Se presentarán en Córdoba los libros de Eduardo Mateo y Los que iban cantando. Charlamos con su autor Guilherme Alencar Pinto.

Guilherme Alecar Pinto es brasilero y se ha convertido en uno de los periodistas más estudiosos de la música uruguaya a través de sus dos libros “Razones Locas” y “Los que iban cantando, detrás de las voces”. Esos estudios, son las razones de sus visitas que se estarán concretando el día Viernes 23 en Rio Arriba (Agua de oro) a las 20:00 y el Sábado, a la misma hora, en Cocina de Cultura con músicos cordobeses de invitados.

LOS LIBROS

Razones Loeduardo-mateo-razones-locas-de-alencar-pinto-4ta-ed-2015-432201-MLA20294653513_052015-Fcas: es un minucioso estudio de la vida del uruguayo Eduardo Mateo en más de 600 paginas. Uno de los cantautores más importante de la música uruguaya cuyas canciones trascendieron las fronteras bajo las voces de otros artistas.
Mateo es un personaje casi desconocido en Argentina en su faceta personal, pero a quien muchos pueden identificar a través de su música. Seguramente más de uno escuchó alguna vez el “Tungue Le” o “Cuerpo y alma” interpretadas por Pedro Aznar o la versión de “Esa tristeza” que Ruben Rada supo hacer tan popular, por nombrar algunos de los tantos artistas que alguna vez bucearon por la discográfica del Mateo.
El libro contiene más de 102 entrevista a distintos referentes de la música uruguaya que fueron influenciados, que conocieron y compartieron proyectos con Mateo como Jorge Bonaldi, Horacio Buscaglia, Rúben Rada, Fernando Cabrera,  los hermanos Hugo y Osvaldo Fattorusso, Jorge Drexler, entre tantos otros.

Los que i10403524_740495362703226_4309685983142051455_nban cantado, detrás de las voces: segundo libro de Guilherme y retrata la historia de uno de los grupos más importante de la música uruguaya de la década 1970 llamado “Los que iban Cantando”. Integrado por Jorge Lazaroff, Jorge Bonaldi, Luis Trochón, Jorge Di Pólito como principales figuras, pero por la que también pasaron destacados músicos actualmente reconocidos como Eduardo Pitufo Lombardo, Galemire.
Considerado por muchos como el grupo mas influyente del Uruguay, son creadores de lo que hoy se conoce como movimiento canto popular uruguayo, que transcurrió entre 1970 y 1990 de los que salieron diferentes referentes de la música uruguaya como Raúl Castro, quien reconoce que Jorge Lazaroff fue el primero que le dijo que tenía que “armar una murga”.

LA ENTREVISTA
419847Otra Canción: ¿Cómo surgió la idea de hacer dos libros sobre música uruguaya?
Guilherme: Yo, a pesar de ser brasileño, ya cuando escribí el libro de Mateo estaba arraigado en Uruguaya desde hacía 5 años. En todo caso, el misterio estaría qué fue lo que me llevo a mudarme a Uruguay, que fue la música. La pasión que tenía por la música uruguaya ya cuando vivía en Brasil. Tuve la suerte de conocer la música uruguaya por los cursos latinoamericanos de música contemporánea. Una vez en Uruguay, yo convivía con los ámbitos en los que se consumían tanto la música de Mateo como la de los integrantes de Los que iban cantando. La primera noche que pase en Uruguay, en 1985, la pase en lo de José Luis Trochón. Yo era amigo de  Trochón, como lo era de Lazarof y Dasilbeira.  A Mateo lo conocí a los pocos días y asistí a sus espectáculos. Yo era del círculo de seguidores de esa música y me parecía que tenían una gran trascendencia. Por otro lado en Uruguay  tenían una difusión acotada pero que yo veía muy importante. Tanto Mateo como Los que iban cantando fueron muy influyentes para la música uruguaya. La música de Mateo en ese momento era poco difundida, pero él había pegado mucho en un círculo de personas cercanas a él. Rada, Fattoruso fueron personas muy influidas y muy cercanas a Mateo. La música de Mateo hoy está bastante difundida, por suerte. Es un artista que llegó a un disco de platino y oro.

