Ayer el mundo de la musica recibió un fuerte cimbronazo, al recibir desde Suecia la noticia de la muerte del pianista cubano Bebo Valdés. Tenía 94 años y sufría de Alzheimer.

Se llamaba Ramón Emilio Valdés Amaro, y había nacido el 9 de octubre de 1918 en Quivicán, un pueblito ubicado a 40 minutos de La Habana. En su localidad fundó la Orquesta Valdés – Hernández. En los años 40 escribió sus primeros mambos y una década después tenía sus primeros acercamientos al jazz, dando a conocer la batanga en el año 52, con una banda de veinte músicos en los estudios de RHC Cadena Azul. En el 2001 gano su primer Grammy por el disco “El Arte del Sabor”.

En 2002, el cineasta español, Fernando Trueba produjo Lágrimas negras, disco que une a Valdés con el cantaor flamenco Diego el Cigala. Tras su publicación en 2003 se convirtió en un éxito internacional reconocido con un Grammy, tres Premios de la Música, un Premio Ondas, cinco Premios Amigo, tres Discos de Platino en España y uno en Argentina, México y Venezuela. A finales de 2004 el disco había vendido más de 700.000 copias en todo el mundo.

Con una posición discrepante respecto a la revolución cubana se exilió en 1960 en Suecia. Allí paso sus últimos días también cuando su cuerpo desgastado por el Alzheimer se llamo a silencio.