El ensayista y profesor universitario Oscar Conde, autor de varios libros entre los que se destacan Poética del tango (2003), Poéticas del rock Vol 1 (2007) y Vol 2 (2008). También es autor del Diccionario etimológico del lunfardo (2004), Lunfardo, un estudio sobre el habla popular de los argentinos(2011) y del libro que nos convoca: Charly garcia 1983, acerca de Clics modernos (2019).

En su ultima producción literaria Oscar se mete en el pasado, presente y futuro del disco Clics modernos (1983), para muchos uno de los mejores discos (si no es el mejor) hasta hoy de la carrera de Charly García. A lo largo de las 256 paginas que componen este ensayo su autor trata de analizar la incidencia de Clics modernos en nuestra sociedad.

Otra Canción: Decidiste de alguna forma estudiar en profundidad Clics modernos ¿Cuál fue el aporte de ese disco al mundo de la literatura que te llevo a estudiarlo?
Oscar Conde:  
En realidad, la cosa es un poco más acotada. Me interesó tomar una obra central dentro de la producción de Charly Garcia. Clics modernos fue elegido porque hay un aporte, no sé si al mundo de la literatura en general, pero sí de la literatura entendida dentro del marco del rock. Las letras de Clics modernos, al igual que la música del disco, son una revolución dentro del mundo de las letras del rock argentino. Charly en Clics modernos marca una tendencia de lo que a partir de la segunda década de los 2000 se llamó literatura del yo. Hay una aparición del yo dentro de la producción de García. Eso había aparecido en algunas letras de Serú Giran y mucho más marcadamente en Yendo de la cama al linving (1982) pero explota en Clics modernos. Eso sucede al mismo tiempo que  hay una renovación musical. Me parecía que en ese disco aparecía este autobiografismo poético que es lo que García agregaba a su marca de fábrica que era el describir el mundo que lo rodeaba y verlo críticamente.

O.C: El libro pertenece a una colección llamada Autor Fecha, donde estudian obras de autores importantes, no solo de la literatura sino también del humor y la música…
O.C:
La colección se propone elegir un autor y tomar una obra en el marco de un análisis general de la poética de ese autor. El capítulo central está dedicada al estudio de esa obra puntual. Eso hizo Eduardo Romano con Cortazar tomando como obra central Rayuela.

O.C: ¿Qué tan importante es la literatura en la música y viceversa?
O.C:
Se remite básicamente al género canción, más específicamente popular o de la canción de consumo. Sé que puede sonar medio feo, pero técnicamente sería eso como en algún momento lo fue el tango o el bolero.El rock no es ajeno a eso aunque hay en sus orígenes toda una lucha por no quedar encerrados dentro de la “música comercial”. Pero los rockeros quieren lo mismo que todos los artistas: difundir su obra y vivir de lo que hacen algo que está bien y podríamos usarlo como canción de consumo perfectamente. La importancia de la letra en la canción es el  cincuenta por ciento. La pregunta sería qué importancia puede tener la canción. La canción ha sido buena parte del siglo XX y en lo que va del siglo XXI la gran difusora de la poesía de nuestro tiempo. Sabemos que la mayor parte de la gente no lee poesía, no va recitales poéticos pero si escucha canciones y en ella hay poesía. En ese sentido la canción es modeladora de la educación sentimental y tiene una gran importancia.

O.C: El libro se divide en tres grandes bloques: “antes de Clics modernos”, “Clics modernos” y «Después de Clics modernos».
O.C: Tendría que responderla leyendo el libro entero… Efectivamente hay tres grandes bloques porque la estructura de todos los libros de la colección autor fecha están divididos en tres grandes bloques. Todos tienen como capitulo central como el de Romano se llama Rayuela o el de Marco Denevi se llama Rosaura a las 10. En todos, también hay un capitulo anterior que se llama antes de… y después de… Esa división responde a la estructura no de mi voluntad como autor sino que esta predeterminada por el autor.

O.C: En grandes rasgos… ¿Cuáles serían las diferencias de cada bloque que divide el libro?
O.C: Desde el punto de vista cuales serían las diferencias de detenerme en un disco o en realidad en dos porque considero que Yendo de la cama al Living y Clics modernos marcan una unidad de sentido y una mirada común. Lo que yo hice fue tomar una fotografía del momento que es Clics modernos. Mientras, lo que hago en el bloque Antes de Clics modernos es un repaso general disco por disco, desde Sui Generis hasta el último de Serú Giran y algo de Porsuigieco junto con Música en el alma. Después de Clics modernos es un repaso de la carrera general de García a partir de ese momento. Yo diría que hay varios momentos que uno podría tomar de la obra de García como muy importantes. Principalmente, traté de demostrar cómo era la poética del García adolescente en las canciones de sus grupos y cómo evoluciona eso que aparece en la Yendo a la cama al living y Clics modernos hasta llegar a su último disco Random (2017). Diferencias hay un montón en cada una de las etapas pero dentro de cada etapa también hay diferencias que ponerme a mencionar una o dos sería muy poco…

