Cosquín 2026 llega con una grilla enorme y diversa, pero entre tantos nombres hay artistas y momentos que, creemos, merecen una atención especial. No se trata solo de los consagrados: también están quienes vienen empujando desde territorios nuevos, quienes renuevan la tradición, quienes traen otras estéticas y quienes sostienen la memoria del folklore. Estos son, para nosotros, los destacados de esta edición, los que mejor representan el pulso vivo de la música popular argentina hoy. Cada uno, desde su lugar, aporta una mirada distinta sobre lo que significa cantar en Cosquín en este tiempo. ¿Por dónde empezar a escuchar? Por acá.
Cristian Herrera
El cantor salteño, conocido como El Cantor del Monte, acaba de vivir un año consagratorio. En Cosquín 2025 recibió el Premio Consagración, uno de los máximos galardones del festival, luego de haber sido Revelación en Jesús María 2024. Su propuesta rescata la fuerza del folklore del Chaco salteño y lo proyecta a nivel nacional. Además, comparte el proyecto Cantores del Monte junto a El Indio Lucio Rojas, lo que lo posiciona como una de las voces más representativas de la música popular argentina.
Mati Rojas
El joven cordobés, hijo de Alfredo Rojas y sobrino de Jorge y El Indio, fue Revelación en Jesús María 2025 y lanzó su primer disco, Simple y Natural, en enero de 2026. El álbum, producido por Jorge Rojas, combina folklore clásico con nuevas sonoridades y aborda temas como identidad, pertenencia, amor y defensa de los recursos naturales. Con apenas 25 años, Mati se perfila como heredero de un legado familiar pero con una voz propia, y su debut en Cosquín marca el inicio de una carrera que promete continuidad.
Emanuel Ayala
El joven de General Roca, Río Negro, se consagró en el Pre Cosquín 2025 como ganador en el rubro Solista Vocal. Su propuesta rescata la identidad patagónica, un territorio poco difundido dentro del folklore nacional. Con canciones como He vuelto al valle, Ayala reivindica las raíces del Alto Valle y aporta una mirada fresca y comprometida. Su llegada al escenario mayor de Cosquín es la confirmación de que nuevas regiones y voces están ganando espacio en la escena folklórica.
Susana Baca
La voz más emblemática de la música afroperuana llega como invitada internacional. En 2025 se anunció un documental sobre su vida y continuó presentando su espectáculo Estar Viva en escenarios latinoamericanos. Con tres premios Grammy y una trayectoria que combina arte y compromiso social, Baca aporta al festival una dimensión universal, recordando que el folklore es también un puente entre culturas.
Sábado 25
Nahuel Pennisi llega a Cosquín 2026 después de un año intenso en el que presentó su espectáculo Libre en la Calle Corrientes, un formato íntimo que combina música y relato, y participó en los Premios Gardel 2025 reafirmando su lugar como una de las voces más sensibles del folklore argentino. Su virtuosismo en la guitarra y la emoción que transmite con su voz lo convierten en un intérprete imprescindible de esta primera luna.
Flor Castro, la joven riojana, viene de lanzar junto a Rocío Villegas el disco Voz de Fuego, un proyecto que mezcla raíz chayera con nuevas sonoridades y que la consolidó como una de las voces femeninas más potentes del folklore riojano actual. Su participación en experiencias como la “Cacharpaya” en ediciones anteriores de Cosquín y su trayectoria como solista, que incluye haber sido Revelación de la Fiesta Nacional de la Chaya en 2018, hacen que su presencia en el escenario mayor sea una muestra de cómo las nuevas generaciones están renovando la tradición.
Cazzú, por su parte, se ha ido consolidando en distintos escenarios alternativos y festivales con una propuesta que fusiona folklore con influencias urbanas. Aunque su recorrido no tiene aún la difusión masiva de otros nombres, su estilo fresco y experimental lo distingue dentro de la escena emergente y lo convierte en una figura clave para entender cómo el folklore dialoga con públicos jóvenes y urbanos.
Lunes 26
Hayre llega a de Cosquín con un hito que marca su presente artístico: la presentación del disco grabado en el estadio Delmi de Salta. Ese trabajo no solo refleja la potencia de su propuesta en vivo, sino también la capacidad de convocar a invitados especiales que dejaron momentos memorables. La expectativa ahora está puesta en ver si algunos de esos cruces se repiten en la Plaza Próspero Molina, generando nuevas alianzas sobre el escenario mayor.
Luciana Jury llega a Cosquín con la fuerza de una voz que se ha convertido en referencia dentro de la canción popular argentina. En los últimos años presentó su disco Abrazo, un trabajo que recorre la raíz folklórica con una intensidad interpretativa única. Su estilo visceral y profundo la distingue como una artista que no solo canta, sino que transmite emociones crudas y auténticas. Verla en Cosquín es encontrarse con una intérprete que lleva el folklore a un terreno de verdad y sensibilidad pocas veces visto.
