Mariana Baraj y Fernando Barrientos le rinden homenaje a Cuchi Leguizamon y Violeta Parra

En este 2017 se conmemora el centanario del nacimiento de Violeta Parra y Cuchi Leguizamon. Como modo de homenaje los músicos Fernando Barrientos y Mariana Baraj presentan “Cuchi Violeta, 100 años” el sábado 5 de Agosto en el Centro Cultural Graciela Carena (General Alvear 157).

Gustavo “Cuchi Leguizamón” nació el 29 de septiembre de 2917 en la provincia de Salta. Creador de grandes canciones que hoy se parte de la memoria colectiva del cancionero folclórico como “Carnavalito del Duende”, “Zamba de la viuda”, “La alejada”, “La pomeña”, “La arenoza”, “Zamba del Laurel” o “Si llega a ser tucumana”.

Carmen Parra Sandoval, más conocida como Violeta Parra, nació el 4 de Octubre de 1917 en San Carlos, Chile. Reconocida por ser escultora, pintora, bordadora, ceramista y cantautora. Es considerada una de las principales folcloristas de América Latina, tanto sus canciones o su modo de vivir hicieron que sea homenajeada por diferentes artistas a lo largo de todo el mundo entre los que se destacan Joan Manuel Serrat, Joaquin Sabina, Mercedes Sosa, Inti Illimani, Silvio Rodriguez, por nombrar algunos. Entre sus canciones más conocidas se destacan “Volver a los 17”, “La jardinera”, “Qué he sacado con quererte” o “Arriba quemando el sol”.

A cien años del nacimiento de Violeta y Cuchi, dos referentes del nuevo movimiento folclórico como Fernando Barrientos y Mariana Baraj se juntan para rendirles tributo.  Hablamos con ellos sobre este homenaje.

Otra Canción: Más allá del  Cuchi y Violeta, cómo surge la idea de juntarse ustedes dos. Personalmente debo decir que fue una grata sorpresa…
Fernando Barrientos: Con Mariana nos conocemos desde hace tiempo y habíamos coincidido en algunos shows con Orozco – Barrientos, siempre es un honor compartir canciones, música y poesía con ella. La idea de juntarnos surgió originalmente de Mauro Rodríguez, mánager y marido de Mariana, y cuando me propuso llevar adelante este Cuchi Violeta no lo dudé un instante.

O.C: ¿Cómo llegaron y definirían la música de Violeta y el Cuchi?
Mariana Baraj: Llegué a Violeta por el homenaje de Mercedes Sosa y adentrarme en su universo  me resulta fascinante. Su obra me conmueve profundamente y siento mucha identificación con la Violeta compositora, recopiladora, intensa, radical e incomprendida.
Como interprete siento que la obra del Cuchi es extraordinaria  y me resulta muy placentero el abordaje de cualquiera de sus composiciones. El Cuchi con todas sus duplas creativas pintó de cuerpo y alma la esencia de su pueblo. Siempre descubro algo nuevo la obra de ambos, nos han dejado un legado inconmensurable que permite la relectura y los diferentes abordajes. Los dos fueron artistas muy comprometidos con su obra, personales e intensos y eso los pone en una misma linea.

O.C: Personalmente pienso que a veces no sólo se puede homenajear a ciertos artistas interpretando sus canciones, sino entendiendo y poniendo en práctica el modo de pensar que estos tuvieron. Un ejemplo es Violeta que si bien tuvo una fuerte raíz folclórica también fue receptiva a otros ritmos. Algo que creo de ustedes más allá de este proyecto, con sus respectivos proyectos individuales…
F.B: Es parte del encanto de estos dos grandes artistas. Y desde ese lugar abarcamos nuestra interpretación, intentando fusionar ese sonido y esos ritmos a través de nuestra impronta.

O.C: Me imagino que debe haber sido un camino difícil armar el repertorio tanto del Cuchi como de Violeta. ¿En qué se basaron para armar el repertorio?
M.B: Nos costó mucho elegir el repertorio porque la obra es tan vasta y profunda que grandes canciones han quedado afuera, pero también elegimos las que nos quedaban mejor, teníamos más afinidad y con las que nos sentimos más cómodos para interpretar.

O.C: Creo que todos tenemos muchas veces canciones de algunos autores que por alguna razón nos identifican o por lo menos las queremos más que a otras. Si tuvieran que elegir la canción tanto del Cuchi como Violeta que los identifique cuál sería.
F.B: Tal como decís, son muchísimas las canciones que nos conmueven, pero si tengo que elegir voy por “Maldigo del alto cielo” y “Zamba de Lozano”.

O.C: Si bien estamos hablando de dos grandes compositores de la música popular argentina y latinoamericana, el Cuchi es más tomado como uno de los músicos que llevó el folclore más para un lado académico mientras que Violeta por su lado es poesía pura, diría es la voz del pueblo, de una generación… ¿Vos como lo ves?
M.B: La obra del Cuchi y Violeta es un gran cimiento sobre los que muchísimas generaciones han construido sus universos y con una gran vigencia, muchas de sus canciones podrían haber sido escritas hoy. Creo que ambos dejaron una obra que quedo abierta para todo tipo de lectura y que en vida fueron voceros de una época pero ninguno fue tan popular, los encuentro a los dos extremadamente sofisticados.

O.C: Si hacemos un repaso por la obra de Fernando Barrientos, tiene un pasado muy ligado al rock. Lo mismo Mariana que tiene un fuerte impronta rockera, de hecho grabó con Catupecu Machu. ¿Veremos algo de esa impronta rockera? Pienso por ahí no tanto en el sonido sino más en la forma de cantarlas y sentir las canciones tanto de Cuchi como Violeta.
F.B: Tolamente. Todo el show Cuchi  – Violeta está atravesado por ese carácter, por ese sonido, ya que tanto Mariana como yo hemos abrevado en la fuente del rock, del folk… Así que es parte de nuestro legado.

O.C: ¿Cómo ven hoy el movimiento folclórico, creen que el legado de ellos está presente en las generaciones actuales?
M.B: Lo veo en constante evolución y crecimiento. Con muchas propuestas que parten de la raíz folclórica y en algunos casos toman elementos de ambos. Tanto el Cuchi Leguizamón como Violeta Parra hicieron escuela. Son la fuente a la que la gran mayoría siempre vuelve a beber.

O.C: ¿Veremos este repertorio  plasmado en un disco? ¿El proyecto seguirá juntos o es solo por los 100 años?
M.B: Si, tenemos idea de dejar un registro de este encuentro, pero también de seguir trabajando con nuestras composiciones ya que nuestros universos se llevan muy bien y lo disfrutamos muchísimo. Siento una gran admiración por el trabajo de Fernando.