O.C: En la obra de Charly hay mucha referencia a películas y escritores. ¿Crees que es necesario estudiar esos referentes antes de escucharlo?
O.C:
En la música de Charly existen referencias a escritores, películas y también un montón de citas musicales. Por supuesto que no es necesario haber leído el Fantasma de Canterville para escuchar la canción de Charly que tiene el mismo nombre. Pero como toda relación intertextual si conoces el texto vas a entender mucho más lo que quiere analizar la canción. El público que escucha las canciones no necesita haber conocido los intertextos o genotextos que provocan las referencias pero conocerlos esta fenómeno porque le encontrás mucho más sentido al asunto. Es como cualquier cita cinematográfica si en la película Doble de cuerpo de Brian de Palma done hay escenas casi calcadas de películas de Hitchcock. Lo cual si conoces a Hitchcock lo entendés mejor.

O.C: La literatura de alguna manera influenció mucho a la música y al rock. Los ejemplos más importantes pueden ser la canción Alicia en el país o el disco Artaud, entre las obras más clásicas… ¿Existen vestigios de alguna experiencia inversa?
O.C:
La literatura influyó en el rock argentino como en los ejemplos que diste. Igual esto no sucede en todos los autores y letristas. No necesariamente los que escriben canciones de rock son grandes lectores, han leído mucha literatura o en sus canciones aparecen demasiadas referencias a obras literarias.

O.C: ¿Hay casos de que el rock haya influenciado en la literatura?
O.C:
Que la música rock sea una influencia en la literatura no te sabría decir, pero efectivamente el consumo del rock sí tiene una importancia en  las últimas generaciones de escritores argentinos pienso en Diego Incardona que tiene un libro Rock barrial. También hay escritores que no son tan explícitos. Yo soy uno de esos. Cuando escribo poesía no puedo esconder que soy consumidor de rock y puntualmente del argentino. Utilizo algunos epígrafes de canciones de rock o ciertos detalles. El imaginario del rock es lo que puede aparecer en autores argentinos que tengan de 30 a 60 años.

O.C: Muchos sostienen que el rock tuvo dos grandes «músicos-poetas». Uno es Charly que sin ser un poeta “formal” obtuvo mayor masividad. El otro es Spinetta, un “poeta formal” pero en alguna medida con menor alcance. ¿Por qué crees que se da eso?
O.C:
De ninguna manera creo que los dos grandes músicos poetas sean solamente Charly y Spinetta. Ellos son los que han trascendido más como aristas por su larguísima obra y por  una producción que fue abrumadora cualitativa y cuantitativamente. Ahora yo no estoy  tan seguro que Spinetta haya sido un poeta formal y García no. El «flaco», incluso en su libro de poemas que nunca musicalizo, Guitarra negra, sigue siendo un rockero. Lo que puede suceder en contraposición con Charly es que tenga algunos barroquismos de forma y contenido que en Charly no están. En líneas generales las letras de Charly son mucho más transparentes y entendibles que las de Spinetta. Sin embargo yo no dejo de valorar otros artistas que se podrían catalogar como cantautores por más que hayan tocado en bandas como Cerati, Fito, Calamaro. Los dos han sabido trascender cada uno en lo suyo. En el caso de Spinetta con menos masividad, no solamente por su estilo y su nivel de sosfisticación un poco mayor que García, sino también porque nunca buscó la masividad. Se cuidó de salirse del centro del cuadro mientras García siempre quiso estar en el centro del cuadro y ser el la superstar del sistema rockero de argentina y lo consiguió.  

O.C: ¿Cómo definirías a Charly como letrista?
O.C:
Creo que es un letrista de una enorme sensibilidad muy atento a captar los climas sociales pero naturalmente lo que más provoca la identificación entre el oyente y el artista es la  descripción de situaciones íntimas, de soledad, de desamor y de amor. Me parece que es un letrista bastante transparente. También hay algunas letras bastantes crípticas como Desarma y sangra, que es un tema bastante difícil de descubrir que dice. Para mí, García es un gran letrista y lo digo con el conocimiento que me da haber seguido toda su obra a medida que iba trascurriendo. Yo he sido un seguidor de la música de Charly desde el disco Vida (1972) y lo vi muchas veces. Sin embargo cuando escribo este libro intento hacer un análisis objetivo de su obra. También intento marcar algunas falencias sobre todo en los últimos años de producción que creo que ha decaído bastante su producción musical y literaria.

