La guaracha como frontera: Los Arcanos del Desierto y su fiesta en Córdoba

Los Arcanos del Desierto regresan a Córdoba para presentar por primera vez La Fiesta del Desierto, una propuesta que se ha consolidado como una de las celebraciones más convocantes de la música popular santiagueña. La fecha estará encabezada por la banda, reconocida por fusionar ritmos tradicionales de Santiago del Estero —como la guaracha— con otros estilos como la salsa, el jazz, la música africana y la música árabe.

La noche también contará con la participación de Juan Cruz Suárez, Titi Vergara, Martín Mamonde y Lore Cuello, en una programación que busca expandir los límites del género y generar un cruce de sonidos y tradiciones. La cita será en Pez Volcán el sábado 1 de Agosto .

A pocos días de su presentación, hablamos con Mariano Sarquiz sobre el presente de la banda, el crecimiento de La Fiesta del Desierto y la búsqueda sonora que define su propuesta.

O.c: Comó están preparando el show que se viene en Córdoba con Los Arcanos del Desierto…

Mariano: Justo ahora estamos grabando las voces y mezclando el disco de Juan Cruz Suárez en Desdémona. Pero, anteriormente, he hecho otros trabajos. El último álbum de Los Arcanos lo hemos grabado aquí y otros trabajos también.

O.c: ¿Hace cuánto que no venís a Córdoba con Los Arcanos? No son una banda que venga muy seguido, me parece.

Mariano: Sí, nosotros solemos hacer quizás uno o dos pasos anuales a lo que sería Córdoba capital. Y estuvimos antes en otros lados, como en Cosquín, donde estuvimos tres veces, pero en años salteados. La primera vez fue en el 2016, después en el 2020, que estuvimos en el escenario principal con La Bruja Salguero, y este año fuimos a la Peña de la Salamanca y a la Peña Añoranzas.

O.c: Hay gente que seguramente todavía no los vio y capaz sea la primera vez que los vaya a ver. ¿Con qué se van a encontrar? Hay que decir que son una banda muy particular en cuanto a la apuesta visual que tienen, como sonora también. Recuerdo haberlos visto vestidos medio árabes.

Mariano: Los Arcanos del Desierto somos un proyecto que ya tiene 13 años y 5 álbumes editados.
Somos una orquesta de guaracha santiagueña, quizás con una orquestación diferente a la guaracha tropical a la que uno está acostumbrado a escuchar, con acordeón, con octapad, como grupos referentes Kalama Tropical, Jorge Véliz, Alejandro Véliz, Dani Hoyos.

Después, básicamente nos caracteriza ser una orquesta numerosa. Actualmente somos 11 músicos en escena, donde se pueden apreciar trompetas, saxo, trombón, baterías, percusiones, acordeones, teclados, guitarras y muchos arreglos corales y coreográficos. Además, tenemos pantallas con visuales y, como dijiste anteriormente, una estética árabe.

O.c: Huauke Habibi estuvo nominado a los Gardel…

Mariano: Casualmente ese disco fue grabado acá en Desdémona y en mayo de este año estuvimos en los premios Gardel. La verdad que es un álbum que nos identifica mucho. Después de tantos años de búsqueda en un género relativamente nuevo, y nosotros agregándole una impronta aún más nueva.

O.c: Desde Le Temple Mishki hasta Huauke Habibi se nota una relectura de la guaracha y, diría que, de alguna forma, por lo menos en mi caso, que nunca fui muy ávido de la guaracha, hay como una vuelta y una resignificación nueva. ¿Nace como una necesidad, como nueva forma de ayudar, por qué no, a la difusión de la guaracha?

Mariano: Sentimos que en Arcanos es como una ensalada con muchos condimentos: desde el jazz, el rock, el folclore, todo llevado hacia la guaracha como una justificación. Pero la gente que nos puede apreciar en los conciertos o en algunos álbumes escucha otros ritmos, como la salsa o la vidala. En el último álbum hay música de Medio Oriente.

Y dentro de toda esa mezcla está la guaracha, que yo siempre digo que depende de qué parte del mundo escuche el género, le pone el nombre. Porque dentro de la guaracha de Los Arcanos del Desierto se escucha un mapalé colombiano, se escuchan toques de tambores batá, la música bantú, hay fraseos inclusive afrocubanos.

