Como cada diciembre, en otra canción nos tomamos un momento para mirar hacia atrás y celebrar la música que nos acompañó durante el 2025.
Acá reunimos algunos de los discos nacionales que, para nosotros, vale la pena escuchar. No son “los mejores” —esa palabra nunca nos terminó de convencer—, sino aquellos que nos movieron algo, que nos hicieron pensar, que nos abrieron una puerta o nos dejaron una marca.
Como siempre decimos, esta lista es apenas una muestra mínima dentro de un océano inmenso de música que se editó este año y que disfrutamos muchísimo. Ojalá encuentres acá un disco nuevo para obsesionarte, revisitar o descubrir por primera vez.
Antes de repasar la lista de discos te invitamos también a ver los destacados internacionales
1-Divididos – Divididos
Después de 15 años sin material inédito, Divididos vuelve con un disco homónimo que reafirma su lugar en la historia del rock argentino. Presentado el 12 de noviembre en el Movistar Arena, el álbum reúne 12 canciones gestadas entre 2019 y 2025 en los estudios La Calandria, con producción del propio trío.
La tapa —dos lienzos celeste y blanco unidos por una sutura— resume el espíritu del trabajo: un deseo de sanación en tiempos fragmentados. La música refleja esa idea con crudeza y ternura, potencia y reflexión.
El disco mantiene la clásica estructura de guitarra, bajo y batería, pero explora nuevas texturas: desde el pulso visceral de Aliados en un viaje hasta la atmósfera de Bafles en el mar, pasando por himnos como Mundo ganado y San Saltarín. El cierre con Grillo, arreglado por Nico Sorín, aporta un aire cinematográfico.
Con letras que oscilan entre la introspección y la crítica social, Divididos reafirma su identidad y demuestra que, en plena era digital, el formato puro sigue siendo un acto de resistencia cultural.
2-Milo J: La vida era más corta
Con apenas 18 años, Milo J sorprendió al mundo con La vida era más corta, su tercer álbum, elegido por Rolling Stone como uno de los 100 mejores discos de 2025 y el único argentino en la lista.
El disco funciona como una “carta de amor a la cultura argentina”, donde conviven folclore, trap y tango en un sonido que mezcla raíces y modernidad. Con colaboraciones de Silvio Rodríguez, Soledad Pastorutti, Trueno y un sample de Mercedes Sosa, Milo J reafirma su identidad y demuestra una madurez artística poco común para su edad.
Su impacto internacional lo coloca junto a figuras globales y marca un hito para la música argentina. La vida era más corta es importante porque renueva la tradición, conecta con una generación que busca identidad y confirma que el arte local puede dialogar de igual a igual con la escena mundial.
En definitiva, Milo J entrega un manifiesto sonoro que combina riesgo, poesía y pertenencia, consolidándose como una de las voces más innovadoras del año.
3-Toch: Pulso Inicial
El trío cordobés TOCH, integrado por los hermanos Juan Pablo y Andrés Toch junto a Martín Elena, lanzó en noviembre de 2025 Pulso inicial, su sexto álbum de estudio y celebración de 19 años de trayectoria. Con ocho canciones, el disco cruza murga, rap y canción popular, reafirmando su sello dentro de la escena independiente.
La obra se nutre de colaboraciones con artistas uruguayos como Hernán Peyrou, los hermanos Ibarburu, Agustina García y la rapera Eli Almic, reforzando el puente cultural entre Córdoba y Montevideo. Pulso inicial condensa la esencia del grupo: una fusión de ritmos rioplatenses y cordobeses que celebra la amistad, la autogestión y marca el inicio de una nueva etapa.
4-Joel: Paraíso de cemento
Paraíso de Cemento es el primer álbum de Joel Bracamonte, joven artista cordobés que pasó de las batallas de plaza a consolidarse como una de las voces más prometedoras de la escena urbana argentina. El disco construye un universo narrativo a través del personaje ficticio “El Severino”, que encarna las vivencias de los pibes de barrio: la esquina, la familia, los tropiezos y las oportunidades que no siempre llegan.
Musicalmente, Joel apuesta por una fusión de rap, hip hop y pulsos rockeros, con producción de Maximiliano Valverde y un sonido que no romantiza la dureza de la calle, sino que la expone con crudeza y madurez. Temas como Mundo Cruel, La Llave y el propio Paraíso de Cemento funcionan como cápsulas de catarsis y resistencia, mientras que la estética del disco —con motos, esquinas y voces filtradas— refuerza su carácter testimonial.