Duratierra, la banda liderada por Micaela Vita y Juan Saraco se consolidó como uno de los proyectos más innovadores de la música argentina de los últimos años. Su propuesta colectiva, con letras que abordan compromiso social y diversidad cultural, son una propuesta clave porque representan la renovación del folklore desde una mirada urbana y contemporánea.
Cristian Cpurelli, joven cantor que viene creciendo en la escena folklórica, se destacó en festivales regionales durante 2025 y lanzó nuevas composiciones que lo posicionan como una voz emergente a seguir. Su estilo combina raíz tradicional, y su llegada al escenario mayor de Cosquín marca un paso importante en su carrera. Prestarle atención es reconocer cómo el festival sigue abriendo espacio a artistas que están construyendo futuro dentro del género.
Abel pintos, el bahiense, uno de los artistas más populares de la música argentina llega con Gracias a la vida, un álbum que reúne versiones de canciones emblemáticas de autores y grupos como Violeta Parra, Mercedes Sosa, Andrés Calamaro, Shakira, Café Tacvba, Reik y Soraya. Según el propio Pintos, se trata de temas que “le hubiese gustado escribir” porque lo acompañaron desde sus comienzos y tienen un vínculo emocional profundo con su historia.
Este trabajo discográfico no es un simple homenaje: es una reinterpretación con su sello personal, donde Abel aporta su sensibilidad y su estilo para dar nueva vida a canciones que forman parte del patrimonio musical latinoamericano.
Martes 27
Lázaro Caballero, el joven chaqueño que se ha convertido en uno de los grandes referentes de la música litoraleña, llega a Cosquín con la fuerza de su último trabajo discográfico y una gira que lo llevó por distintos escenarios del país en 2025. Su estilo, que combina chamamé tradicional con una impronta moderna, lo ha posicionado como heredero de la tradición correntina y como figura clave para acercar el género a nuevas generaciones
Paquito Ocaño, por su parte, se consolidó en el último año como una de las voces jóvenes más prometedoras del folklore. Con presentaciones en festivales regionales y un repertorio que mezcla raíz tradicional con composiciones propias, Ocaño viene construyendo un camino sólido que lo llevó a ser parte de la grilla de Cosquín 2026. Su propuesta lo convierte en un artista a seguir de cerca, porque representa el recambio generacional que el festival busca visibilizar.
Micaela Chauque, la cantora y aerofonista jujeña, llega con un recorrido que la distingue: en 2025 presentó nuevas producciones que profundizan su trabajo con instrumentos andinos y canciones que reivindican la identidad de los pueblos originarios. Reconocida por su capacidad de unir tradición ancestral con una mirada contemporánea, Chauque es una de las voces femeninas más potentes del noroeste argentino. Su presencia en Cosquín es un acontecimiento porque cada actuación suya es también un acto de reivindicación cultural y de expansión del folklore hacia territorios poco explorados en el escenario mayor.
Miercoles 28
La Callejera llega a Cosquín luego de una extensa que cerró con una peña en Studio Teather. Su estilo, que combina chacareras y zambas con arreglos modernos, los ha convertido en uno de los grupos preferidos para los bailarines.
Garupá, el trío integrado por Joel Tortul, Julián Venegas y Homero Chiavarino, se presenta con un proyecto que mezcla raíz litoraleña con una mirada contemporánea. En 2025 lanzaron nuevas composiciones que recorren chamamé, rasguido doble y otros ritmos del litoral. Su propuesta es clave porque trae al escenario mayor la riqueza de la música del noreste argentino, con un sonido que conecta tanto con la tradición como con públicos actuales.
Ariel Ardit, referente indiscutido del tango contemporáneo, llega a Cosquín tras publicar un homenaje a Sandro donde revisita sus clásicos desde una estética tanguera. La orquesta lo envuelve con arreglos elegantes que respetan la intensidad original. Su voz dialoga con la teatralidad de Sandro sin imitarlo, encontrando un punto propio.
Lucio Taragno, joven cantor que viene creciendo en la escena folklórica, se destacó en festivales regionales durante 2025 con un repertorio que combina raíz tradicional y composiciones propias. Su llegada al escenario mayor marca un paso importante en su carrera y lo convierte en una de las voces emergentes a seguir de cerca.
Jueves 29
Yamila Cafrune llega a Cosquín con la fuerza de su apellido y la coherencia de una carrera que siempre reivindicó la raíz folklórica. En los últimos años presentó espectáculos que recorren la obra de su padre, Jorge Cafrune, y también nuevas canciones que la consolidan como una intérprete comprometida con la memoria y la tradición. Escucharla es escuchar la voz de un linaje que sigue vivo en el festival.