Los Arcanos somos toda una variedad puesta en lo que es la guaracha santiagueña. Esto es lo que nos caracteriza principalmente.

O.c: ¿De dónde surge el nombre o mejor dicho el juego de la palabra Huauke, proveniente de los pueblos originarios, y el Habibi de lo árabe?

Mariano: El último álbum particularmente es una especie de capricho artístico. Es un álbum conceptual que cuenta con 7 canciones, en donde vamos contando toda la historia de vida de nuestros antepasados, principalmente de Emilio De Graciosi, quien escribió todas las letras, y de mi familia, ya que yo compuse toda la música.

De toda la migración árabe que se instaló principalmente en el norte del país, la historia de la comunidad sirio-libanesa, y va contando cómo a finales de 1800 zarpa un barco sin saber cuál iba a ser su destino, con otra lengua, con otra vida. Finalmente llega a América y después al norte de Argentina, una tierra que los abraza y donde comienzan a mezclarse con su historia de vida para ser parte de la cultura que actualmente se vive.

Y finalmente, trascender en la familia que va dejando, que seremos nosotros, los hijos y nuestros hijos, y perecer en estas tierras nuevas como personas querenciadas ya de estos lugares.

Todo eso va contando el disco en guarachas y otros ritmos. El disco cuenta con la participación de Leo Genovese, que es productor y pianista de Residente, y un gran músico de nivel internacional. También contamos con la presencia de Roxana Carabajal, la mejor artista que tenemos de Santiago del Estero en cuanto a lo femenino. También está Javier Mogdad, un percusionista de mucho renombre, que aportó toda la percusión árabe a este álbum.

Volviendo a tu pregunta, Huauke quiere decir hermano en quichua y Habibi quiere decir querido. Entonces podemos resumir ese juego de palabras como “hermano querido”. De alguna forma es una integración a las dos tierras que se terminan hermanando en Santiago del Estero.

O.c: Es un disco donde se nota esa tradición de hablar de la tierra, siento que sigue estando esa impronta santiagueña en las letras…

Mariano: Sentimos que tenemos mucha conexión con nuestra música folclórica, que es una de las principales fuentes de esta música. Entonces, con mucho respeto ante todo a la gente que hace música tradicional, tanto folclórica como tropical, buscamos darle una vuelta de rosca, como lo supo hacer el Chango Farías Gómez y otros grandes artistas que se atrevieron quizás a arriesgar un poco con sonidos nuevos, timbres nuevos, poesías nuevas, y finalmente abrieron muchas puertas.

O.c: Ayer leí algunos comentarios que decían que gracias a ustedes y a un par más, de alguna forma esta resignificación de la guaracha dejó de ser una música menospreciada, por decirlo de alguna manera…

Mariano: Siento que en estos tiempos hay mucha apertura para recibir cualquier estilo, está todo mucho más permitido. Volviendo al caso del maestro Chango Farías Gómez, a él le costó muchísimo, o al mismo Piazzolla o a Miles Davis, que decían que destruían los estilos cuando intentaban innovar de forma abrupta.

Nosotros sentimos que gracias a todos ellos podemos hacer, como se dice, con el pasto achado, con mucha libertad, nuestra expresión. Hoy, por ejemplo, estoy grabando con Juan Cruz Suárez, que es, me atrevo a decir, de los primeros artistas que llevó la guaracha al sonido folclórico: tocarlo con guitarra criolla, con bombo legüero, con violín, sacándole un poco lo tropical y agregando una poesía mucho más introspectiva.

Quizás nosotros también estamos llevando la guaracha desde un lugar de respeto a una orquesta de salsa o a una big band de jazz. Después de 13 años y con Huauke Habibi sentimos que ya tenemos un sonido propio, con una identidad que la gente nos reconoce.

O.c: Son una máquina de absorber influencias…

Mariano: Principalmente de Santiago del Estero. Quizás, de adelante para atrás, serían las cosas así: somos muy aficionados de Vislumbre del Esteco, de Juan Cruz Suárez, del Dúo Orellana-Lucca. Después, seguido de Peteco, del Chango Farías Gómez, de Jacinto Piedra y muchos artistas que desde lo tradicional buscaron innovar.