5-Wos: Ilusión Supersport
Con apenas cuatro canciones, Wos presenta Ilusión Supersport, un EP que condensa su madurez y su capacidad de interpelar lo colectivo. Editado por Doguito Records, el proyecto se acompaña de un mediometraje en blanco y negro dirigido por Lucas A. Vignale, que refuerza la visceralidad interpretativa y expande su universo estético.
La producción de Evlay, Tomy Sainz y Tomás Crow aporta texturas experimentales que sostienen la tensión lírica y consolidan un sonido urbano abierto a la exploración. El título surge de una metáfora que funciona como refugio y resistencia, y llega en un momento de gran convocatoria: más de 40 mil entradas agotadas para sus shows en Obras y un cierre de año en el Hipódromo de La Plata.
Ilusión Supersport confirma a Wos como uno de los artistas más influyentes de la música latinoamericana, capaz de trascender géneros y formatos con precisión poética y fuerza interpretativa.
6-G5: Viajeros en extinción
Gabriel Espino, alias G5, es una de las voces más singulares del rap argentino. Nacido en Buenos Aires y formado en las plazas de freestyle, construyó un estilo introspectivo y filosófico que trasciende la competencia.Su disco Viajeros en extinción funciona como manifiesto generacional: cada canción es un viaje hacia lo íntimo y lo colectivo, donde reflexiona sobre identidad, vínculos y resistencia cultural. Con este trabajo, G5 confirma que el rap puede ser pensamiento, memoria y emoción.
7-Alkoy – Valle Chakal Ki
El último disco de Alkoy, Valle Chakal Ki, no se escucha: se atraviesa. Desde Salta, el rapero construye un artefacto poético que mezcla rap, ritual y territorio, con letras que funcionan como plegarias crudas y reflexivas.
La obra está atravesada por la tierra salteña y dialoga con referentes como Gustavo “Cuchi” Leguizamón y Daniel Toro, retomando su sensibilidad popular y crítica para fusionarla con el pulso urbano. Samples de compositores locales, guitarras ásperas y beats que evocan adobe y zamba refuerzan esa continuidad ancestral.
Más que un producto de consumo, Valle Chakal Ki es un manifiesto: un rap que no busca entretener, sino sobrevivir, pensar y sanar. Alkoy convierte la palabra en refugio y la música en resistencia cultural.
8-Jorge Fandermole: Tiempo y lugar
Después de más de una década sin publicar material nuevo, Jorge Fandermole volvió en 2025 con Tiempo y lugar, un disco que reafirma su lugar como uno de los grandes trovadores de la música argentina. Con doce canciones inéditas, el álbum se sostiene en una sonoridad austera —voz y guitarra acompañadas por bajo y violoncello— que deja respirar la poesía y la melodía.
Las letras recorren memoria, identidad y resistencia cultural, invitando a “poner los pies en el presente, en el territorio, en la propia historia”. Hay piezas íntimas como Padre (Elegía), atmósferas rituales en Invocación y frescura en El amor y la cocina. Cada tema funciona como estación de un viaje que interpela tanto lo personal como lo colectivo.
Tiempo y lugar no busca el impacto inmediato: se planta como un manifiesto artístico que recuerda que la canción popular sigue siendo un espacio de pensamiento y pertenencia. Fandermole entrega un disco sobrio y profundo, ideal para escucharse con calma, como quien abre un libro que todavía tiene mucho por decir.
9-Nadia Larcher: Trinar
En 2025, Nadia Larcher presentó Trinar – La flor, su primer disco íntegramente compuesto por ella. La obra nace de una raíz íntima: la memoria de su abuela María, pastora en Andalgalá, que decía que la música se “trinaba”, como el canto de los pájaros. Ese gesto se convierte en metáfora y en título, marcando un recorrido que une lo personal con lo colectivo.
El álbum reúne ocho canciones donde conviven coplas, zambas y texturas contemporáneas. Grabado entre 2024 y 2025 con producción de Andrés Pilar, cuenta con la participación de músicos como Pedro Rossi, Fernando Silva y Juan Quintero, entre otros. La propuesta expande la paleta sonora hacia lo coral y lo experimental, sin perder la raíz folklórica que caracteriza a Larcher.
