Isla Mujeres: “La identidad de la banda es la experimentación y la no repetición”

Con más de diez años de recorrido, Isla Mujeres sigue construyendo su identidad dentro de la escena independiente argentina a partir de una base rockera, pero con cruces con el pop, la electrónica y la experimentación sonora. La banda platense, integrada por Amparo Torres (voz y guitarra), Elena Radiciotti (voz y bajo), Faustina Sagasti (voz, batería y percusión), Aziz Asse (percusión y samples) y Juan Francisco Obregoso (guitarra y sintetizadores), que pasó por diferentes escenarios de Argentina, México y Europa, llega a Córdoba este viernes 30 de octubre, desde las 20, en Pez Volcán para presentar Viaje inaugural, su quinto disco de estudio.

El álbum nació durante una residencia de composición en Quequén, donde las integrantes compartieron nueve días de trabajo para crear sin maquetas previas y explorar nuevas sonoridades. El resultado es un disco que abre espacio a los matices y las sutilezas, sin abandonar la búsqueda musical que caracteriza al grupo.

En sus canciones aparecen preguntas sobre los vínculos, la soledad, el disfrute en tiempos difíciles, la necesidad de permanecer y la posibilidad de construir espacios colectivos en una sociedad cada vez más atravesada por la individualidad. Charlamos con Isla Mujeres, que repasa el proceso creativo de Viaje inaugural, las decisiones que marcaron esta nueva etapa y la importancia de hacer música junto a ot

Otra Canción: Viaje inaugural es el quinto disco de Isla Mujeres, pero el primero que compusieron entre las cinco integrantes. ¿Qué cambió en la manera de trabajar y tomar decisiones musicales al incorporar a Juan Francisco Obregoso desde el comienzo del proceso creativo?

Islas de mujeres: La forma de trabajar no cambió tanto, sino más bien cambia la forma de abordar las composiciones en relación a que hay una nueva persona que participa del proceso creativo. Entonces es una nueva voz, una nueva forma de tocar y de pensar la composición que se suma al proceso. Y eso como resultado da un disco diferente, con colores nuevos, pero creo que es algo que también caracteriza a la banda desde un comienzo. Todos nuestros discos son diferentes entre sí porque fueron marcados por diferentes contextos de composición y diferentes formas de abordar la composición

O.c: En comparación con Barato ideal, este disco explora otros climas y deja más espacio para los matices y las sutilezas. ¿Este cambio responde a una transformación en sus intereses musicales o también a una manera diferente de procesar el momento que están atravesando? ¿Cómo encuentran un equilibrio entre la experimentación y la búsqueda de canciones con una identidad propia?

Islas: Creo que la exploración en este disco, en el que buscamos nuevos matices y sutilezas, está atravesado por el momento particular que atravesamos a la hora de componer. No tanto por una idea de buscar algo diferente a lo que veníamos haciendo, sino que bueno, en el momento en el que nos pusimos a componer nos pasaban diferentes cosas que se traducen a la hora de hacer las canciones. Y creo que el equilibrio entre la experimentación y la búsqueda de nuestra identidad no la pensamos tanto, sino más bien nos tiramos un poco a la pile, experimentamos y de eso salen canciones que bueno, conforman nuestra identidad, porque creo que justamente la identidad de la banda es la experimentación y la no repetición, entonces creo que esa es la característica y bueno, el resultado termina siendo un disco nuevo en el que experimentamos nuevas formas de componer y nuevas cancione

O.c: En Quequén se encontraron durante nueve días para componer sin llevar maquetas terminadas.. ¿Qué condiciones necesitamos para animarnos a crear? ¿Cuánto depende esa posibilidad de encontrar un espacio colectivo que nos dé confianza?

