Si algo hemos dicho hasta el hartazgo desde este espacio es que una de las virtudes de las nuevas generaciones de músicos es mirar al pasado con una perspectiva desprejuiciada y descontracturada. Sin nostalgia pero con curiosidad, respeto y una convicción de que las cosas están ahí para ser tomadas y jugar con ellas. Las canciones también. Días antes de dar a conocer su nuevo disco, el cuarteto lanzó antológicas versiones de dos clásicos perdidos entre el cancionero del rock argentino.