El arte visual, realizado junto a Dante Martínez en Andalgalá, refuerza la idea de territorio como origen y pertenencia. Trinar – La flor es un disco que respira compromiso y sensibilidad: un canto áspero y poderoso que transforma la memoria familiar en presente vivo, y que abre un nuevo capítulo en la música popular argentina.
10-Pipi Piazzolla Trío: Apocalipsis
El Pipi Piazzolla Trío presenta Apocalipsis (Club del Disco, 2025), un álbum que no anuncia el fin, sino una apertura: calma, síntesis y escucha profunda en tiempos de saturación sonora. Piazzolla (batería), Damián Fogiel (saxo tenor) y Lucio Balduini (guitarra) consolidan más de diez años de entendimiento musical en un registro compacto y orgánico, grabado en un día en Estudios ION.
El repertorio combina composiciones propias, homenajes e improvisaciones: Nostalgia, Para Joe, una versión de Peace de Ornette Coleman, además de Tuco (Fogiel) y Salvaje (Balduini). El cierre llega con Apocalipsis Bonus, más melódico y desnudo.
El trío despliega un lenguaje propio, sin estridencias, donde batería, saxo y guitarra se entrelazan como un solo cuerpo sonoro. Más que un disco, Apocalipsis es bitácora de madurez y presencia: una invitación a escuchar más lento, más lúcido, más libre.
11-Islas de Caras: Líneas Generales
En Lineas Generales Isla de Caras logra un equilibrio entre la melancolía pop que los caracteriza y una madurez sonora que confirma su lugar dentro del indie latinoamericano.
El álbum funciona con canciones que dialogan con la nostalgia y la luminosidad, pero también con la experiencia de haber girado por escenarios internacionales. A diferencia de sus trabajos anteriores, Líneas Generales exhibe una cohesión grupal más marcada, con arreglos que expanden el universo melódico sin perder la intimidad testimonial que siempre los distinguió.
12-Cazzu: Latinaje
Con Latinaje, Cazzu expande su identidad más allá de la música urbana para abrazar la diversidad sonora de América Latina. A lo largo de 14 canciones, la artista jujeña recorre géneros como la cumbia, el folklore andino, la bachata, la salsa, el corrido tumbado, la balada y el funk brasileño. El álbum, producido junto a Nico Cotton durante más de dos años, se convierte en un manifiesto que habla del desamor y la separación, de la maternidad y el renacer, de la fuerza de las raíces culturales que la sostienen. Con singles como “La Cueva”, “Dolce” y “Con Otra”, Cazzu anticipó la riqueza de un disco que ella misma definió como “un pedazo de su corazón”. Latinaje es, en definitiva. Sin duda junto con el disco de Milo J, uno de los discos para que las nuevas generaciones se acerquen a la música popular latinoamericana.
13-Kill Flora: Entre sueños y distorsiones
Con Entre Sueños y Distorsiones, Kill Flora entrega uno de los debuts más potentes del 2025, un álbum que condensa la crudeza de la distorsión con la fragilidad de lo íntimo. A lo largo de diez canciones, el dúo formado por Ana y Lucía construye un paisaje sonoro que oscila entre la melancolía y el desahogo, transformando angustias y aprendizajes en un manifiesto generacional. La energía de sus presentaciones en festivales y como teloneras de grandes bandas se traduce aquí en un sonido visceral, directo, que nunca concede calma. Con temas como Lejana, Kill Flora confirma su capacidad de narrar heridas y búsquedas identitarias con una fuerza que los posiciona en la primera línea de la escena alternativa argentina. Entre Sueños y Distorsiones es, en definitiva, un debut que merece figurar entre los mejores discos del año por su honestidad, intensidad y capacidad de capturar el pulso de su tiempo.
