Babasónicos y la mutación sonora de Cuerpos Vol. 1

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Con más de tres décadas de trayectoria, Babasónicos vuelve a sacudir la escena con Cuerpos Vol. 1, un álbum de nueve canciones que confirma su vigencia y su capacidad de reinventarse. Editado por PopArt, el disco se presenta como una obra conceptual que explora el cuerpo, el deseo y la fragilidad contemporánea, con un sonido que combina electrónica, guitarras incisivas y letras que rehúyen lo obvio.

La producción, a cargo de la propia banda junto a Gustavo Iglesias, apuesta por la experimentación y la mutación vocal de Adrián Dárgelos, que se despliega en registros múltiples y desafiantes. El resultado es un álbum que se construye y se deshace simultáneamente, generando nuevas reglas poéticas y sonoras.

El lanzamiento coincide con dos shows masivos en el Estadio Ferro, confirmando que Babasónicos no solo mantiene su lugar en la historia del rock argentino, sino que sigue escribiendo capítulos nuevos. Cuerpos Vol. 1 es, en definitiva, un disco que se atreve a incomodar y a seducir, reafirmando a la banda como una de las más influyentes y visionarias de la región.

Tema por tema

Tiempo Off
El álbum se abre con una declaración de intenciones que funciona como manifiesto: “Tiempo Off” es la invitación a desconectar en un mundo que exige hiperconexión constante. La letra plantea reorganizar hábitos y recuperar un ritmo vital propio, en contraste con la velocidad social impuesta. La producción combina bases electrónicas con guitarras que sugieren simultáneamente pausa y movimiento, generando un clima de suspensión. La voz de Adrián Dárgelos se desliza entre la ironía y la confesión, reforzando la idea de que el cuerpo necesita un espacio de resistencia. Es un inicio que instala el tono conceptual del disco: el cuerpo como territorio de disputa frente al tiempo acelerado.

Revelaciones aparte
En este segundo track, Babasónicos se enfrenta al presente cruel y a la voracidad del tiempo. Los riffs de guitarra evocan cierta aura ricotera, aportando densidad y tensión. La voz de Dárgelos se despliega en registros múltiples, reforzando la idea de mutación y desobediencia. La canción funciona como crítica y espejo de lo cotidiano, con un lenguaje que rehúye lo obvio y se atreve a romper las reglas de la canción tradicional. La producción apuesta por un pulso nocturno, con atmósferas que incomodan y seducen a la vez. Es un tema que expone la fragilidad del cuerpo frente a un presente que lo devora, y que reafirma la capacidad de la banda para incomodar desde lo poético.

Maracuyá
Aquí la fruta se convierte en metáfora del dolor y la fragilidad en las relaciones. La letra juega con imágenes sensoriales —el sabor, la textura, la acidez— para hablar de heridas emocionales y de la vulnerabilidad del cuerpo expuesto al deseo. La música oscila entre lo suave y lo punzante, con arreglos que sugieren tensión y fragilidad. La voz se mueve en un registro íntimo, casi confesional, reforzando la idea de exposición. Es uno de los momentos más personales del álbum, donde el cuerpo aparece como territorio vulnerable, atravesado por el deseo y el daño. La canción se convierte en un espacio de catarsis, donde lo sensorial se transforma en símbolo de lo emocional.

Cocos
Más lúdico y sensual, “Cocos” explora el deseo desde la ironía y el juego. La producción apuesta por texturas brillantes y un groove contagioso, con un aire tropical que contrasta con la densidad de otros temas. La letra juega con dobles sentidos y metáforas corporales, expandiendo la dimensión del cuerpo hacia lo festivo. La voz de Dárgelos se mueve con soltura, reforzando la idea de ligereza y disfrute. Es un track que aporta frescura y ligereza al álbum, sin perder la tensión conceptual. “Cocos” funciona como recordatorio de que el cuerpo también es espacio de placer y celebración, y que la sensualidad puede ser un acto de resistencia.

Advertencia
El primer adelanto del álbum condensa la estética de Cuerpos Vol. 1. Con atmósferas electrónicas y un pulso nocturno, “Advertencia” es un manifiesto de alerta y mutación. La voz de Dárgelos se transforma en múltiples registros, reforzando la idea de que el cuerpo es cambiante y desobediente. La producción apuesta por la experimentación, con texturas que se construyen y se deshacen simultáneamente. El videoclip dirigido por Juan Cabral potencia esta sensación de riesgo y desobediencia, mostrando un universo visual que acompaña la propuesta sonora. Es el tema que mejor resume la dirección estética del proyecto: un cuerpo que se transforma y que se resiste a ser domesticado.

Miau
La vulnerabilidad aparece aquí en clave sexoafectiva. Los coros felinos y la cadencia suave transmiten intimidad y responsabilidad emocional. La letra se aparta del sarcasmo para abrir un espacio de ternura, mostrando otra faceta del cuerpo: la que se expone al cuidado y al vínculo. La producción es delicada, con detalles que sugieren cercanía y fragilidad. La voz se mueve en un registro íntimo, reforzando la idea de confesión. Es un tema que aporta un registro distinto al álbum, más íntimo y confesional, y que muestra la capacidad de Babasónicos para explorar la vulnerabilidad sin perder su mordacidad.

Labios apilados
Canción que juega con la sensualidad y la acumulación de gestos. La producción mezcla electrónica y guitarras, creando un clima hipnótico y envolvente. La letra insiste en la materialidad del cuerpo como lugar de deseo y exceso, con imágenes que se superponen y se apilan. La voz se mueve en un registro seductor, reforzando la idea de exceso y repetición. Es un track que refuerza la idea de que el cuerpo es un espacio de exceso y de placer, donde el deseo se multiplica y se acumula. La canción funciona como metáfora de la saturación contemporánea, donde el cuerpo se convierte en lugar de acumulación y exceso.

Mercado Blue
La ironía económica se convierte en canción. Babasónicos utiliza el “blue” como metáfora de la vida cotidiana y sus tensiones, con un tono mordaz que recuerda su tradición de sátira social. La producción combina crítica con humor, generando un tema que incomoda y divierte a la vez. La voz se mueve en un registro irónico, reforzando la idea de sátira. Es un ejemplo de cómo la banda puede hablar de lo político desde lo cotidiano, sin perder su estilo provocador. “Mercado Blue” funciona como espejo de la realidad económica argentina, y como recordatorio de que el cuerpo también está atravesado por lo social y lo político.

Mi propia música
El cierre es un manifiesto de autonomía creativa. “Mi propia música” reafirma la identidad babasónica y su voluntad de seguir mutando. La letra habla de independencia y de la capacidad de reinventarse, mientras la producción se abre hacia un sonido más expansivo. La voz se mueve en un registro firme, reforzando la idea de autonomía. Es un final que devuelve al oyente la idea de que el cuerpo, la voz y la obra son inseparables, y que Babasónicos sigue escribiendo su propia historia. La canción funciona como declaración de principios: la banda hace su propia música, sin concesiones, y reafirma su lugar en la escena contemporánea

Cuerpos Vol. 1 es un álbum que se construye y se deshace simultáneamente. Cada canción explora una dimensión distinta del cuerpo: pausa, crítica, vulnerabilidad, deseo, ironía y autonomía. Babasónicos confirma que sigue siendo una de las bandas más influyentes del rock argentino, capaz de reinventarse sin perder su mordacidad ni su magnetismo.