Gastón Massenzio nos cuenta sobre su nuevo disco

El compositor oriundo de La Plata nos cuenta como fue la gestación de su sexto álbum editado por los Años Luz y que lleva su propio nombre, Gastón Mssenzio.

PH: Nora lezano


A diferencia de su disco antecesor, Ocho Sueños, las canciones fueron compuesta con su primer instrumento, el piano, brindándole una impronta en las que se pueden entrever influencias de Queen, Charly o Fito Páez.
Las nueve canciones que componen el disco, reflejan el pensar de un músico que decidió desnudar sus pensamientos y sentir para dejarlo plasmado en un trabajo intimista y reflexivo. En está ocasión lo acompañaron un selecto grupo de músicos entre los que se encuentran Lucy Patané (bateria), Fernando Samalea (bateria), Sebastián Briganti (Bateria), Claudio Lafalce (bajo,teclados adicionales y producción artística), Karen Kuhn (voz), Sami Abadi (violin), Federico Linari (armónica) entre otros.

A pocos días de su lanzamiento hablamos con el músico:
Otra Canción: Después de 6 discos decidiste que tu disco lleve por nombre tu nombre, valga la redundancia… ¿Por qué?. A primera escucha pareciera una especie de volver a empezar con otro sonido…
Gastón Massenzio:
A medida que las canciones iban saliendo a la luz, vi muy condensadas todas mis influencias, mi camino y mi estilo. Siento que este disco me representa en su totalidad y por mi historia. Y el resultado es un nuevo punto de partida.

O.C: ¿Cuáles fueron las principales influencias de este disco?. El personal me parece que viene a recuperar el sonido tradicional del rock, algo que se había perdido en el anterior…
G.M:
Las influencias de este disco son las más importantes para mí, desde mi infancia al día de hoy.
Imagino que está atravesado desde lo mejor del Rock Nacional, Charly, Fito, Spinetta hasta Queen, Los Beatles o Elliott Smith, entre mucha otra música de todos lados

O.C: Usaste tres bateristas distintos a lo largo del disco que son Samalea, Patané y Brigantí ¿Comó fueron las elecciones?
G.M:
Samalea grabó gran parte de las baterías del disco, y a lo largo del proceso de grabación pensamos con Claudio Lafalce –productor artístico del disco- que queríamos darle a las canciones lo que ellas pidieran. Sentimos que en algunos temas quedaría muy bien la batería de Lucy Patané y en otras la de Sebastián Briganti. Los tres tienen toques distintos y aún así el
resultado sonoro fue muy homogéneo

PH: Víctoria Scwhindt

O.C: ¿Con que instrumento compusiste las canciones?. Pregunto porque le encuentro mucha presencia del piano, diría que fueron compuestas para que el piano sea el instrumento principal de algún modo.
G.M:
Las canciones fueron compuestas desde el piano, nacieron desde allí, en la intimidad de mi estudio, tocando hasta altas horas de la noche. Todo lo que resulta de esa necesidad de tocar y componer fue a través del piano. Luego en la búsqueda sonora grabé las guitarras también.
Pero todo surgió allí, en el piano.

O.C: Háblame un poco de tu estudio musical, encuentro por momentos un sonido muy académico o clásico pero sin dejar de ser rock. Eso le da un sonido, podría decir delicado..
G.M: Me gusta mucho la música clásica pero soy autodidacta. Podría decirse que aprendí académicamente de los discos y música que me gusta. De chico tomé algunas clases de piano, y luego a mis 20 hice un año de conservatorio, pero por mi propia búsqueda y necesidad de
hacer las cosas por mi cuenta, seguí solo el camino. Hoy por hoy me encuentro reconectado con la lectura y el análisis armónico y con ganas de seguir estudiando, quizás con algún maestro o guía, quizás solo como la gran mayoría de las veces. Me gusta mucho Chopin, Debussy, Liszt, y muchísimos otros. Siempre saqué de oreja frases o momentos de obras que
se me impregnaron y complementaron a mí otro bagaje de influencias que viene del rock.

O.C: Entrando un poco en las canciones… «Absolutamente» la encuentro algo nostalgia, pareciera hablar de esas relaciones que aunque ya terminaron todavía nos persiguen o un pasado que nos sigue a todas partes…
G.M: La canción habla de un camino recorrido, puede tener que ver con una relación que terminó, de un pasado que insiste en hacerse presente. O de decisiones que hay que tomar cuando la realidad nos interpela. Siento que puede resonar de distintas maneras, según la historia de cada uno o el momento por el que se esté atravesando.

O.C: «Ella» a diferencia de «absolutamente» me atrevería decir que es el punto de vista de la otra persona. Mientras absolutamente habla de ese pasado que nos persigue, está canción habla de ella quien sigue adelante dejando atrás todo y escribiendo su historia entera… ¿en que momento nace?
G.M: Nace de imaginar una historia, una proyección personal incluso, o de alguien, que vive esta realidad de calles vacías, incertidumbre, pero con la esperanza de que se pueda reescribir la propia historia y dejar lo obsoleto detrás.

O.C: Canción del fin del mundo personalmente la encuentro de alguna forma también cerrando la trilogía de absolutamente y ella. Habla un poco del cierre de una relación, de un duelo….
G.M: Habla principalmente de un duelo. Es un momento personal muy fuerte que tiene que ver con la pérdida de mi mamá. Mientras componía la canción sentía que estaba terminando el duelo o transformándolo en algo superador. Sentí el paso del tiempo,, y cómo cambié desde ese entonces. En reafirmar mi necesidad de no quedar anclado a los recuerdos tristes, liberarse mutuamente y dejarse ir. Quizás para volver de otra forma.

O.C: Para cerrar… se viene un 2021 complicado y donde me imagino de incertidumbre pero al mismo tiempo uno tiene que ir planeando el año.. ¿Cómo sigue el año para Gastón?
G.M:
Tengo muchas ganas de que mi disco siga sonando y recomendándose por todos lados, que es la única manera en la que se puede difundir mi música hoy por hoy. En pocos días hay un concierto en Vinilo que hicimos junto a Flopa Lestani y que saldrá por streaming. Se viene un videoclip del tema Absolutamente y en lo personal planeo seguir como siempre conectado con la composición, el instrumento y la búsqueda de nuevos horizontes.

Foto de portada: Nora Lezano

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