14-Juana molina: Doga
Ocho años después de Halo, Juana Molina regresa con DOGA, un álbum que reafirma su lugar en la música experimental latinoamericana. Nacido de la improvisación de sus conciertos Improvaset, el disco transforma el azar en arquitectura sonora: capas de sintetizadores, secuenciadores y voces convertidas en instrumentos que generan atmósferas hipnóticas. Cada tema funciona como un capítulo de un relato continuo, desde la contemplación de Uno es árbol hasta la tensión afectiva de La paradoja o la deriva expansiva de Caravanas. El título, que alude a la dualidad entre lo animal y lo doméstico, se refleja en la portada diseñada por Verena Algranti, donde lo humano y lo animal se fusionan, en sintonía con un álbum que convierte lo íntimo en un viaje sonoro expansivo
15-Club Audiovisual: Relicario
Con Relicario, El Club Audiovisual firma uno de los discos más sólidos del 2025: un trabajo que combina la densidad shoegaze con la inmediatez del pop alternativo, transformando duelo y memoria en un relato expansivo. A lo largo de diez canciones, la banda despliega guitarras abrasivas, texturas electrónicas y voces más frontales que nunca, logrando un sonido visceral y luminoso a la vez. Relicario funciona como un verdadero relicario emocional, donde lo íntimo se convierte en estallido colectivo, confirmando al grupo como una de las propuestas más potentes de la escena argentina actual.
16-Catriel y Paco Amoroso: Papota
El álbum despliega un sonido híbrido que mezcla trap, pop, electrónica y funk, con la irreverencia y el humor que siempre caracterizó a la dupla. A lo largo de sus canciones, Papota funciona como un manifiesto de energía y desparpajo: bases frenéticas, melodías pegadizas y letras que juegan entre lo absurdo y lo cotidiano, construyendo un universo propio que dialoga con la cultura urbana contemporánea.
La química entre Catriel y Paco se traduce en un disco que no busca la solemnidad sino la celebración, un espacio donde la experimentación convive con el hit inmediato. Con Papota, el dúo confirma que su propuesta es capaz de expandirse sin perder frescura, entregando un álbum que merece estar entre los mejores del año por su capacidad de capturar el pulso vital de una generación.
17-Bandalos chinos: Vandalos
El álbum despliega un sonido expansivo que mezcla el pulso bailable del synth-pop con guitarras luminosas y letras que oscilan entre la ironía y la melancolía. A lo largo de sus canciones, Vándalos funciona como un manifiesto generacional: celebra la amistad y la fiesta, pero también expone las contradicciones de crecer en un tiempo marcado por la incertidumbre.
La producción refuerza la identidad del grupo, con arreglos sofisticados que nunca pierden frescura y un espíritu colectivo que convierte cada tema en himno compartido. Con este trabajo, Bandalos Chinos confirma su capacidad de reinventarse sin perder el magnetismo que los llevó a ser referentes de la nueva ola pop latinoamericana.
18-Santiago Motorizado: El Retorno
Santiago Motorizado regresa al camino solista con un disco que combina urgencia vital y madurez melódica. Sus nuevas canciones abrazan lo común para resignificarlo, con un lirismo capaz de decir “te extraño” sin sonar trillado. Camino de Piedras abre con potencia melancólica, mientras Amor en el Cine susurra ternura cotidiana y Google Maps reinterpreta viejas desorientaciones con pulso cinematográfico. Con voz quebrada y directa, Santiago no busca perfección: busca verdad, y en ese gesto entrega un mapa emocional que lo confirma como uno de los relatos más genuinos del año
19-Juana Aguirre: Anónimo
Anónimo, el segundo disco de Juana Aguirre, se presenta como una obra abierta y sin certezas, más inclinada a formular preguntas que a ofrecer respuestas. Grabado en su casa con una producción despojada y ruidos cotidianos que se filtran en las canciones, el álbum marca un giro respecto a Claroscuro: aquí Juana se anima a lo incorrecto, a lo caprichoso, a lo íntimo convertido en textura. Con letras que indagan en el amor, la fragilidad y la resistencia, Anónimo se escucha como un gesto honesto y político en tiempos de sobreexposición, un retrato de entorno y deseo que confirma a Aguirre como una voz singular de la nueva canción argentina.
20-Viva Elástico: Instantáneo
Con Instantáneo (2025), Viva Elástico regresa con un disco breve y directo que condensa su frescura indie en nueve canciones intensas. Producido por Gustavo Iglesias, el álbum transmite espontaneidad y reinvención: surgió sin planificación, como un impulso creativo que se convirtió en cápsula sonora de apenas 28 minutos. Entre guitarras atmosféricas y melodías luminosas, la banda logra un equilibrio entre urgencia y madurez, confirmando que sigue siendo una de las propuestas más consistentes del pop alternativo argentino. En definitiva, Instantáneo es un renacimiento que merece figurar entre los mejores discos del año por su energía y honestidad
21-Vinocio: Tostados
Con Tostados (2025), Vinocio entrega un sexto álbum que apuesta por la lentitud y la cercanía. Desde La Lucila, el dúo de Lucio Memi y Fermín Carpena despliega un sonido que mezcla soul, jazz y funk con colaboraciones exquisitas, creando una atmósfera íntima y onírica. Más que espectacularidad, el disco propone una política del descanso: bajos envolventes, guitarras criollas y vientos suaves que invitan a otra temporalidad en medio del ruido contemporáneo. Un trabajo que se escucha como compañía y se destaca por su honestidad y frescura.
