso incorporando su voz. Esa lógica atraviesa un disco que recibió un Premio Tango Siglo XXI y fue nominado a los Premios Gardel, y que ahora plantea un desafío particular: volver a generar en vivo una experiencia que, por definición, nunca puede repetirse de la misma manera.

Después de pasar por el 27° Festival Internacional de Tango Argentino de Tarbes, Francia, y por el Festival y Mundial de Tango BA 2026, Sinkunas continúa profundizando un recorrido que tampoco se deja encerrar fácilmente en una etiqueta. El tango convive en su música con el folklore, el chamamé y una fuerte influencia de la música clásica. En esta conversación, habla sobre Las cuatro estaciones, la improvisación, el error, el piano y esa necesidad de no elegir entre los distintos mundos musicales que forman parte de su recorrido.

Otra Canción: ¿Cómo te estás preparando para esta mini gira?

Noe Sinkunas: Estoy ansiosa por llegar. Va a ser un concierto de piano solo, de improvisación libre. Voy a improvisar también con mi voz. Es un concierto que me requiere bastante concentración y estar muy en el canal, porque, como no están pautados los temas, todo se va construyendo en el momento. Es un desafío bastante intenso.

O.C.: Venías de trabajos con más músicos, invitados y proyectos colectivos. ¿Qué te llevó a volver al piano solo?

Noe: No sé si hubo una necesidad. Creo que más que nada es una devolución y un agradecimiento a la gente que colaboró para que yo pudiera tener ese piano. Es un piano que llegó a mí de una manera muy particular y sentí que, de alguna forma, mi evolución iba por ahí: por la música y por ese instrumento.

O.C.: Y tocar sola también implica una exposición diferente.

Noe: Sí. También requiere mucha más energía, porque estoy yo sola al frente. Es otra exposición y otra responsabilidad.

O.C.: Las cuatro estaciones está construido desde la improvisación libre. ¿Cómo fue entrar al estudio sin una estructura previa?

Noe: Es improvisación dura. No hay ninguna estructura. Es improvisación libre. Me senté al piano y dije: “Bueno, voy a tocar. No sé qué va a pasar”. Ustedes graban todo y ya.

O.C.: ¿Ni siquiera había un parámetro sobre el que trabajar?

Noe: Ese era el objetivo: que no hubiera ningún parámetro establecido.

O.C.: Además, el disco tiene una parte audiovisual.

Noe: Sí. Mariana Hernández filmó todo. Hay un videoálbum y todo lo que se escucha se puede ver. Fue grabado en una sola toma. Son cuatro tracks en una sola toma.

O.C.: Entonces el disco registra algo que ocurrió una sola vez. ¿Cómo hacés después para llevarlo al escenario?

Noe: Claro. De hecho, es imposible. Es algo que vas a ver y escuchar por una única vez. El disco ya está hecho y ahora lo que hago es volver a generar esa situación: sentarme al piano, pero esta vez con gente, y hacer lo mismo.

O.C.: ¿El objetivo de esos conciertos es entonces volver a generar ese espacio de improvisación, más que reproducir el disco?

Noe: Sí. He estado haciendo este tipo de conciertos y en uno de ellos se sumó Lito Vitale. Estuvimos tocando media hora sin parar, sin una señal previa, sin saber qué iba a pasar. La idea es generar ese espacio de improvisación libre.

O.C.: En una situación así, ¿qué lugar ocupa el error?

Noe: Totalmente. El error es parte. En realidad, no hay error. Es poder percibir que quizás abriste otra puerta, no la que esperabas, y esa puerta te abre otra. Hay que ir por ahí. Eso es lo que hay que entrenar, creo.

O.C.: Esa idea también parece ir en contra de una forma bastante instalada de entender la música, donde hay que saber de antemano hacia dónde se va.

Noe: Sí, totalmente. Acá no sabés. Y justamente eso es lo interesante.

O.C.: En los últimos años tu nombre quedó muy asociado al tango, pero tu música también viene del folklore, del chamamé, de la música clásica. ¿Cómo te definís hoy?

Noe: Sí, yo soy parte del mundo de la música popular, del folklore, del tango, del chamamé. Y también me siento parte del mundo de la música clásica, pero a mi manera. No toco música clásica de manera académica, siguiendo solamente a los compositores clásicos. Me siento muy influenciada por eso, pero no toco esa música: me interpela para mis composiciones. En Las cuatro estaciones, sobre todo, es donde más aparece esa influencia de la música clásica.

O.C.: ¿Sentís que vas cambiando de lugar según el proyecto?

Noe: Sí, está todo. Siempre está todo. No cambio el chip. Está todo siempre. No siento que un día me paro en un lugar y otro día en otro. Todo está ahí.

O.C.: El título del disco también juega con esa idea de las cuatro estaciones, pero en este caso aparecen Constitución, Flores, La Plata y Retiro. ¿Cómo llegaste a esos nombres?

Noe: Primero eran cuatro temas y eso ya me sugería algo relacionado con las cuatro estaciones. Después, las estaciones no son solamente la primavera, el verano, el otoño y el invierno, sino también estaciones de tren, y eso hablaba un poco de mi recorrido.

Yo soy de Buenos Aires y viví en La Plata. Además, la persona que tenía el piano antes que yo estaba en Flores. Entonces también está el recorrido del piano hasta llegar a mi casa. Me gustó esa construcción entre Constitución, Retiro, Flores y La Plata, porque tiene que ver conmigo y con el recorrido del instrumento.

O.C.: Hay músicos y músicas más jóvenes que hoy te toman como referencia. Incluso alguien te definió como “la Lito Vitale de ahora”. ¿Te reconocés en ese lugar?

Noe: Puede ser, sí. Siento que estoy en una edad en la que ahora hay chicos y chicas más jóvenes, de 20 años, que están mirando lo que hacemos nosotros. Ven cómo grabamos para bandas, cómo tomamos músicos de diferentes estilos, cómo generamos espacios, conciertos y movidas. Un poco es eso.

O.C.: ¿Sentís que también hay una responsabilidad en ocupar ese lugar?

Noe: Sí, puede ser. También está bueno devolver algo de lo que una recibió. Generar espacios, compartir música, trabajar con otros músicos. Todo eso también forma parte de lo que hacemos.

O.C.: Después de esta etapa con Las cuatro estaciones, ¿qué viene?

Noe: Después voy a estar presentando material nuevo y también cosas anteriores con el cuarteto. Hay varias fechas, en Villa General Belgrano, en el sur, en Bariloche, compartiendo Los Andes. Y después cerramos el año en Capital con una fiesta grande en un teatro el 5 de noviembre y el 7 de noviembre en La Plata.

O.C.: ¿Y qué te gustaría que pase cuando alguien se encuentre por primera vez con este concierto de piano solo?

Noe: Que pueda estar ahí. Que pueda escuchar y dejarse llevar por lo que sucede en ese momento. Porque no va a volver a suceder de la misma manera.