Los Toch preparan dos noches en El Vecindario en la que registrarán los conciertos para futuros productos audiovisuales que van tomando forma. La última vez que anduvieron en tierras cordobesas fue en Villa María. Ahí estuvo el amigo Juanjo Coronell que nos regala esta crónica a modo de anticipo de las fiestas por venir.

* Por Juan José Coronell

Mientras el viaje hacia aquella ciudad termina, hay algo que vuelve la mente: “¿Sabes que es lo bueno de Toch? Que suenan igual en vivo de cuando los escuchas en el disco”. Eso dijo Gonzalo Puig hace un tiempo y siempre quedó como una máxima. Mientras el viaje hacia Villa María termina uno no sabe bien si vuelve porque los quiere, los disfruta o porque son los Toch.

Muy frío fuera, pero adentro todo lo contrario. En Polaroid House la gente se prepara para el show ya en sábado. Los que hicieron la especie de platea esperan sentados, los que ya los conocen al costado de ese escenario acústico improvisado. La madrugada se prepara de la mejor manera, y más si las cuerdas son tocadas por Juan Pablo Toch, la batería y percusión por Andrés Toch, y el bandoneón por Martín Ellena.
“Vuele” se anticipa a “Ciudades”. Casi como una especie de explicación de su carrera marcada por el vuelo y por los diferentes destinos. “Las mil y una posibilidades”, cantan, para luego anunciar que el camino los llevará a La Plata y a Capital Federal.

Una caja de lata termina de ser el instrumento que faltaba. Ahí se depositan los derechos de espectáculo pero, además, la sorpresa de muchos. Porque no todos quienes pagaron sabían quiénes eran. Y luego entre palmas y el ritmo del cuerpo, agradecen haber invertido ese pequeño monto. Para esa altura todos eran, de alguna manera, amigos de los Toch. Sus amigos de Oncativo, los de Villa María y los del público que se comenzaron a amigar con su música.

Dándoles razones a los aplausos

“Dónde ha de terminar” continúa el repaso por su nuevo trabajo. “Amor Continental” se pude resumir en esta canción que es un repaso de las relaciones musicales con amigos de todas partes, pero puede que también con los géneros que mezclan y mejoran. Tal vez esa duda no quiera ser resuelta, tal vez no hace falta saber dónde han de terminar. O mejor que no terminen.
La casa se mimetiza con la buena onda. Entre el público y ellos ya hay una conexión irrompible. Se ríen, dan cuenta que “de un principio fue importante venir”, con “Punto Ciego”. “Cóndor” y “Famatina” es esa otra parte de su amor continental, pero esta vez de esta parte. A la que volvieron y a la que pertenecen, por como lo demuestran en los sonidos del último trabajo.
En estas tierras los amigos se cuentan de a montones. Como Federico Giraudo, con quien tocan. Él y su armónica le dan mayor calidad a algo que la tenía en cantidad (sobre todo cuando con Martín terminan a dúo con el bandoneón). Junto a ellos, alguien mira desde el costado y también canta “Voy buscando un corazón y pese al dolor…”. Y siguen las canciones, la noche continúa, pero todos siguen cantan “busquemos horas para compartir”.

En “Catcho Farías” se mezclan con el personaje al cantar “La Pachamama marcó tu esencia, tus melodías”. Cosas se han ido, “Naranja Lima” (donde el bandoneón se extiende por demás en el rock/cumbia), “Me voy a La Serranita” (cumbia) y “Sonido de las ciudades” allí, donde “florecen las melodías”, son los últimos temas del repaso de sus primeros tiempos. Pero cuando parece que no hay otros, sacan del baúl de viaje una milonga electro, que es la mejor forma de explicar el movimiento de los árboles en la vereda y el “menos mal que estamos adentro”, cuando suena “El Vientazo”.  “Te fuiste sin saludar”, “Niña Rasta/ V.A.” y “Pido que vuelvas”, terminan el repaso de la lista anotada en la hoja de papel, en la hoja de ruta. La compañera en el último tema fue Consuelo Robert, dándole el equilibrio ideal a un tema que en su versión original cuenta con la presencia de la “Negra” Marta Rodríguez. El regalo a puro baile y ritmo fue con el bis de “Brasil 2014”.

Al finalizar el show, los aplausos son la única cosecha que regaron sus ojos. Somos parte del cóndor del arte del disco, que con el viento trae un anhelo y amanece cantando. Frente al viento de Villa María, el mejor regalo para un cumpleañero es el CD y saber que son tan buenos en eso que se tiene en la mano, como cuando lo hacen en vivo. Dándole la razón a Gonzalo.

Toch_by_TinaPC

Los Toch se presentan el Viernes y el Sábado desde las 21:30 en El Vecindario (Marcelo T. de Alvear 835). Los conciertos quedarán registradas como la primera grabación en vivo de la historia de la banda que plasmará los primeros pasos de la banda integrada por Martín Ellena, Juan Pablo y Andrés Toch. 

*La foto de portada pertence a Evangelina Romero
* Las fotos internas fueron tomadas por TinaPC