El 2018 fue un año bastante movido para El Kuelgue, la banda integrada por Julián Kartun, Santiago Martínez, Juan Mojoli, Nicolás Morone, Tomás Braillie y Pablo Vidal. A mediados de año lanzó el EP que se anticipó a su primer Obras que se terminó concretando a comienzos de agosto; un hecho no menor que para un grupo de “tipos de nuestra edad”, según señala Martinez a Otra Canción, “tiene un gran peso nostálgico. Es el gran templo del rock, estuvo muy bueno porque hubo mucha gente y eso también fue muy gratificante”. A eso se le sumó una gira por Latinoamérica y la continuidad de un ciclo de conciertos en Niceto que sirven para afianzar un gran momento para la banda que llegará el domingo para actuar en uno de los horarios centrales del Festival la Nueva Generación.

“Fierrín” es un disco de cinco canciones de corte Kuelgue, caracterizado por el uso desfachatado de elementos estéticos que ocupan un abanico tan amplio como el que va del reggae y el trap a la canción pop y el punk neoyorquino. “La verdad es que tenemos que terminar de entender para dónde va toda esta cosa de los singles porque por un lado salió “Góndola” que era un especie de primera canción de “Fierrín” y después salieron estas cinco canciones que conformar este Lado A. Pero todo es producto de parte de nuestra charla interna con la productora, ellos querían que saquemos otro single y nosotros queríamos grabar más canciones, entonces negociamos grabar medio disco” cuenta el tecladista que anticipa que “muy probablemente antes de fin de año salga el single del Lado B para tener ya el disco entero de acá a tres o cuatro meses”. “Es una linda etapa para probar cosas y marcada por una ansiedad muy grande, al menos de mi parte, porque soy muy controlador y hasta no ver algo así como la cosa terminada me desespero un poco” advierte.

Plan solista. En uno 20 días, Santiago Martinez tendrá un disco con firma propia que sirve para cerrar una etapa central de su carrera en soledad. “La verdad es que no le doy tanta manija promocional porque eso lo guardo para El Kuelgue, pero tocas sólo es algo que me encanta, por eso cada vez que la banda me deja algún espacio me cargo el teclado y me voy a tocar por ahí” señala mientras cuenta el trayecto que incluyó la participación de casi todos los miembros de El Kuelgue, Litto Nebbia, Fernando Samalea y Rosario Ortega, entre otros créditos que se sumaron para culminar un proceso que, confiesa, “fue demasiado largo“. “Me lo tomo muy ligth. Ya veremos cómo lo presento pero no va a ser algo muy tradicional. Voy a seguir grabando, pero por ahora mi atención está puesta en la banda“.

O.C: ¿Tenes una línea divisoria consciente entre los temas que son para vos y los que son para El Kuelgue?
S.M:
Con el tiempo me fue resultando cada vez más fácil darme cuenta qué cosas me quedan mejor a mí que a El Kuelgue pero siempre muestro todo porque uno nunca sabe. Por ahí yo me imagino la canción de una forma y en las manos de la banda salga para otro lado, por eso es muy importante siempre el hecho de poder compartir. Es muy habitual levantarme con una idea, componer algo y mandarle un audio de whatsapp a Julián para ver si sale algo de ahí. 

O.C: Recién mencionabas la lista de gente que te acompañó en el disco y uno te imaginaba inserto en una línea histórica que tiene que ver con el Rock Argentino. A vos y a El Kuelgue. ¿Cómo ves el momento histórico de esa corriente y cómo ves el rol que ocupan ustedes en ella?
S.M:
 Yo tengo mi situación personal con respecto a los pilares. Yo escucho mucho el Rock Argentino anterior a nuestra generación y soy muy curioso en ese sentido. Me gusta indagar en lo más, más viejo y disfruto mucho de eso. Fito, Charly, Litto Nebbia, Spinetta y todos los monstruos y la gente que estuvo en los 60 y los 70. Pero después hay una especie de mixes, se va rompiendo toda esa cosa que era tan purista que, en algún punto, no era muy sana y ahí empezaron a aparecer otras cosas. Yo a El Kuelgue lo siento más ligado a eso. Me siento más cerca de Sumo y de Los Abuelos de la nada que de todo lo anterior. Nosotros estamos claramente dentro de un marco del Rock Argentino con muchas de las bandas y artistas que me parecen que están en la misma y confluyen en este tipo de festivales como el del domingo. Estamos en una generación que mezcla cosas y eso está buenísimo.

O.C: Claramente hay toda una estética que recupera elementos muy característicos de los ochenta. Ustedes mismos tienen una versión de “Ir a más” de Los Abuelos de la nada que es muy respetuosa con respecto a la original y suena muy actual.
S.M
: Ese tema siempre nos gustó. Lito Vitale nos invitó en algún momento y eso nos obligó a hacernos cargo de tomarnos el trabajo de escucharlo con la atención necesaria para poder grabarlo. La verdad es que fue un placer y quedó realmente lindo. Se lo pudimos mostrar una vez a Melingo y él nos dio el aprobado, así que estamos bien. 

*La foto de portada es de Cristian Estaurino