UPA! Músicos en Movimiento celebra sus 10 años con un gran concierto en el Teatro del Libertador. Años de autogestión, laburo y, sobre todo, mucha música. En el año 2013, los responsables de otracancion.com.ar editaron el libro “Bienvenidos al show: Apuntes para una nueva música urbana de Córdoba”. La intención de inmortalizar la valiosa experiencia de UPA! quedò plasmada en aquel trabajo en una charla con Diego Marioni y Romina Lòpez. A horas de la celebración, recuperamos un fragmento que repasa la génesis de uno de los movimientos artísticos más importantes de la última década en nuestra ciudad. 
upa10años_flyerHabían pasado 10 años de neoliberalismo menemista…había pasado De la Rúa, los trágicos días de diciembre de 2001 y los cinco presidentes en una semana. Eran tiempos de reconstrucciones necesarias, de transformaciones urgentes…un universo cultural hundido, una vez más, en el fango profundo imploraba la acción colectiva. Ese lugar y ese momento, parecen una buena excusa para arrancar este camino…

Romina López: En el caso de UPA! el arranque fue más que nada como una reacción. Fue un enojo con la situación del momento, año 2005. Se venía de años de ebullición, con peñas y toques en todos lados, y de repente, con Cromagnon, se sintió como que nos cortaron las piernas. No había a dónde ir ni qué hacer porque todo estaba clausurado. Lo que sí había en Córdoba por aquella época era un grupo de músicos de más trayectoria, ya instalados, que hicieron durante algunos años el encuentro de música “Desde Nosotros”.

Diego Marioni: Ese encuentro seguía un modelo de encuentro que se sucedía en distintos lugares del país desde un tiempo atrás. Eran encuentros de músicos independientes, de músicos populares, pero con una cierta línea estética. Nada muy tradicional, se trataba más bien de música de elaboración, de pensamiento, música con proyección. Un poco menos exitista, digamos, que otras.

Romina López: Yo participé con un dúo que tenía en ese  momento que se llamaba La Chunca y Diego participó con el Dúo La Chirlera. Además de artistas locales, participaron muchos del resto del país que tuvimos el placer de conocer en este Encuentro.

– ¿De qué año estamos hablando?

Romina López: Estamos hablando del 2002, 2003 y 2004. Fueron tres. Se hicieron Rio Ceballos, Unquillo y el último en Córdoba, en la Plaza de la Intendencia.

– ¿Quién organizaba eso?

Romina López: No recuerdo todos los que eran. Puedo recordar al Chato Díaz, Pocho Bértora y un poeta que se llama Hugo Rivela, gente un poco más grande que nosotros. De ellos tres me acuerdo, pero después no sé quién más estaba.

– Esta bueno recordar eso porque se nota, que en esta escena, hay claramente un corte generacional. Una especie de experiencia que puede servir como un traspaso de experiencias.

Romina López: Sí, ellos ya estaban instalados, con su lugar de artistas en la ciudad cuando nosotros recién arrancábamos. La intención de los encuentros era muy buena, y de alguna manera fue parte de lo que inspiró la idea de UPA!

Diego Marioni: Si, la intención del Encuentro era buenísima porque querían mostrarle a la gente que había otras cosas que estaban pasando musicalmente, como las estaban mostrando en Rosario, Santa Fe y Buenos Aires. Pero la diferencia era que acá en Córdoba los locos contaban con muy poco apoyo, al lado de estos otros encuentros donde los organismos oficiales apoyaban profundamente. Pero lo hacían igual y eso es muy valorable. Esto por supuesto llevaba a que algunas cosas no funcionaran de la mejor manera, llegando incluso a ser los músicos locales los que sostuvieran gran parte del espacio no cobrando nada e incluso pagándose el pasaje para ir a tocar a Unquillo por ejemplo. Esto  lo digo con conocimiento ya que participé de esos encuentros  y siempre que lo hacía me terminaba preguntando por qué se hacía tan difícil hacer cosas en Córdoba. Fue así que una noche estábamos con Mariano Clavijo molestos con distintas situaciones que vivíamos los músicos y le dije que teníamos que hacer una agrupación donde nos juntáramos y produjéramos eventos nosotros mismos. ¡Si éramos un montón! Había que juntarse, hacer recitales entre todos, mostrar lo que hacíamos sin tener que estar dependiendo de tanta gente.  Ahí nomás Clavijo se engancho y empezamos a hablar con todo el mundo. Así se gestó la idea de lo que después sería UPA! Músicos en Movimiento.

