La cantante cruzdelejeña presenta su tercer disco en el Teatro Real.

*Por Eli Rodriguez

meryGrabar un disco en vivo nunca es un proceso simple. La ejecución de los repertorios están atadas a una necesidad de exactitud superior a cualquier otro tipo de interpretación. Si bien los mecanismos de grabación y regrabación lo permiten, un puñado de errores pueden modificar los planes de modo abrupto. O simplemente arruinarlo todo. Mery Murúa parece no temerle a ningún imponderable. Su disco “Acacia” fue grabado en sesiones montaña adentro, en la audaz tarea de jugar con la naturaleza como telón de fondo y, exactamente un año después, armó una banda de notables acompañantes para meterse en la mítica Estación Mitre y dar rienda al repertorio de “Sal”. Allí estuvieron, junto a ella, Horacio Burgos, el “Mono” Izarrualde, Jerónimo Izarrualde, José “Pepo” Gómez, Franco Luciani, y los Alma Mora. El resultado fue un exquisito disco que funciona como una síntesis de su vida con la canción. Hay piezas que escuchaba de cuando niña, como “Que seas vos”, de Jorge Cafrune (personaje del cual estaban enamoradas todas las mujeres de su familia, según ella) o “Aroma del lugar” que atraviesa su adolescencia y la etapa de descubrimiento de hacer folklore sin formas. También, yendo a otra etapa de su vida, están allí “Mandarino” y “Tu mama calma” dos canciones compuestas por Mery donde se manifiesta como madre; y la misma “Sal”, aquel mineral que atraviesa, conserva y pinta el universo del cual ella viene.

“Quiero grabar un disco en vivo, estilo unplugged” dijo un día. “Hay que buscar lugar, no sé si un estudio de televisión o una sala pero tiene que ser distinto. Ya tengo un tema para hacerlo flamenquito con Alma Mora, obvio que va a estar Burgos arreglando y dirigiendo, el Mono y lo quiero a Franquito” le comentó a los más cercanos. “Necesito una banda también. Hacemos el concierto con una entrada de trescientos pesos y eso es la presencia al show y la compra del disco adelantado. Si juntamos doscientas personas costeamos la grabación”. Todo estaba listo. Ella todo lo hacía simple. Ahí arrancó la previa. Se definió lugar, se definió repertorio, los músicos confirmaron, el público respondió y Sal se grabó, en el bar de la Estación Mitre. El jueves por la noche, un año después de aquella, grabación Mery propone revivir esa noche pero en el marco del Teatro Real, un escenario que también se presenta mítico y hermoso, ideal para seguir escribiendo la historia de una de las interpretes más destacadas que desde hace años presenta la escena cordobesa.