Desde ahí se abre a lo continental y mundial, como decía recién: artistas de jazz, John Coltrane, Astor Piazzolla. Actualmente nos está gustando mucho la música árabe.

Nos gusta todo lo que tenga que ver con la música que ha buscado trascender el género aportando algo. Eso es lo que nos llama mucho la atención. Tenemos secciones donde tocamos chacareras con nuestro color y arreglos.

O.c: Debe ser difícil coordinar los shows siendo una banda tan numerosa…

Mariano: Si bien cada músico que integra la banda nos dedicamos profesionalmente a la música, tanto en escenario como en la docencia y en otros ambientes, por suerte hay bastante organización. Somos un equipo de 21 personas en total. Somos una familia muy hermosa donde resalta siempre el factor humano.

Después de esta actuación en Pez Volcán, el sábado primero nos vamos para Ramos Mejía. Y el fin de semana siguiente tenemos la participación en la Peña Demi Carabajal, en el Club Olímpico en La Banda, en el marco de los festejos de la abuela Carabajal. Y después, con Ale Carabajal, el cantante de Arcanos, hacemos una gira para Europa de dos meses para retornar y tocar en la Peña Trashumante, que nos invitó Raly Barrionuevo.

O.c: Ufff, la Peña Trashumante, un clásico…

Mariano: Sí, la verdad que estamos muy contentos. Pudimos cerrar el año el 26 de diciembre en Santiago del Estero, donde Raly se acercó con la Pato, una gran artista de Santiago del Estero, y pudimos compartir por primera vez canciones de su autoría, y también cantó algunas canciones de Arcanos. La verdad que fue hermoso ese encuentro.

O.c: Y estuvieron antes por Europa o por lo menos vos estuviste tengo entendido.

Mariano: Es la primera vez que vamos a ir a representar el proyecto con Ale, pero yo sí estuve en anteriores giras. La verdad que es muy movilizante. Justo recién les estaba contando a los hermanos Bergallo la experiencia de finalizar las giras en el norte de África. Tuve la suerte de estar en Marruecos, donde en giras posteriores fui puntualmente a ese país a estudiar música que tiene mucho que ver con la música de Santiago del Estero.

Comencé a estudiar de manera independiente y después con profesores para poder ahondar mucho más.

O.c: Me imagino cómo habrán nutrido el sonido de Arcanos esos viajes…

Mariano: Sí, inclusive la segunda vez que tuve la oportunidad de estar ahí me vine con 24 túnicas para usar con Los Arcanos. Cuando les contaba a los vendedores y les mostraba videos, no entendían nada, no podían entender lo que pasaba en Argentina. Es una energía hermosa que se contagia mucho en ese país, la verdad que es muy lindo.

O.c: La verdad que parecen moverse mucho a pesar del momento económico que vive el país…

Mariano: Por lo general en las giras somos 16 personas, que es un buen número. Pero te decía recién, hay mucha creencia en el proyecto. Yo siento que siempre hay un apoyo incondicional, más allá de que todos tenemos familia. Nos dedicamos a esto y cuando hay que estar, estamos firmes.

Creo que lo que nos mantiene son las ganas de apostar por el proyecto, sobre todo en estos tiempos difíciles, donde sabemos que hay muchos espacios que cierran y que ciertas políticas complican algunas cosas. La cosa está difícil, pero es cuando más hay que poner el pecho. Ya vendrán tiempos mejores y, si no, seguiremos resistiendo.

O.c: Para terminar, ¿cómo viene el futuro o por lo menos el verano?

Mariano: Estamos proyectando el sexto álbum, que seguramente lo volvamos a grabar en Desdémona porque logramos un muy buen resultado en el último disco. Y también estamos empezando a iniciar todos los contactos para tener la máxima cantidad de festivales posible en el verano. Seguro vamos a volver a Cosquín, ya sea en alguna peña o intentando estar en el escenario Atahualpa Yupanqui, y trataremos de estar en alguna fecha alrededor de Córdoba.

Pero también en Santiago se viene una buena temporada de festivales y peñas.