Romina López: No es que desde el comienzo era lo que es hoy en día. Al comienzo nos juntamos Diego, Clavijo, Enrique Roitter, Laura Franciosi y yo. Nos reuníamos en casa una vez a la semana a pensar en cómo íbamos a organizarnos y a quiénes íbamos a convocar para poder imaginar una primera actividad. Luego UPA! tomó más vuelo que el imaginado, pero en un primer momento la idea fue armar un ciclo de músicos en el que hubiese un artista o dos por fecha. También pensamos en otras cosas, como organizarnos en comisiones. Había una de prensa, por ejemplo… y otras que trabajaban en otros aspectos.

– ¿Que sean agrupaciones de folclore netamente, fue una planeado o fue algo que se dio naturalmente?

Diego Marioni: Es que no estaba orientado solamente al folklore. En realidad era música popular, que en el principio abarcaba tango y folclore. Y sí, se dio un poco naturalmente. Uno iba sumando gente con quienes compartíamos cosas y formas de hacer… ¡UPA! no es ninguna sigla, es ¡UPA!… de “arriba”, de “mover el culo”. Veíamos lo que estaba pasando, convocábamos a la gente que tenía una propuesta artística, que demostraba que estaba laburando y tenía ganas de moverse.

Romina López: Salvo La Chirlera, ninguno de los que armamos UPA! había grabado disco aún. Originalmente la idea fue llamar a los artistas con una estética similar con quienes además nos sentíamos a gusto porque eran amigos o gente muy conocida y otra característica es que no había nadie súper conocido que pensándolo ahora creo que fue fundamental. Todos estábamos en la misma. Todos teníamos ansias de discutir las formas para salir a tocar. Ahí surgió lo de hacer el “Hecho en Casa” (el primer ciclo organizado por la agrupación), y con eso arrancó UPA!  Al principio, nos llevó un tiempo aprender a trabajar y repartir las tareas, pero con el tiempo todos nos apropiamos de UPA! y de esta manera comenzó a tener una dinámica parecida al de una cooperativa. En cada reunión, hacíamos un temario donde definíamos los temas a tratar y todo se decidía por votos. Para mí eso fue otro aprendizaje porque nunca imaginé que una organización así iba a poder funcionar de esa manera. Lo bueno es que, pasa el tiempo y UPA! anda solito, no le pertenece a nadie en particular, y eso es lo más lindo que tiene hasta al día de hoy.

-¿Y después cómo fue el proceso?, porque se fueron sumando bandas, empezaron a salir los discos…

Romina López: Ya al principio éramos como dieciséis grupos, lo que implicaba treinta y pico de personas.

Diego Marioni: Clavijo vivía en las Torres Alas y allí hacíamos las reuniones. Era una ronda de treinta o treinta y cinco personas, gigante. Todos hablando. En el medio se fue cayendo gente, que para mí nunca terminó de entender cuál era la idea de ¡UPA!. Algunos pensaban que ¡UPA! era una productora. Por suerte, de a poco fuimos laburando la idea y cuando tiramos la descripción de UPA!, quedó claro que era una organización de músicos independientes que labura de manera colectiva con el fin de profesionalizarse y apuntar al crecimiento artístico de los integrantes. Y esto de profesionalizarse abarcaba desde producir los shows hasta pensar en las logísticas del evento. Porque la mayoría de los músicos sólo piensa en la música y lo demás es como que queda librado al azar, de si los medios te dan bola o no. En esos pequeños ítems estaba la producción artística y la producción musical. Entonces se fueron tramando algunas cosas como decir “che tenemos que tener un disco”. Así fue gestándose. Lo primero que hicimos para plasmar eso fue el primer disco colectivo de ¡UPA!, fue nuestra carta de presentación para afuera.

Romina López: De hecho eran temas que ya estaban grabados…

– Ah, a ese disco no lo produjeron digamos, o sea ya estaban grabados los temas.

Romina López : Claro, porque era un material pensado para la difusión. No sabés lo que fue la edición de ese disco!