O.C: Escribiste un libro sobre los lunfardos hace unos años. Charly tiene una marcada influencia del tango. ¿Crees que se puede percibir en las letras o en el uso de algún lunfardo?
O.C:
Escribí un Diccionario etimológico del lunfardo y luego un libro que se llama Lunfardo: un estudio sobre el habla popular de los argentinos. Está claro que Charly, Manal, Spinetta, y muchos otros artistas han tenido una influencia del tango. Sí, hay lunfardo en algunas canciones de Charly García. Cuando lo afirmó no solo pienso en el lunfardo tradicional o histórico. Un ejemplo puede ser el Blues del levante donde habla de relojear que es una palabra clásica del lunfardo de hace cien años. También introduce el lunfardo contemporáneo de cuándo estaba escribiendo sus canciones. Por ejemplo en Hipercandombe de La máquina de hacer pájaros usa la palabra caretez.  En La grasa de las capitales dice no transes más. En Perro andaluz, te encanta caretear. En Loco, no te sobra una moneda dice tengo un mambo que me caigo. Charly usa mucho el lenguaje de los jóvenes, el de su juventud como en No bombardeen Buenos Aires que dice Los pibes de mi barrio se escondieron en los caños /Espían al cielo/ Usan cascos, curten mambos/ Escuchando a Clash. Ahí mismo dice Terror y desconfianza por los juegos, Por las transas, por los canas. En Bancate se defecto dice Aunque te arregles las gomas nena, seguirás siendo igual, rara. Podemos seguir con Promesas sobre el bidet que dice cada cual tiene un trip en el bocho. En raros peinados Dame un poquito de amor, no quiero un toco. También Rap de las hormigas citando no me banco las hormigas y también no tengo teca no tengo gas o la canción Telepticamente cuando dice donde está la quia usando una palabra de la década del 40.

O.C: Hay una vieja teoría que dice que el tango adoctrinaba al pueblo con el uso del lunfardo. Lo que me lleva a pensar si no es el pueblo el que agranda el idioma y la música como la literatura lo recrean. En ese sentido tanto el tango como el rock no inventaron nada solo tomaron algo del pueblo. ¿Usted que cree?
O.C:  
Si yo estoy de acuerdo con vos y mira lo que decís “Me pregunto si no es el pueblo el que agranda el idioma”. El lema de la academia porteña del lunfardo es “el pueblo agranda el idioma” está clarísimo que es así. La música, la literatura, el teatro y los medios de comunicación  recrean ese idioma y ayudan a difundir la lengua y en este caso puntual el argot argentino que sería el lunfardo. Ni el tango, ni el rock inventan las palabras. Lo que inventan es un modo de sentir, de decir y  de describir el mundo que nos rodea en cada momento. Ese modo de ver las cosas es lo que hace que uno pueda hablar en líneas muy generales de una poética del tango o del rock.  Yo no creo en esa unidad de la poética del tango porque entonces habría que pensar que en las 35.000 letras del tango clásico o histórico (número aproximado de letras que se produjeron entre 1915 y 1960) subyace una misma idea o hay una misma valoración de la mujer, un mismo modo de pensar el amor, la traición y esto no es así. Existen  distintas poéticas del tango que tiene que ver con las distintas voces de cada letrista y también con los distintos momentos sociales por los que se va transitando. Incluso dentro de un mismo autor hay tangos muy diferentes en cuanto a la temática, el modo de pensar las cosas. Algo sucede en la evolución de la obra de cualquier artista.

O.C: Para terminar, algunos sostienen que en algunos casos como en el rock la poética ha cambiado y que de alguna forma las letras se volvieron menos atractivas.  ¿Qué opinión tenes sobre eso?
O.C: Decir que las letras de rock se volvieron menos poéticas es una manera un poco superficial de atender al problema. En general la literatura se volvió menos bella. Me animo a decir que  no hay una preocupación demasiada grande por seguir ciertos lineamientos formales, por conocer ciertos modos de poetizar o versificar. Hay como cierto desparpajo muy festejado en la producción de novelas, obras de teatro y por supuesto de letras de canciones. Lo de menos atractivo posiblemente tiene que ver con los ojos del que mira una obra. Yo soy un tipo cerca de los 60 años y en general mí me gusta mucho más una canción de hace 30 años que una canción de rock actual. Existen algunas excepciones de conocer un artista que me vuele la cabeza y encuentre algunas particularidades como Wos. Lo conozco primero como freestyler, después empieza sacando canciones y saca un disco. Estoy hablando de un pibe que tiene 21 año y sin embargo me parece muy interesante lo que hace. Incluso en algunos músicos de rock de mi edad o mayores que yo podría percibir algún cansancio con relación a las formalidades y el cuidado que se proponían cuando hacían canciones antes. No me atrevo a condenar a nadie por eso. No estaría muy seguro de que el rock actual sea poéticamente muy inferior al rock de los 70, 80 o incluso de los 90. Eso siempre tiene que ver con los gustos o el modo de ver la cosa del que consume. Yo sé que cuando uno tiene cierta edad uno vuelve a la música y a los artistas que escuchaba cuando era joven. Eso hizo mi papá con el tango que era un tipo de 70 años que bailaba y escuchaba con mi madre la música que lo había hecho feliz en su juventud. Ahora yo me veo haciendo lo mismo. No tengo muchas ganas de escuchar demasiados grupos nuevos. Me sucede que por ahí pongo un disco lo escuchó una vez, no me dice mucho, y no tengo tiempo ni ganas de escucharlo 6 o 7 veces  para entenderlo del todo y me empiece a gustar.