Cinco años después de Magdalene y tres desde el mixtape Caprisongs, FKA Twigs regreso en el 2025 con EUSEXUA, un álbum que no solo marca un nuevo capítulo en su carrera, sino que también redefine su relación con el cuerpo, la euforia y la identidad artística. Twigs lo describió como su “opus”, un estado de ser más que un disco, y esa ambición se siente en cada capa de sonido, en cada respiración y en cada decisión estética.
El concepto nace de una palabra inventada por ella misma: “eusexua”, una forma de euforia que trasciende lo humano, donde música, deseo, movimiento y comunidad se funden en un mismo pulso. Twigs compuso parte del álbum mientras vivía en Praga, inmersa en la escena techno local, y aunque el disco no es techno en sentido estricto, sí absorbe su espíritu: repetición hipnótica, trance emocional y un sentido de ritual colectivo.
Análisis canción por canción
1. “EUSEXUA”
El track que da nombre al álbum funciona como manifiesto. Un beat pulsante, casi tribal, sostiene una voz que oscila entre lo etéreo y lo carnal. Twigs propone un estado de trance emocional donde el cuerpo es el vehículo hacia algo más grande. Es una apertura que marca el tono: físico, expansivo, sensorial.
2. “Drums of Death”
Aquí aparece con claridad la influencia de la escena rave de Praga. Percusiones densas, un bajo que late como un corazón acelerado y una producción que roza lo industrial. Twigs canta desde un lugar más terrenal, casi como si estuviera guiando un ritual nocturno. Es uno de los momentos más intensos del disco.
3. “Sticky”
Un track más melódico, donde la voz se vuelve protagonista. Twigs juega con texturas vocales que se pegan —como su nombre lo indica— y construye un clima sensual sin caer en lo obvio. La producción es minimalista pero quirúrgica, dejando espacio para que cada respiración tenga peso.
4. “The Seams”
Uno de los momentos más vulnerables del álbum. Twigs baja la intensidad rítmica y se permite un espacio de contemplación. La letra aborda la fragilidad emocional y la idea de recomponer lo que se rompe. Es un puente perfecto entre la euforia y la introspección.
5. “Eusexua (Interlude)”
Un respiro conceptual. Voces procesadas, texturas ambientales y un clima que recuerda a los interludios de Magdalene, pero con un enfoque más corporal que espiritual.
6. “Sticky (Reprise)”
Una relectura más oscura y acelerada del track anterior. Twigs juega con la repetición como forma de trance, reforzando la idea de que EUSEXUA es un álbum que se vive más con el cuerpo que con la cabeza.
7. “North Star” (feat. North West)
La participación de North West —cantando en japonés— es uno de los gestos más inesperados del disco. Lejos de ser un cameo superficial, funciona como un contrapunto tierno y extraño dentro del universo de Twigs. La canción mezcla pop experimental con un aura casi infantil, creando un contraste fascinante.
8. “Koreless”
La colaboración con Koreless aporta un brillo electrónico sofisticado. Es uno de los tracks más atmosféricos, donde la producción se vuelve protagonista. Twigs canta como si flotara sobre un paisaje sonoro líquido, lleno de microdetalles.
9. “Eusexua (Afterglow)”
Una expansión del concepto original. Más luminosa, más abierta, más celebratoria. Twigs parece abrazar la idea de que la euforia también puede ser suave, cálida, casi espiritual.
10. “ – Extended Ritual”
Una versión más larga y envolvente del track anterior. Aquí sí aparece el espíritu rave en su forma más pura: repetición, acumulación, liberación. Es un cierre que funciona como catarsis.
La edición Afterglow —que reemplaza cuatro canciones y suma nuevas versiones— confirma que Twigs concibe este proyecto como un organismo vivo. No es un álbum cerrado, sino un proceso en expansión. Un estado emocional que se transforma, muta y se reescribe.
EUSEXUA es uno de los trabajos más sensoriales y cohesivos de FKA Twigs. Un disco que late, respira y se mueve. Un álbum que entiende la euforia no como un exceso, sino como una forma de trascendencia. Twigs vuelve a desafiar las categorías y a recordarnos que su arte no busca complacer: busca transformar.