Pasaron nueve años desde el último disco de Emmanuel Horvilleur. A su Amor en Polvo del 2010 le había continuado el regreso de IKV y una intensa actividad que lo volvió a poner a la par de Dante Spinetta en un proyecto que arrancó con alguito de revival pero terminó proyectándose como una nueva instancia de sólido anclaje contemporáneo. Después, con la segunda separación del dúo, le siguieron algunas nuevas composiciones que lentamente fueron dando cuerpo a Xavier, su nuevo disco.

El álbum cuenta con 11 canciones, algunas de las cuales habían sido lanzadas a modo de single como anticipo del nuevo material por venir. “El hit”, “Ella dijo no”, “Somos nosotros” y “En el aire”, son canciones que desde hace tiempo forman parte del repertorio del músico que logró insertarse en la escena de la nueva generación de públicos del país con una naturalidad que podrían envidiar varios de su contemporáneos en los ya alejados noventa.

Llamar al disco con su nombre menos conocido quizás corra el velo a uno de los secretos que dan forma al que tal vez sea el álbum más rico de toda la discografía de Horvilleur. A medida que las canciones van sonando, casi todas las facetas del artista se descubren unas a otras y se combinan para construir una identidad siempre presente, aunque no permanentemente expuesta.

Pop, funk, rock, psicodelia, linkeos expuestos a su pasado, a la misma historia de la música nacional, al presente que mira al futuro y una poética que llega a tocar los puntos más altos de su devenir como letrista son algunos de los elementos (no pocos) que explican las razones existenciales de un álbum que le habla, al menos, a dos generaciones de escuchas. Y las seduce.

Sin demagogia, y con un socio artístico siempre certero como lo es Rafa Arcaute, Emmanuel se pocisiona como una de las referencias musicales del presente argentino. Como lo ha hecho a lo largo de toda su carrera, coquetea con la música urbana pero no se abraza a ella como un síntoma de época sino que elige cruzarse con quienes, como él, transitan los caminos paralelos que se reconocen y se espejan en los sonidos más modernos de la industria, pero no los adoptan como excluyente forma expresiva.

En la foto con los Usted Señálemelo quizás se resuma Xavier. Siempre al frente y nunca transa.