El homenaje a Musha Carabajal será uno de los momentos más emotivos de la edición. Musha, integrante de la familia santiagueña que dio vida a Los Carabajal, dejó un legado inmenso en la música popular argentina. El tributo en Cosquín no solo recordará su aporte artístico, sino también su rol como referente cultural de Santiago del Estero. Es un espacio de memoria colectiva que reafirma cómo el festival honra a quienes marcaron el camino del folklore.
Lautaro Rojas, heredero de una tradición familiar que incluye a Jorge y El Indio Rojas, viene de consolidarse como solista con presentaciones en distintos festivales y nuevas producciones que lo posicionan como una voz joven pero con las raíces familiares profundas. Su estilo combina la fuerza del canto popular con arreglos contemporáneos, y su llegada a Cosquín es la confirmación de que la familia Rojas sigue siendo protagonista en la escena folklórica nacional.
Bruno Arias, el jujeño que se ha convertido en referente del folklore comprometido, llega tras un año de intensa actividad en el que presentó nuevas canciones con fuerte contenido social y giras por distintos escenarios del país. Su propuesta, que mezcla carnavalito, huayno y otros ritmos del noroeste con letras de actualidad, lo convierte en una voz imprescindible para entender cómo el folklore dialoga con las luchas y realidades contemporáneas. En Cosquín, cada actuación suya es también un acto de reivindicación cultural y política.
viernes 30
José Luis Aguirre, el cantautor cordobés nacido en Traslasierra, llega a Cosquín como uno de los artistas más queridos y respetados del folklore actual. En 2025 presentó nuevas canciones que continúan la línea de su disco Lo de adentro, con letras que hablan de la vida cotidiana, la naturaleza y la identidad serrana. Su estilo sencillo y profundo lo ha convertido en una voz imprescindible, capaz de emocionar con relatos que parecen pequeños cuadros de la vida popular. Verlo en Cosquín es encontrarse con un artista que representa la raíz y la poesía del folklore contemporáneo.
Juanjo Abregú, joven cantor tucumano, viene de destacarse en certámenes y festivales del norte argentino y en la Cacharpaya coscoína 2025, donde presentó composiciones propias que rescatan la raíz tradicional con una impronta fresca.
Sábado 31
juan Iñaki, el cantor cordobés de voz profunda y estilo versátil, llega a Cosquín tras una larga ausencia en el festival. Su capacidad de recorrer zambas, chacareras y también canciones de raíz latinoamericana lo convierte en uno de los artistas más destacados de la escena.
Soledad Pastorutti, “La Sole”, será uno de los grandes acontecimientos de esta edición porque celebra 30 años de carrera. Desde su irrupción en Cosquín 1996 con apenas 15 años, se convirtió en una de las artistas más populares y queridas del país. Ahora llega a la Plaza Próspero Molina para festejar tres décadas de trayectoria. Su show promete ser un recorrido por la historia de una artista que transformó el folklore, lo llevó a públicos masivos y sigue vigente con la misma energía que en sus comienzo.
Domingo 1
Teresa Parodi, una de las grandes referentes de la canción popular argentina, llega a Cosquín con la vigencia de siempre. Su presencia en la Plaza Próspero Molina después de una larga ausencia es siempre un acontecimiento porque su voz y su palabra representan la memoria viva del folklore y la canción comprometida.
Mijo J, Uno de los referentes de la música urbana, con un lenguaje propio que mezcla sensibilidad generacional, minimalismo y una poética que lo distingue dentro del cancionero argentino. Su último disco dialoga con el folklore, pero sin abandonar su ADN: la cadencia íntima, el fraseo quebrado y la búsqueda emocional que lo hicieron crecer tan rápido. En vivo propone un clima distinto al del festival que abre otra manera de habitar el escenario mayor. Su presencia marca un gesto de época: el cruce entre tradición y nuevas estéticas ya no es excepción, sino parte del mapa cultural.
Maggie Cullen, joven cantora que viene creciendo con fuerza, se destacó en 2025 con producciones que la posicionan como una voz femenina a seguir de cerca. Su estilo combina sensibilidad interpretativa con un repertorio que rescata la raíz folklórica y la proyecta hacia públicos nuevos. En Cosquín, su participación es clave porque representa el recambio generacional y la diversidad de voces que enriquecen el festival.
Gauchos of the Pampas, agrupación que fusiona tradición con una estética contemporánea, se presentó en distintos escenarios durante 2025 con un espectáculo que mezcla música, danza y puesta escénica. Su propuesta es innovadora porque lleva la identidad pampeana a un formato que dialoga con públicos jóvenes y urbanos.