OC: ¿Cuánto tiempo te llevo recopilar toda la información sobre Mateo?
G: Fueron cuatro años de trabajo específico en el libro. Pero cuando yo empecé a escribir ya sabía un montón sobre Mateo, lo venia acompañando muy de cerca desde hacía 5 años. Conocía todos sus discos y casi todas las grabaciones que él había hecho,  había escuchado un montón de anécdotas.  Ya había visto 50 actuaciones de Mateo en vivo. Esos 4 años que empiezan al día siguiente que Mateo se murió y venían de alguna manera respaldado por un buen conocimiento tanto de Mateo como de la música que los rodeaba

OC: La música de Mateo actualmente es reconocida, pero en su momento eso no pasaba. Hoy, incluso, muchos interpretan su música. ¿Podemos decir que el libro reivindica un poco la historia perdida de Mateo?
G:
Sin duda Mateo era insuficientemente conocido y era un músico de culto que actuaba para minoría. Había un gran sector de la población que no sabía cómo era su música. Luego de muerto, Mateo se dio a conocer más y el libro en el momento que surgió podría parecer una especie de reivindicación de un músico poco conocido. Pero  te diré que el libro, en el momento que salió, ya se había multiplicado tanto la cantidad de personas que veneraban a Mateo que justificó que “Razones locas” fuera en su momento best seller. El libro salió y a la tercera semana estaba en el número 1 entre los libros más vendidos.

OC: Algo curioso del libro es que no tiene muchas opiniones tuyas, teniendo en cuenta que lo conociste y trabajaste con él.  ¿Podemos decir que tu opinión en cierta manera no está en el libro por lo menos explícitamente?
G: No pretendía ser un libro de crítica de musical, sino un libro de historia. Un libro que registrara el impacto de Mateo sobre la música uruguaya. Sin embargo yo creo  que algo de opiniones mías se filtra, o de apreciación en el momento en que hablo de la ocasión que tuve yo de trabajar con Mateo en el disco de Mariana Ingold y de como trabajaba Mateo. Es un libro más historiográfico más que de crítica.

OC: El libro rescata entrevistas de muchos personajes que participaron de la música de Mateo, Fernando Cabrera, Rubén Rada y sigue la lista. Pero hay un personaje que es especial: Diana Denoir. La mujer en quien Mateo se inspiro para escribir clásicos como “Hoy te vi”, “Esa tristeza” y “Mejor me voy”. ¿Quién fue Diana en la historia de Mateo?
G: Diana llevó a Mateo a un círculo al que él no tenía acceso. Ella era una mujer de clase social alta, mientras que Mateo era bastante humilde.  Además, Diana era un personaje de izquierda  en ese momento siendo Mateo más bien un tipo apolítico. Diana, con ese entendimiento que tuvo con la música de Mateo y con los gustos comunes que tenían de alguna manera insertó a Mateo en el círculo de los candombes beats. Fue el momento donde por primera vez Mateo llama la atención en determinado  círculo. Que sería justamente el círculo que después sería la base de la a apreciación  de la música de Mateo. Es decir, Mateo va a ser un tipo oriundo de una clase muy humilde pero que sin embargo su música va a ser apreciada por  personas de clase media, de nivel universitario que Mateo no tenía. El otro público de Mateo es el de barrio sur, la zona donde se cultiva los tambores, el candombe.
Diana va a ser  responsable de  que Mateo pueda llegar a grabar su primer disco, porque es ella quien reivindica la presencia de Mateo para la grabación de su disco en Buenos Aires.

OC: La música de Mateo abarcó varios géneros como el beat, la bossa nova, el bolero o el candombe. ¿Cómo definirías a Mateo musicalmente?
G: Es muy difícil de definir, quizás porque Mateo  integra una concepción de música que trasciende los géneros. Fue una de las cosas que primó en la cultura occidental después de los años 60, donde hubo una tendencia de todos los músicos a dejar los géneros concretos y actuar en forma amplia, los Beatles son un ejemplo de eso.
Mateo, en Uruguay, fue el principal músico que dio ese paso de la música encuadrada en determinados géneros y que pasa a concebirse esa música como un ejercicio de libertad. Una búsqueda donde no hay nada que represente un límite en las posibilidades de busca. Él tenía una gran influencia de la música Hindú, jazz, beat, distintos tipos de formulaciones rítmicas. Distintos tipos de cosas que hacen a la personalidad de Mateo.

