Aunque parezca extraño para un momento en el que los límites parecen desvanecerse y la mixtura parece la clave de las nuevas cosmovisiones estéticas dominantes, el nuevo disco de Juan Ingaramo parece ser la pieza destinada a patear cabezas y desacomodar un poco las seguridades de aquellos que antes acomodaban bateas en Musimundo y hoy taguean en Spotify. Él mismo define el proceso creativo que dio origen a “Best Seller” como “un hermoso momento de libertad artística y musical, de nuevos horizontes y de auto descubrimiento”.  Después de haber ido preparando el terreno para su última transformación a través de tres adelantos que dejaron asomar las características centrales de su nuevo sonido, el cordobés se abraza definitivamente a la música urbana a través de un trabajo tan contundente como provocador. “Puede que mi búsqueda última sea actualmente más democrática y menos “de nicho”. Me satisface mucho más llegarle a una mujer de 60 años o un chico de 14 que a un periodista especializado en música alternativa” dice a Otra Canción dejando al descubierto una sinceridad arrolladora sobre la que el disco se apoya, incluso reconociendo los riesgos que eso implica.

“Best Seller” no esconde absolutamente nada. Ingaramo se desnuda ante el auditorio y se expresa con la libertad concienzuda de quien necesita cuestionarse públicamente antes de dar el siguiente paso. De hecho, las dos primeras frases del nuevo repertorio son dos preguntas: “¿Dónde estará mi suerte si esto ya no me divierte? ¿Qué cantarán mis versos cuando no esté de acuerdo?” canta en “Lengua universal”, el primer track del disco. “Son advertencias a mí mismo, diálogos con el deber ser, ejercicios de emancipación. En cada etapa nueva o disco nuevo estoy chocando paredes con la ilusión de descubrir del otro lado verdades significativas. Nada me genera más adrenalina que enfrentarme a ese reto”, asegura.

¿Lo supo desde un primer momento? ¿Sabía Juan que al momento de abrir el abanico de canciones que dejaran nacer este perfil suyo más sincero y provocador necesitaría del abrazo del público que lo acompañó desde sus primeros pasos? Parece satisfecho con lo que él entiende es un “acompañamiento cariñoso” que vuelve al material “intenso y especial”, pero valen las sospechas sobre su trabajo previo que ayudó a abonar el terreno para su nueva reinvención. Desde el verano del 2017, cuando lanzó el single “Hace calor”, decidió ir fortaleciendo una estética que daba cuenta de los cambios por venir. Lo hizo a través de las redes en la que sus seguidores se cuentan por decenas de miles y también con los adelantos que le siguieron: su versión de “Fuego y Pasión” y “Lo de adentro”, la expresión más acabada de su nuevo rumbo. “La elección de los adelantos terminó preparando el terreno sin querer queriendo, como decía el Chavo” advierte al ser consultado al respecto. “Siempre tengo la necesidad de sacar música, de mostrársela al mundo pues es para eso que la hago. Coincide, y por suerte, con la necesidad de generar más y mejor contenido que nos exigen el público y la industria. Cambiaron los tiempos, hace 10 años podías esperar dos o tres años entre lanzamiento y lanzamiento. Creo que hoy si esperás tanto corrés el riesgo de desaparecer. Qué mejor que tener que hacer más música ¿no? Te alimenta la búsqueda, te exige calidad y originalidad, y eso por consecuencia te define.

-“Fuego y Pasión” es tu canción más reproducida en Spotify. ¿Crees que se debe a algo particular?
En primer lugar creo que es una gran canción. Lo puedo decir porque no es mía. ¿Viste que hay gente que lo dice de las propias? Qué suerte. En segundo lugar, toca una fibra popular que supo estar muy estimulada en la época dorada de Rodrigo y que hoy tiene su revival. A la vez, el encare rítmico que le dimos lo actualiza de una forma súper elegante, es un reggaetón fino y clásico a la vez. Sorry not sorry.

La cita a Demi Lovato no parece casual, como casi nada en esta historia.

-¿Cuánto queda de identidad cordobesa en vos? Te pregunto porque cada tanto (al menos una vez por año) aparece un gesto tuyo que linkea esa condición al gran público.
-Soy 100% cordobés, ayer hoy y siempre. Como decía Hermeto Pascoal, y hemos hablado ya nosotros, la música debe ser hija de su tiempo y de su tierra. Son dos ideas que atraviesan mi relación con el arte y esto de mi condición de cordobés está súper presente porque es parte de lo que soy, y la verdad que siempre es un buen color en cualquier obra. Nací en San Vicente, el cuarteto era la música incidental de mis primeras incursiones callejeras, de la plaza del mercado, de la Lavalle, del club Suquía. Ese repertorio sigue vivo en mí y se escapa aunque uno no lo quiera.

-Contame algo del show para La Nueva Generación y para la presentación de Niceto.
-Estamos creando un nuevo paradigma de show, dando el paso, descargando el upgrade. Siempre para adelante. Va a ser sobretodo intenso!

-Una última. Personalmente creo que jugaste una ficha fuerte con este disco. ¿Dónde te imaginas en el 2019? ¿Dónde pones el ojo en el horizonte cercano?
Mi ambición es musical. Tengo muchas ganas de hacer canciones, muchas ideas,muchos planes de colaboración, de probar sonidos, estilos, colores. Ese es mi motor fundamental. Lo que pase con la música una vez afuera, es todo felicidad y alegría. Siempre.

*La foto de portada es de Agustin Medrano