En el día del trabajador de prensa, Otra Canción piensa en los pioneros de prensa en materia de música joven. Allí, rastreando entre los archivos, nos encontramos con esta joya perdida de la industria editorial.

Hay quienes dicen que, entre otras cosas, la música existe para que podamos hablar sobre ella. Es cierto también que la música, como expresión política y cultural tiene momentos en que los que es necesario nombrarla para empujarla, para visibilizarla, para hacerla sonar y crecer. Como en todos los movimientos culturales de la historia del mundo, muchos son los factores que se conjugan a la hora de construirlo, buscar caminos y establecer los cimientos sobre los que se comienzan a trazar los horizontes. En ese sentido, el periodismo cumple un rol fundamental. Sobre todo el periodismo como comunicación en el buen sentido de la palabra. Ese que camina a la par de los procesos de los cuales se siente parte, se compromete y con los cuales crece en conjunto.

Hacia finales de la década del 60, la argentina vivía un momentos de ebullición hasta entonces inédito. En ese contexto, era la participación de los jóvenes lo que aparecía como un elemento central de la novedad. «Algo asombroso sucedía en Buenos Aires, estábamos convencidos de que podíamos cambiar el mundo» dice el personaje Adolfo Aristarain a través del personaje de Joaquín Goñez en la película «Roma». Y esa frase, que puede resumirlo todo, identifica el momento histórico del nacimiento del rock, como cultura (aunque el término adecuada tal vez deba ser «contra-cultura»), en nuestro país. Esos años, esos momentos de génesis fueron registrados en el libro «Agarrate», editado por Ed.Galerna en el año 1970.

El libro es, en rigor verdad, un trabajo de recopilación que estuvo a cargo de Juan Carlos Kreimer, uno de los primeros periodistas dedicados a la música que nacía en aquellos años. Las notas, las opiniones y los relatos son fragmentos que habían nacido originalmente para trabajos puntuales, incluso algunos habían sido publicadas en revistas como Pinap (la primera que se dedicó a la música jóven que nacía en esas épocas). Cinco años habían pasado desde la grabación del disco de Los Gatos Salvajes, considerado pionero del género en materia discográfica. Esos cinco años aparecen en ese «collage periodístico» en las plumas de Daniel Ripoll, Miguel Grimberg, Moris, Mabel Lernoud (hermana de Pipo) y Tabita Peralta. Las imágenes que se encuentran dentro de esa edición de 19 x 11 cms, fueron trabajadas por el fotógrafo Oscar Bony, otro de los pioneros entre los que se dedicaron a registrar y proyectar aquella historia.

Con el paso de los años, las publicaciones y la pata editorial del movimiento se fue acrecentando con la aparición de revistas y libros que con el avance de las tecnologías se plasmó en programas de radio, televisión, películas y contenidos digitales. Hoy es 7 de Junio, se cumple un nuevo aniversario de la aparición del primer periódico de la historia argentina. Aquel fundado por Mariano Moreno en 1810 que servía como claro órgano de difusión y discusión en tiempos de la Revolución de Mayo que dio nacimiento a la Patria. Desde entonces, todos los grandes procesos culturales y políticos han tenido su pata periodística, su pata comunicacional. También la música, también el rock. Hoy quisimos rescatar al pionero. A aquel que se reproduce en la intensa actividad de cada periodista, cada prensero, cada manager, cada productor y cada uno de aquellos que día a día trabajan codo a codo con los artistas para proyectar la cultura de hoy y de siempre para el lado del horizonte, allí donde todo se torna  en luz.

Fuente: rock.com.ar