OC:Entrando un poco al libro de Los que iban cantando…¿Podemos decir que el libro abarca un poco más la historia social y cultural de Uruguay y no solo del grupo?
G:
Los que iban cantando empezaron actuar en dictadura y encontraron una forma de expresión posible en un ámbito donde primaba la censura. Ellos encontraron una forma de insertarse en ese ámbito, de comunicarse y de calar en la gente en ese momento. Entonces, el libro hablando de ese momento,  también se refiere a lo que era la cultura durante la dictadura, cual era la posición cultural, musical representada por la dictadura.
El libro problematiza en la forma de cómo los que iban cantando reaccionaron a la dictadura, algo que muchas veces se describe de una manera demasiado simplista. Se describe como que la dictadura era mala y era auspiciada por  los Estados Unidos. Por lo tanto estaba  en contra de la música uruguaya y eso es absolutamente falso.  La dictadura tuvo un enfoque sumamente nacionalista durante el inicio y promovió un movimiento que fue bastante masivo de música folclorista, como ocurre tantas veces en los regímenes de tipo fascista. En ese momento, Los que iban cantando lo que hicieron fue llevarle la contra al enfoque nacionalista y folclorista de la dictadura. Pero ellos no hicieron esa cosa inmadura de “el gobierno es folclorista yo me hago punk“.  Sino que ellos lo hicieron con una conciencia que rescataba valores y la noción de que uno realmente es muy improbable que pueda proponer algo musicalmente interesante sin derivarlo del contexto en el que uno está viviendo. Otra cuestión importante del libro es la idea de modernismo político. Ellos consideraban su manera  de actuar musicalmente en dictadura en función de la noción de que un arte revolucionario tiene que tener una expresión revolucionaria también. No se trata simplemente de hacer canciones pegadizas sino también de que contengan letras que propaguen bien.  Las configuraciones poéticas y en la música rítmica tenían que ser una música que pusiera en cuestión las estructuras comunicativas.

OC:Algunos sostienen que, después de la dictadura, en Uruguay hubo un tiempo que la historia de la música uruguaya quedo desdibujada o en cierto modo vacía. ¿Qué opinión tenes al respecto?
G: En los primeros años en la dictadura, si uno agarra los discos que se grabaron y mira toda la gente que estaba actuando, es un hecho que hubo y paso un montón de cosas. Es decir, no era una cuestión opinable, con mirar la cartelera, mirar los discos, escucharlos, alcanzaba. El libro lo que hace es preguntar por qué se daba esa sensación de vacío y porque esa sensación cesa con Los que iban cantando. Es decir, por qué la música que había en ese momento y que hoy en día se reconoce, durante la dictadura fue vista y apreciada como si fuera  la nada. Sin ir más lejos ¿por qué un tipo como Mateo, llegado el momento, fue relegado?. No fue porque Mateo haya dejado de hacer música, sino que en cierta manera hubo un contexto que se puso ciego y sordo para la música de Mateo. Y que sin embargo hoy valorizamos enormemente lo que Mateo hizo en esa época en la que parecía que el no existía. No hubo un vació de privación ni protesta, pero si hubo  como una especie de sensación que llevaba a que la mayoría del público y los formadores de opinión sintieran como que nada los satisfacía.

OC: ¿Podemos decir que los que venían cantando era una forma de resistencia cultural?
G: Sí,  pero no fueron los únicos. Ellos encontraron un canal para hacer un tipo de música que logró no ser tan reprimida como para que tuviera que dejar de existir. El movimiento que  surgió a partir de Los que iban cantando  fue el canto popular en Uruguay,  que era la principal vía por la cual uno podía ir y estar en contacto con una comunicación netamente de izquierda. Aquella donde se trasmitían esas ideas que se reforzaban y daban un fuerte sentimiento de  compañerismo entre la gente, se transmitía esperanza y disposición a luchar y combatir. Yo creo que la existencia del canto popular tiene que haber sido fundamental por ejemplo para que en  el plebiscito de 1980 la gente votara en contra a de la dictadura y de inicio al proceso de terminación de la dictadura.

