En Antifascista. Poesía contra la crueldad, Claudia Masin reúne poemas inéditos y seleccionados de su obra previa para construir un libro que es, al mismo tiempo, un manifiesto y un refugio. La autora parte de una premisa contundente: el fascismo no comienza en los actos visibles de violencia, sino en el modo en que las palabras se usan para naturalizar el odio, legitimar la exclusión y deshumanizar a los otros. Frente a esa degradación del lenguaje, Masin propone que la poesía recupere su potencia ética y se convierta en un espacio de resistencia, capaz de incendiar las calles y de abrir caminos de ternura en medio de la crueldad.
Leer a Claudia Masin hoy es necesario porque su escritura nos recuerda que las palabras nunca son neutrales. Pueden sostener discursos de odio, justificar femicidios, invisibilizar comunidades enteras, pero también pueden ser memoria, justicia y dignidad. Su poesía no se limita a la denuncia: ofrece un espacio de belleza y comunión, donde el lector experimenta cómo la palabra puede ser resistencia y, al mismo tiempo, ternura. En tiempos donde la crueldad se normaliza y el lenguaje se degrada, Masin devuelve la certeza de que la poesía puede ser un acto político y transformador.
Lo que hace imprescindible su lectura es esa capacidad de interpelar al lector, de obligarlo a preguntarse qué palabras elige, qué discursos sostiene y qué imaginarios reproduce. Masin no escribe consignas ni panfletos, sino poemas que rescatan la humanidad en medio de la violencia, que nos recuerdan que el lenguaje es siempre un campo de batalla y que la poesía puede ser un lugar donde la vergüenza se convierte en dignidad. Su voz es una de las más potentes de la poesía argentina contemporánea y su libro es un llamado urgente a cuidar el lenguaje como herramienta de convivencia y a defender la palabra como territorio de justicia.
