Si hay algo que la prolongada cuarentena que el mundo transita producto de la emergencia sanitaria no ha podido impedir es que la creatividad de los artistas continuara generando nuevos proyectos y sumando propuestas novedosas. Ya sea desde el trabajo solitario que forja canciones desde pequeños estudios caseros o a través de producciones que arrojan sus resultados definitivos en tiempos de distanciamiento, la maquinaria no se detiene y esa, quizás sea la mejor noticia de estos tiempos complejos. 

Necesitaba encontrarme conmigo misma”. Con esas palabras Cci Kiu describe su propio proceso, ese en el que vino trabajando desde hace alrededor de un año y que verá luz bajo el nombre de La Machine, a mediados del próximo mes, pase lo que pase con el aislamiento y los tiempos de la pandemia en nuestro país.

En mis anteriores trabajos, más de una vez, pensaba la obra en función de los músicos con los que tocaba. Me resultaba muy enriquecedor el intercambio que se producía, tuve un momento hermoso de compartir y de crecimiento personal y musical. La banda que me acompañó siempre enriqueció mi  libertad creativa. Luego de Camaleonicx (2018), necesitaba pensar algo desde mí, sincerarme con lo que me gusta, abrirme un poco más y para eso sentí que tenía que trabajar pensando solamente en lo que yo necesitaba y lo encontré

-¿Por qué decís que lo encontraste?
-Porque me parece que hice un disco que me dan ganas de escuchar. Siempre quise hacer eso, poder componer un puñado de canciones que me sirvieran como escucha, además de como artista, compositora, intérprete. Canciones que me dieran ganas de cantar. Bueno, eso tiene que ver mucho con el pop también, que es un género que se presta a eso.

-¿Y no te pasaba con tus discos anteriores eso de poder disfrutarlos desde la escucha?
-Sí, claro que me gustaban. Sólo que no podía correrme de mi situación de hacedora de esos discos y esas canciones. Siempre le estaba encontrando detalles, siempre los estaba analizando y eso no estaba tan bueno visto en perspectiva. Hay canciones que me encantan y no son discos de los que yo reniegue, pero el plan fue otro esta vez.

-¿Por qué crees que te pasó eso?
-Fue todo parte de un proceso, yo tenía la necesidad de encontrarme con esa parte mía que había quedado medio a un costado. Cuando empecé a tocar con Raly, yo no venía del mundo del folklore, pero pude hacer mi aporte desde lo sonoro, que quizás no era lo más convencional en ese universo. Pude hacer programaciones, explorar más con pads, sintetizadores, entre otras cosas. Al principio tenía que generar ese espacio, pero siempre Raly tuvo la mejor disposición en todo, desde incorporar cosas nuevas como enseñarme mucho sobre el mundo del folklore. Después, me di cuenta que el universo del pop me ofrecía una serie de herramientas con las que yo siempre había jugado y siempre me habían atraído mucho. Y necesitaba hacer algo así. Empecé a bailar más. Sobre el escenario y en la vida.

-Qué importante que es soltar el cuerpo a veces…
-Muy importante. Aparte, después de tantos años con la música creo que también necesité vibrar desde esa sintonía. Es decir, sentir la música desde el cuerpo y eso se logra bailando.


“Vi a Tweety desplegar sus alas como un cisne”

En los dos tracks que conocemos del disco existe un sonido de alta definición en el que brillo definitivo denota la mano experta de Tweety Gonzalez. A la par de Daniel Kogan, con quien Cci trabaja ya desde hace varios años realizando sus dos discos anteriores y ahora también como asesor en producción para La Machine, el trabajo de co-producción junto con Cci  y la mezcla de cada una de las canciones terminan de dar las pinceladas finales para que el nuevo material apunte a volar bien alto.

Fue fantástico trabajar con Tweety, nos pasamos horas en el estudio de las que me llevo un montón de anécdotas y un montón de aprendizajes. Es muy impresionante ver cómo trabaja un tipo que está en un nivel tan alto. Un día, después de estar como diez horas sentada a la par de él, le dije: ‘Hoy te vi desplegar tus alas como un cisne’, él me miró y se rió. Es muy difícil encontrar a alguien cuyos trabajos crucen lo digital y lo analógico con tanta maestría. Él hizo cosas impresionantes cuando todo era analógico y hoy es uno de los mejores trabajando desde lo digital. Es un genio”.

-¿Y qué tiene? ¿Dónde lo ves?
Primero hay experiencia. Eso se nota mucho en la forma de trabajar. A la hora de pensar cómo encarar cada aspecto de la producción, él tiene un conocimiento tan grandes respecto a lo que está haciendo que por ahí ve cosas que otros no ven. Pero además es alguien que está abierto a escuchar, cosa que por ahí con otros productores no pasa. Por darte un ejemplo, en un tema me quiso sacar un solo y yo le dije que no y le expliqué compositivamente por qué. Él lo entendió y el sólo quedó. Eso, otro productor te lo hace sacar. No hay mucho margen. Por otro lado tiene una cantidad de plug-in y efectos a la hora de la mezcla que son increíbles. Yo manejo varios programas de audio, y pude observar el nivel de profesionalismo que vos ves en esa paleta de herramientas, para quienes hacemos esto, es realmente impresionante.

-¿Y cómo llegaste a él?
-Eso es en cierto modo lo que más me halaga porque yo ya lo había intentado contactar otras veces pero nunca se daba. En esta oportunidad le mandé el material, le dije que estaba haciendo algo nuevo, que quería mandarle algo para que escuche y él accedió y me dijo “Me encanta”. No me olvido más. Cuando nos juntamos me explicó que él ya estaba haciendo las cosas más por gusto que por necesidad y que tenía ganas de trabajar conmigo porque le gustaba lo que hacía, lo que le había mandado. Es muy lindo que te digan eso.


La Machine va a salir por Goza Records, el sello que dirige Barbi Recanatti y la Futurock y por el que también aparecerá a finales de este mes el disco del dúo electrónico que unió a Cci Kiu con Belén Disandro. El material firmado por Gol se llamará Modo Avión y será el primer disco en conjunto trabajado y producido  por la creadora de Permiso para ser yo (2015) y Camaleonicx (2018) que ya está empezando a trabajar en un futuro material a la par de otro artista cuya oficialización llegará a finales de este 2020. 

*La foto de portada es de Hermit Holmes