Islas: En este contexto tan complejo en el que hay demasiada información, estamos constantemente con el celular, con las noticias, cae data todo el tiempo. Es difícil encontrar un momento para sentarse a crear porque crear lleva su tiempo, no es que te sentás y a los 10 minutos te bajo una idea. Puede ser que alguna vez te suceda, pero es más común que las ideas tarden en bajar. Entonces haber estado nueve días aislados de todos, solo concentrados en hacer música, hizo que las ideas comenzaran a aparecer y que la confianza en uno también se fortalezca. Porque estás ahí con tus amigos haciendo música y de repente una mínima idea puesta sobre la mesa y compartida con el resto de la banda termina haciendo que salga una canción. Por el trabajo colectivo y por estar ahí compartiendo y abriéndonos, yo creo que la mejor forma de crear es esa, es irte, concentrarte en la música, en el entorno y salir un poco de la pantalla, estar en contacto con los instrumentos, estar en contacto con con tu grupo de amigos y banda es la mejor forma de componer. Y en lo personal eso creo que estar ahí sin preocupaciones externas hizo que de repente creyera en que sí podía hacer canciones y que tenía un grupo de compañeros que le daban bola a eso. Que por ahí uno si se sienta solo a componer en su casa se empieza a autoboicotear. Está bueno tener una banda en la que llevas una idea y es recibida y es conversada y se ponen sobre la mesa diferentes formas de avanzar con ella.

Por el trabajo colectivo y por estar ahí compartiendo y abriéndonos, yo creo que la mejor forma de crear es esa, es irte, concentrarte en la música, en el entorno y salir un poco de la pantalla, estar en contacto con los instrumentos, estar en contacto con tu grupo de amigos y banda es la mejor forma de componer. Y en lo personal eso creo que estar ahí sin preocupaciones externas hizo que de repente creyera en que sí podía hacer canciones y que tenía un grupo de compañeros que le daban bola a eso. Que por ahí uno si se sienta solo a componer en su casa se empieza a autoboicotear. Está bueno tener una banda en la que llevas una idea y es recibida y es conversada y se ponen sobre la mesa diferentes formas de avanzar con ella.

O.c: En Desconocidos decidieron conservar una toma espontánea, con sus imperfecciones, en lugar de volver a grabarla. ¿Cómo distinguen entre algo que conviene corregir y aquello que, aunquee no sea perfecto, forma parte de la identidad de una interpretación?

Islas: Creo que cuando uno hace música durante mucho tiempo se va dando cuenta de cosas, va construyendo su propio criterio, su propia visión. Parte de eso es entender que a veces la expresividad de una toma es mucho más valiosa que la perfección. Entonces en ese caso Desconocidos se logró una toma en el momento de la composición que fue allá en Quequén cuando fuimos a componer, que después intentamos replicar y no era lo mismo. Eran tomas correctas, eran tomas prolijas, pero había algo de la emoción de ese momento que no era intransferible. Así que terminó ganando eso, terminó ganando como el gesto artístico por encima de lo limpio y de lo correcto.

O.c: En Momento Agradable aparece la posibilidad de aferrarse a algo pequeño para disfrutar, incluso cuando las cosas no están bien. ¿Cómo se defiende el disfrute sin negar el malestar social? ¿Puede encontrar momentos de bienestar ser también una forma de resistencia?

Islas: Y es un tema complejo porque no se trata de negar el malestar y tampoco de fingir o de restarle importancia, sino también es convertir eso en una lucha también, no sé, pienso que la tristeza o la impotencia tampoco son buenas para una situación de lucha. Es, no sé, encontrar la manera de convertir el odio y la impotencia y ese tipo de emociones en algo que tenga fuerza. No se trata de como un bienestar pasivo y condescendiente, sino como de algo que pueda empujar y que pueda salir adelante y que tenga fuerza. Y yo creo que, no sé, es importante conservar eso, conservar esa alegría, ese tipo de alegría, no como una alegría boba, digamos.

De todas maneras, el tema tiene un tono súper irónico y tiene un tono de resignación irónica. Me parece que juega un poco con eso también.

O.c: En Raros Pensamientos aparece la idea de que no tenemos tanto control como creemos y de que incluso nuestras convicciones pueden cambiar. ¿Qué nos lleva a aferrarnos a nuestras certezas y qué sucede cuando las circunstancias nos obligan a revisarlas?

Islas: Raros pensamientos es una canción que habla de un ataque de pánico, básicamente. Entonces está atravesada por esa sensación de pérdida de control y de darse cuenta que al final querer tener el control de las cosas puede llegar a ser una gran pérdida de energía, un desperdicio de energía. Y uno aprende de esas situaciones también.

