Julieta Laso vuelve a lo más oscuro del tango con “Pequeño Paria”, adelanto de Fabriquera

Julieta Laso vuelve a sumergirse en las zonas más oscuras y sensibles del tango con “Pequeño Paria”, el nuevo adelanto de Fabriquera, su próximo disco y el sexto de su carrera solista. La canción, compuesta por María Celeste Torre y Daniel Melingo, aparece acá en una versión polifónica y profundamente donde la voz de Laso se mezcla con participación de Vicentico y un ensamble que incluye a Patricio Cotella en contrabajo, Agustín Della Croce en cello y el propio Melingo en guitarra y tzouras, además de su rol como productor del álbum.

Hay algo en la nueva versión de “Pequeño Paria” no es solo una interpretación. Se trata de un relato que, como en la versión original de Melingo, se planta en la infancia como territorio de violencia, abandono y destino marcado. Pero esa oscuridad en la voz de Laso adquiere otra textura gracias al tono coral y por momentos más abierta.

“En estos días tan inmensamente tristes, tengo una cuevita donde ir a llorar: es este disco”, dice Laso al presentar el single. La frase no es menor. Fabriquera aparece como refugio, pero también como espacio de memoria y pensamiento y seguramente hoy toma otro significado para Julieta despues que nos dejó Melingo.

En ese marco, “Pequeño Paria” se vuelve una pieza central, cargada de resonancias históricas y políticas. La propia cantante lo explicita al vincular la canción con la figura de Cayetano Santos Godino, el Petiso Orejudo “Es la canción de cuna que deberíamos haberle cantado”. La imagen es brutal y lo que pone en juego no es la monstruosidad en sí, sino las condiciones que la producen, el ser esa Paria de la que habla la canción.

Ahí es donde la canción adquiere una dimensión que excede lo narrativo. Como en la tradición más áspera del tango lo que aparece es una infancia sin refugio, moldeada por la pobreza y la exclusión. Una historia que, lejos de quedar en el pasado, dialoga con el presente. “Esos años dorados a los que pareciera que quieren volver los que nos gobiernan”, advierte Laso en su gacetilla de prensa, trazando un puente incómodo entre aquel contexto y el actual.

Fabriquera, producido por Melingo, marca además un regreso a las fuentes para la cantante. Un trabajo que recupera el decir tanguero desde un lugar profundamente personal, pero también minuciosamente elaborado a lo largo de dos años de trabajo conjunto. El disco incluirá composiciones inéditas, temas del propio Melingo y obras de Julián Centeya, Evaristo Carriego, María Celeste Torre y Patxi Andión.

Hoy “Pequeño Paria” funciona como una declaración estética y política. Una canción que incomoda, que rehúye cualquier romantización de los márgenes y que, en su crudeza, señala algo persistente. Porque si el tango alguna vez cantó las derrotas adultas, acá la herida aparece antes. En la infancia. En lo que no tuvo oportunidad de ser.