22-Caro Mama: Amina
Con Amina (2025), Caro Mama debuta como solista con un disco intenso y conmovedor. Entre raíces folklóricas, jazz y texturas cinematográficas, el álbum convierte fragilidad en fuerza y memoria en resistencia. El título es un homenaje a Amina Filali, joven marroquí cuya historia de violencia y tragedia inspiró a Carolina a reflexionar sobre la necesidad de alzar voces silenciadas. Con colaboraciones de Trooko y Mat Alba, Amina se escucha como un testimonio colectivo y una apuesta por imaginar futuros posibles desde la música. Un trabajo audaz que consolida a Caro Mama como una voz imprescindible de la escena argentina actual.
23-Adrián Iaies: Sur
Con Sur (como respuesta a todas las preguntas) (2025), Adrián Iaies entrega un disco íntimo y esencial. Grabado en su propio estudio y editado por primera vez en vinilo, el pianista argentino revisita tangos clásicos con la libertad del jazz, logrando versiones personales que respiran emoción y madurez. Es su trabajo número 30 y condensa toda una trayectoria en un gesto honesto y delicado, que lo convierte en uno de los lanzamientos más destacados del año.
24-Leo Genovese: New York Sessions Vol. 1
New York Sessions Vol. 1 es un encuentro luminoso entre dos referentes del nuevo jazz argentino: Leo Genovese y Mariano Otero. Grabado en Nueva York y editado por Sony, el álbum reúne doce piezas breves que privilegian la composición sobre la improvisación, generando paisajes sonoros de calma y melancolía. Con su piano expansivo y el contrabajo de Otero, Genovese logra un diálogo íntimo que se escucha como una invitación al silencio y a la paz. Un trabajo delicado y honesto que confirma a Genovese como una de las voces más singulares del jazz contemporáneo y que merece estar entre los mejores discos del 2025.
25- Roxana Amed: Todos los fuegos
Con Todos los fuegos (2025), Roxana Amed firma uno de los discos más audaces del año. La cantante y compositora argentina radicada en Estados Unidos reinterpreta clásicos del rock nacional —de Charly García, Spinetta, Fito Páez y Gustavo Cerati— desde un lenguaje jazzístico sofisticado y rebelde. Acompañada por una banda de lujo que incluye a Leo Genovese, Tim Lefebvre y Kenny Wollesen, Amed convierte cada versión en un viaje emocional que respeta la intensidad original mientras la lleva a territorios inéditos. Más que un homenaje, Todos los fuegos es una carta de amor al rock argentino y una reafirmación de su lugar como una de las voces más innovadoras del jazz sudamericano. Un trabajo imprescindible para los destacados del 2025.
26- Barbi Recanati: Único y nuestro
El último disco de Barbi Recanati, Único y nuestro (2025), confirma su lugar entre lo mejor del año: un trabajo que mezcla guitarras filosas y sintetizadores oscuros con letras íntimas sobre memoria y fragilidad. Desde la apertura con “Mil partes” hasta piezas como Mojarse en invierno, la artista convierte la densidad emocional en energía rítmica. Con producción compartida y colaboraciones de Marilina Bertoldi y Lux Raptor, el álbum suena —como señaló Rolling Stone— “a presente inmediato y a futuro posible”, consolidando a Recanati como una voz imprescindible del rock alternativo latinoamericano.
Bonus track: Sebastián Urquiza – Dos Orillas
Con Dos orillas, Sebastián de Urquiza entrega uno de los discos más finos y sensibles del jazz reciente: un trabajo donde el contrabajo respira como voz narrativa y el cuarteto despliega un diálogo de una madurez poco frecuente. Entre la introspección camerística y el pulso post‑bop, el álbum traza un puente emocional entre escenas y geografías, confirmando a Urquiza como un compositor que piensa la música desde la escucha profunda y la memoria compartida.