O.c: En Oculto y a la Vista, la idea de «ser siempre una iniciada» plantea una fascinación por los comienzos, pero también la dificultad de sostener las cosas cuando desaparece la novedad. En una sociedad que nos impulsa constantemente a cambiar y buscar lo próximo, ¿qué valor tiene aprender a permanecer?

Islas: Yo creo que hay mucho valor en aprender a permanecer, sobre todo en estos tiempos donde hay mucha volatilidad y parece que solamente podemos disfrutar de lo nuevo y lo que es una novedad y lo que te da como esa emoción de los comienzos. Y me parece que la canción un poco juega con esa idea y con la incapacidad de hacerlo, con la fantasía de que todo siempre esté comenzando y habla un poco de esa sensación. No es una apología de eso, sino que simplemente lo introduce como una de tantas contradicciones con las que una convivencia.

O.c: En En el Margen aparece la idea de que estar al margen no necesariamente significa estar en un mal lugar. ¿Qué posibilidades encuentran en correrse de los lugares que la sociedad nos asigna? ¿Ese desplazamiento puede habilitar otras formas de vivir y construir pertenencia?

Islas: Desde ya que muchas de las mejores cosas del mundo del arte nacen en los márgenes, probablemente las más interesantes y las que no están atravesadas por una pretensión de hegemonía o de masividad. Así que en ese sentido, los márgenes para mí son necesarios y son muy valiosos.

O.c: En Un Disparo aparece una ciudad donde la gente camina sin mirar al costado, una imagen que Faustina relacionó con una etapa de mudanza y soledad. ¿Hasta qué punto nuestras formas de vida nos acostumbran a compartir espacios sin registrar a quienes tenemos cerca? ¿Qué hace falta para que la convivencia se convierta en un encuentro real?

Islas: Un disparo estuvo marcada por mi mudanza a la ciudad de Buenos Aires. Si bien La Plata y Buenos Aires son dos ciudades cercanas que comparten muchas cosas, no dejó de ser un cambio muy grande en mi vida. Yo tenía mi familia en La Plata, todos mis amigos más cercanos viviendo en La Plata y de repente me fui a una ciudad enorme donde sin bien conocí a gente todavía me faltaba asentarme. Y bueno, fue bastante duro porque es una ciudad en la que tenés que aprender a vivir con nuevas problemáticas y nuevos sucesos que se dan en la cotidianidad que uno por ahí no está acostumbrado. Y bueno, hay que empezar a buscar esos espacios colectivos en donde uno se siente como en familia y en amigos para poder crear y nada, para que la convivencia sea un encuentro de verdad. Bueno, es eso, encontrar un grupo al que uno siente de pertenencia y compartir ahí.

Ahora yo creo que ya pasó un tiempo de que estoy viviendo en Buenos Aires y ya encontré ese ese grupo y esos espacios de encuentros reales donde me siento como en casa. Por ahí al principio fue duro, pero después es cuestión de habitar los nuevos lugares y a la hora de hacer canciones es un poco lo mismo, recorrer nuevos espacios y habitar nuevos espacios y nuevos lugares de intercambio para compartir y crear.

O.c: Sostener una banda implica organizar tiempos, trabajos, viajes y responsabilidades. Amparo habla del desafío de elegir la música porque la disfrutan y les hace bien. ¿Cómo se cuida un proyecto colectivo en una sociedad que nos exige resolver cada vez más cosas de manera individual y medir el valor de lo que hacemos por sus resultados? ¿Cómo evitar que la música se convierta en otra obligación?

Islas: Hoy en día es muy notoria la falta de empatía y registro del otro. Creo que en el arte y en la música, por suerte, encontramos esos espacios y está buenísimo porque es una forma de escaparle un poco a la realidad que nos toca en la calle. Entonces, haciendo canciones uno puede canalizar todos esos sentimientos y más haciendo canciones con un grupo de amigos donde importa lo colectivo, no tanto lo individual, sino el resultado de algo hecho con un grupo de personas.