Diego Marioni: Decidimos cortar por lo sano, porque tampoco teníamos mucha guita. Cada uno tenía un par de temas y lo más sencillo fue compilar eso para empezar. Yo creo que eso fue lo primero que se hizo a nivel producción, donde intervino un montón de gente a la que muy probablemente nunca se le hubiese pasado por su cabeza grabar un disco, o que de otra forma no hubieran tardado muchísimos años más en hacerlo. Y de pronto presentamos ese disco en el Teatro San Martín que se puso hasta el culo de gente…eso motivó mucho y todos empezaron a querer grabar su disco.

Romina López: Y así fue que al año siguiente, que fue el segundo año de UPA! (2007), aparte del ciclo “Hecho en Casa 2”, se hizo el ciclo de presentación de discos en Luz y Fuerza. Yo presenté “Cuentas”, mi primer disco, ahí…

Diego Marioni : Y con La Chirlera reeditamos el disco (“De Copla Al Viento…”)  y lo presentamos oficialmente porque nunca lo habíamos presentado.

Romina López: Yo lo presente en Junio, La Chirlera en agosto, el Presenta Trío (“Free Folclore”) en septiembre, y después Lula Fernández (“Lugares Comunes”)… pero él lo presentó en la Facultad de Lenguas. Ese año no se hicieron más presentaciones de discos, pero luego siguieron las producciones y todo gracias a lo que UPA! generó en cada uno de nosotros.

– ¿Qué cosas, por ejemplo?

Diego Marioni: O sea, la producción musical fue independiente de cada grupo, porque cada uno tenía su forma de laburar. Lo que se trabajó colectivamente fue el hecho de gestionar los recursos y espacio para hacer los ciclos de presentación de los discos. Lo que se gestó fue una interacción entre los grupos. Todos participábamos en los discos de casi todos. A su vez había una comisión de producción gráfica en la cual nos encargábamos de hacer afiches, volantes y esas cosas. Yo estaba en esa comisión. Por ahí venían algunos y te pedían que les des una mano con la gráfica del disco. Entonces por más que la producción era del grupo, estábamos todos de alguna forma tirando onda. El segundo disco de ¡UPA!, en cambio, tuvo un trabajo de producción de “pe a pa”. Desde la selección de los temas, hasta la grabación de las maquetas, cómo se iba a grabar, en cuántas horas cada grupo, la elección de las tomas. Ahí sí hubo una producción integral y una búsqueda estética más definida.

– ¿Qué injerencia tenia UPA! con respecto a la edición de los discos individuales?

Romina López: Participaba desde la colaboración, el empuje. Los recursos siempre lo buscan los grupos, UPA! busca financiamiento para otras cosas.

– El financiamiento de UPA! siempre fue para actividades conjuntas.

Romina López: Sí, porque era imposible cubrir las necesidades puntuales. Deberíamos haber tenido una caja inmensa. En algún momento esa discusión surgió, se discutió. Pero el proyecto de UPA! era para otra cosa, para generar condiciones y aprendizajes individuales.

– Sino hoy en UPA! habría 500 artistas.

Diego Marioni: Bueno mucha gente cuando lo veía de afuera tenía la visión de que UPA! era cerrado y se preguntan por qué no entra más gente…

Romina López : Es que mucha gente cree que es algo así como un gremio y no es así, es un grupo de músicos autoconvocados para trabajar en cooperación mutua…

Diego Marioni: Y la cosa es que a la mayoría de los músicos que en ese momento pidieron entrar a UPA!, cuando se les explicó que había que trabajar de tal forma, con reuniones semanales, trabajo de comisiones, etc, no les copó mucho la idea, de hecho nadie entró.

Romina López: Pasa que UPA! ha crecido de una manera muy pasional y generado una cosa muy fuerte en la gente que ha permanecido. Es muy difícil que entre alguien y se enganche en esa sintonía. Nosotros ya no estamos más en UPA! Con el tiempo las formas de trabajar y los objetivos y expectativas de la agrupación fueron virando y yo dejé de coincidir en algunas cosas. Para permanecer tenemos que tener todos la misma visión a futuro sino no se puede hacerla avanzar. Así que decidí dar un paso al costado pero eso no quita en absoluto lo que creo en ese grupo. De hecho pienso que no hay otro movimiento tan fuerte como UPA!.

* Fragmento del libro “Bienvenidos al show: Apuntes para una nueva música urbana de Córdoba” de Cèsar Pucheta y Gonzalo Puig.