Cuando a Darío Bustos le preguntan por el sonido del sexto disco de Lautremont, no duda en repetir una idea que parece haber estado clara desde el principio:“CarCrimson”, dice. Ese es el concepto que “El Vieja” adopta para definir el perfil del nuevo material del dúo. “Una mezcla de Carca con King Crimson”, señala una de las mitades del dúo que se completa con Guillermo Camusso. La banda lleva al disco un espejo de sus actuaciones en vivo en donde los grados de libertad y psicodelia elevan las sonoridades a un viaje cuyo destino suele sorprender, incluso a los integrantes de la banda. En ese aspecto, aparece como central el regreso al aspecto lúdico del quehacer artístico que decide obviar la meticulosidad para dar rienda suelta a la creación pura que eleva las banderas de la independencia y se aleja, una vez más, de los mandatos del establisment musical reinante para proponer su propio viaje por el universo de los sonidos.

En el camino, Lautremont logra un material que expone una identidad que se fue forjando en cada uno de sus trabajos anteriores. Ahí está la densidad del primer disco, las referencias cordobesas de “Luy” y “La Isla”, los guiños al glam de “Volvé” y una lírica que pone las patas en la realidad para, inevitablemente, explotar en loop.

“A un millón de dólares de distancia” fue grabado en vivo en Espacio 75. No hubo público, ni máquinas, ni secuencias.  El sonido recupera la crudeza del sonido orgánico de los instrumentos sonando tal como lo quedó expuesto cuando el material fue adelantado en un concierto en el Auditorio Luis Gagliano. La grabación del material estuvo a cargo de Santiago Izquierdo y la mezcla está siendo realizada por el propio Viejasound.

“A un millón de dólares de distancia”, que ya está disponible en Bandcamp, Spotify y tiendas digitales, será presentado en Santa Rosa y General Pico (La Pampa) en mayo próximo. En junio actuarán en Capital Federal, junto a artistas de Chancho Discos y, en agosto, será el momento de Córdoba, en un reconocido escenario del under local.