OC: El libro contempla, de alguna forma, la vida de sus integrantes y lo que hicieron por la música uruguaya también como separado. ¿Podríamos decir que Lazarof fue uno de los que trabajo la música urbana que hoy llamamos “murga” junto con Raúl Castro o Jaime Roos?
G: Si, en esa barra de amigos todos tenían esa inquietud con respecto a la murga. Jaime probablemente aún de manera más fuerte que Lazarof. Yo diría, en todo caso, que fueron probablemente los dos principales responsables en ese proceso si hablas en términos justamente de “inserción”, de traer la murga al ámbito de la canción popular. Es decir, los dos fueron fundamentales, Jaime desde Europa pero mandando discos a Uruguay y Lazarof  en el ámbito de Los que iban cantando. También estaba Jorge Dí Polito otro integrante de Los que iban cantando que también tenía mucha afinidad con la murga.

OC: Jorge Bonaldi, en cambio, dejó una marca más cercana al tango…
G: Dentro de esa búsqueda de encontrar elementos comunicativos, renovarlos y volcarlos  además con una visión politizada y radical del mundo que tuvieron Los que iban cantando, Bonaldi se empeño a hacer eso con el tango y creo que tuvo mucho éxito durante un par de años. Varios otros músicos uruguayos empezaron también a seguir ese camino en el que Bonaldi fue el principal representante.  Su segundo disco solista, “Montevideo”, es prácticamente de tanguero.

OC: El libro también habla un poco del TUMP, donde sin duda esta como principal referente Luis Trochón. ¿Que relación tiene el TUMP con Luis Trochón?
G: TUMP es la sigla de “Taller de uruguayo de música popular” que fue fundado por  Luis Trochón en 1983. Es una institución,  sobre todo una escuela de música pero que también funciona como editorial y tareas de extensión como cursos para profesores de música, coros de tercera edad y formación de murgas.  Es una institución que termino teniendo un alcance enorme en la música uruguaya. Trochón que era un tipo sumamente inquieto y que invento un montón de cosas en su carrera, una de ella es el TUMP. Él plantó la primera semilla y luego se dedicó a otras cosas. El TUMP existe sin  Trochón desde hace casi 30 años.  Más allá de la cuestión del TUMP, Trochón ya hace varios años que abandonó la actividad musical. Era, también, un compositor interesantísimo y, quizás junto con Lazarof, el más experimental dentro de Los que iban cantando. Con una  personalidad muy distinta a la de Lazarof pero sin embargo igual que él en cuanto a la radicalidad de su propuesta.

OC: Habiendo estudiado y escuchado tanto a Mateo como Los que iban cantando ¿Qué cosas encontrás que tienen en común?
G:
Los que iban cantando, a su manera,  hicieron un trabajo similar a lo que había hecho Mateo, partiendo de la misma premisa de libertad, de amplitud incorporando elementos muy diversos. A pesar que el tipo de música que hicieron Los que iban cantando suena distinta a la de Mateo.  En un término más conceptual yo veo que hay una hermandad entre la música de Mateo y Los que iban cantando.

OC: ¿Cuánto tiempo te llevo recopilar toda esta historia y pasarla al libro?
G:
Fueron 4 años de trabajo específico, pero con mucha información que tenia de antes.  El libro tiene una diferencia con el de Mateo es que en este directamente me meto en la música. Mientras que en el de Mateo  lo que tenía como meta fue proporcionar toda la información que pudiera ser importante para que uno luego uno pudiera analizar y evaluar su música. El libro de Los que iban cantando es un libro que es más complejo porque se mete con cosas que tienen que ver con un poco más de música. Además de que también quizás las cuestiones políticas que involucra también están trabajadas de una manera más exhaustiva. El libro de Mateo es un libro de lectura más fluida y fácil. El de los que iban cantando uno puede leerlo de manera fluida pero tiene que atravesar unos números.

OC: ¿Actualmente estas trabajando en algún nuevo libro?
G: Tengo algunas ideas vagas, no las quiero adelantar todavía. Pero en estos momentos no estoy trabajando seriamente en ninguna de ella. Porque como curador estoy abocado en estos momentos en la reedición de la obra completa de Jaime Roos, en la mejor versión posible. La primera tanda de 5 discos debe salir ahora, y seguirán saliendo el año que viene hasta completar los 19 discos editados hasta el momento.