Un cruce de mundos:  Leo Sujatovich, Horacio Burgos y  Daniela Dalmasso se encuentran en Córdoba

El pianista que fue parte de Spinetta Jade, el referente de la guitarra cordobesa y la música Daniela Dalmasso se unen por primera vez en formato trío para para repasar clásicos de la música popular argentina y canciones propias. El encuentro será este viernes 21 de agosto en Buddhi La Cumbre y el Sábado 22 de Agosto en Chilli Street Club.

Hay encuentros musicales que parecen responder a una lógica difícil de explicar,  tres recorridos  que a simple vista podrían parecer diferentes en algún momento, encuentran un punto de contacto y abren la posibilidad de construir algo nuevo. Ese es el espíritu que atraviesa el encuentro entre Leo Sujatovich, Horacio Burgos y Daniela Dalmasso.

La propuesta reúne tres universos que, aunque tienen recorridos propios, comparten una misma búsqueda: entender la música como un territorio abierto al diálogo, a la escucha y a la improvisación. El piano de Sujatovich, la guitarra de Burgos y la flauta y voz de Dalmasso se encontrarán en un repertorio que recorrerá distintos paisajes de la música argentina y latinoamericana, con espacio para el jazz, el folclore, el rock y aquellas zonas donde las etiquetas comienzan a perder sentido.

El concierto tendrá lugar en Buddhi La Cumbre, Av. Caraffa 365, un espacio que por sus características íntimas propone una cercanía particular entre músicos y público.

Tres caminos que confluyen

La llegada de Leo Sujatovich al proyecto aporta una historia directamente vinculada con algunos de los momentos fundamentales de la música argentina. Pianista, compositor y arreglador, Sujatovich formó parte de Spinetta Jade, la banda liderada por Luis Alberto Spinetta que durante comienzos de los años 80 abrió nuevas posibilidades para el rock argentino a partir de una fuerte incorporación de elementos provenientes del jazz, la música contemporánea y la experimentación.

Su paso por Spinetta Jade lo ubicó en un período especialmente fértil de la obra de Spinetta. Allí participó de discos y composiciones que hoy forman parte de la historia del rock nacional, pero su recorrido no quedó limitado a ese universo. A lo largo de los años, Sujatovich desarrolló una extensa carrera como músico, compositor y arreglador, vinculándose con diferentes géneros y artistas y construyendo una identidad propia alrededor del piano.

El tango, el jazz, la música popular y la composición para distintos formatos aparecen también dentro de su trayectoria. Su trabajo como compositor de música para cine y televisión amplió todavía más ese campo de acción, mientras que su producción solista le permitió profundizar una búsqueda en la que conviven la tradición y la experimentación.

En este nuevo encuentro, ese recorrido aparece como uno de los elementos que pueden ampliar el universo construido previamente por Burgos y Dalmasso. El piano de Sujatovich suma una dimensión urbana y armónica que dialoga con dos instrumentos particularmente ligados a la música popular argentina.

Leo Sujatovich - Wikipedia, la enciclopedia libre

Del otro lado aparece Horacio Burgos, uno de los nombres fundamentales de la guitarra en la escena cordobesa y argentina. Su trayectoria se construyó a partir de una permanente circulación entre géneros, proyectos y artistas. Su instrumento se convirtió en una herramienta para transitar el folclore, el jazz, la canción popular y diferentes formas de la música argentina.

A lo largo de su carrera compartió escenarios y trabajos con músicos de distintas generaciones y procedencias, entre ellos Juan Carlos Baglietto, Alejandro Dolina, Ligia Piro y Diego El Cigala, entre muchos otros. Esa amplitud de experiencias también se refleja en su manera de abordar la guitarra: lejos de pensar el instrumento desde una única tradición, Burgos lo utiliza como un espacio de diálogo entre lenguajes.

En los últimos años, además, consolidó junto a Daniela Dalmasso una sociedad musical que encontró en la escucha y el intercambio uno de sus principales motores. Esa experiencia quedó registrada en La memoria del lirio, un trabajo que permite observar buena parte de la sensibilidad compartida por ambos.

Dalmasso, por su parte, llega a este encuentro desde un recorrido que combina formación musical, experiencia escénica y una búsqueda permanente alrededor de la flauta traversa y la voz. Su relación con la música no se limita a una función instrumental: su interpretación se apoya especialmente en el color, el espacio y la capacidad de generar climas.

Su recorrido incluye presentaciones y trabajos vinculados con el Teatro del Libertador San Martín, además de diferentes proyectos dentro de la escena cordobesa. En su vínculo con Burgos encontró un lenguaje en el que la guitarra y la flauta pueden ocupar un lugar similar al de dos voces que se responden, se acompañan y también dejan espacios de silencio.

Ahora, la incorporación de Sujatovich modifica esa geometría y abre nuevas posibilidades.

Así fue el viernes pasado un nuevo capitulo de Historias con voz, con Horacio  Burgos en guitarra y Daniela Dalmasso en flauta y canto. Gracias... a  quienes participaron, y permiso de mostrar

De dos a tres: una música en construcción

La experiencia de Burgos y Dalmasso ya había encontrado una identidad propia. La incorporación del piano introduce una nueva conversación. No se trata simplemente de sumar un instrumento a un repertorio existente, sino de generar un nuevo punto de partida.

La propuesta del trío se aleja de la idea de un concierto organizado exclusivamente alrededor de canciones y estructuras determinadas. El repertorio incluirá composiciones originales, clásicos del folclore argentino y relecturas de diferentes músicas, pero con un componente central: la improvisación.

En ese sentido, el encuentro recupera una tradición muy presente en la música popular argentina, en la que una canción puede ser apenas el punto de partida para llegar a otro lugar. Una zamba puede abrir la puerta al jazz; una melodía puede convertirse en una textura instrumental; una frase de guitarra puede ser respondida por la flauta y encontrar en el piano una armonía inesperada.

Esa posibilidad de no saber exactamente hacia dónde va a conducir una canción es, justamente, uno de los atractivos principales del proyecto.

La música de los tres intérpretes parte de tradiciones diferentes, pero ninguno parece interesado en encerrarse dentro de ellas. Allí aparece uno de los puntos de encuentro más fuertes del proyecto: la posibilidad de entender el escenario como un espacio de descubrimiento.

Y Buddhi, por su formato íntimo, parece ofrecer el contexto adecuado para esa búsqueda. En una sala de dimensiones reducidas, cada detalle del instrumento, cada silencio y cada intercambio entre los músicos puede adquirir otra dimensión.

Una noche para escuchar lo que todavía no existe

Más que presentar una fórmula cerrada, Sujatovich, Burgos y Dalmasso llegan a Córdoba con la posibilidad de inaugurar un lenguaje. El repertorio será importante, pero también lo será aquello que ocurra entre una canción y otra: las decisiones tomadas en el momento, las respuestas entre los instrumentos y las pequeñas desviaciones que pueden convertir una interpretación en algo irrepetible.

Después de su presentación en La Cumbre, el trío continuará su recorrido al día siguiente, sábado 22 de agosto, con una presentación en Chilli Street Club, en Córdoba Capital.

Sujatovich, Burgos y Dalmasso se presentan este viernes 21 de agosto a las 21 en Buddhi La Cumbre, Av. Caraffa 365. Las reservas se realizan a través de los canales oficiales de Buddhi.

Horacio Burgos y Daniela Dalmasso en concierto en Confitería Oriental – Voz  Activa