La cantante salteña radicada en Buenos Aires llega a Córdoba para presentar su nuevo disco “Luna Atrás”.

Nadia Szachniuk se define como “una buscadora incansable, indefinida, inquieta, perfeccionista y errante“. Su primer disco, “Luna atrás”, da cuenta de los resultados de una parte de esas búsquedas que se traducen en canciones propias y ajenas entre las que se destacan algunos aciertos que fortalecen la propuesta para el estilo desde el que aborda la intepretación. “Lullaby to an anxious child” de Sting y Dominic Miller, parece ser la referencia más clara.  Junto a Alejandro Starosielski en guitarras, Bruno Moguilevsky en piano y sintetizadores, Nacho Vidal en bajo y Diego Marioni en percusión, la  salteña se presentará el próximo 30 de Junio a las 21:3o en Cocina de Culturas (Av. Julio A. Roca 491).

O.C: Sos  salteña y por lo que tengo entendido venís de una familia amante de la música… ¿Qué escuchabas de niña? ¿Si tuvieras que decirme un cantor/a que te represente cual sería?
N.S: De chica escuchaba mucho folklore en la voz de Mercedes Sosa, el Dúo Salteño, los Fronterizos, Violeta Parra, Falú y Dávalos, y toda esa generación de músicos y también de poetas como Miguel Ángel Pérez, los Castilla (padre e hijos), Los Hermanos Nuñez, Melania Pérez, y la música andina y boliviana, entre otros. También era fanática de Luis Miguel y de María Elena Walsh, de Ruidos y ruiditos y de la música de Los Pitufos, Mary Poppins, Tom y Jerry y el correcaminos. En mi familia hay una larga tradición coral, que yo sostengo hasta la actualidad, y que me acercó desde muy chica a todo tipo de música de aquí y de allá y que de alguna manera me marcó una inquietud por la música universal. O más bien, por la universalidad de la música en sus aspectos más particulares.

O.C: Estudiaste canto lírico y  eso claramente es lo que caracteriza tu forma de cantar… ¿Cómo se hace para fusionar el folclore y el canto lírico?
N.S: Yo no pienso en la fusión. Pienso que una vida, y nuestros actos a lo largo de la vida, van integrándonos, van formándonos. Y de ese modo, cuando yo canto, cuando interpreto una canción, todas mis experiencias se integran de una forma particular, mas o menos anhelada, mas o menos linda, no importa, pero integrada y por eso, propia.
Yo estudio canto lírico, y canto tanto repertorio popular como repertorio lírico/académico, por decirlo de un modo. La diferencia entre ambas formas del cantar  no es meramente  técnica sino que se trata de una diferencia estilística. Yo defiendo la técnica, y defiendo también que para cantar un género o estilo hay que conocer muy bien ese estilo porque de ese conocimiento derivan los recursos técnicos específicos de ese estilo. Escucharlo mucho, analizarlo, experimentarlo, conocer los paisajes que lo albergan. Esa es mi manera de “integrar” esos mundos que no están tan lejos entre sí  como pareciera.

O.C: Hablemos de la portada de “Luna Atrás”…
N.S: “Luna Atrás” es una manera poética de sintetizar todo lo que la noche es para mi. Por eso no me gusta explicar mucho lo que la gráfica del disco y ese nombre condensan. A veces es frustrante explicar la poesía.
Pero haré mi esfuerzo: en la escultura que imaginamos y que construyó Nacho Vidal para la tapa, y luego en las fotos y postales que trae el disco, se muestran diferentes escenas del muñeco/hombreazulado  en su relación con la luna. Unas manos que acarrean la luna sostenida por hilos, una linterna que la alumbra o la ciega, la luna cargada sobre la espalda, la luna de frente, la luna atrás.

O.C: Volvamos al concepto del disco ¿Qué es  y cómo vive la noche a la luz de la luna Nadia?
N.S: 
¿Cuántas cosas se develan en la noche bajo la luz diáfana, afable de la luna? La noche es reflexión, es diversión, y también descanso. Es el tiempo/espacio del sueño, porque apaga las luces altas para dejar ver, con rayos de luna, lo que hay “detrás del muro” como dice Borges, quienes “somos”. La penumbra alienta al inconsciente a salir a dar unas vueltas por la noche onírica. “La noche moja riberas en tu alma” dice Octavio Paz. Una noche no es solo el momento del día en que el sol no nos alumbra. También hay noches que duran meses, años, o noches que nunca llegan, o días que son como largas y pesadas noches. Y lunas que se muestran de día. Las canciones pueden ser puentes entre la noche y el día, entre lo malo y lo bueno, entre lo pesado y lo liviano. Puentes que comunican los extremos que nos polarizan, lugares donde otras leyes naturales rigen… como en la poesía y en los sueños. Este disco contiene canciones que develan mi nocturnidad, canciones que duermen a unos, desvelan y develan a otros… canciones que confiesan  oscuridades, dolores, esperanzas, recuerdos y olvidos. También alegrías, ternuras, despertares, festejos, encuentros y desencuentros. Las canciones de cuna encierran todo esto y mucho más!

O.C: El disco tiene “Canción de cuna para un niño ansioso” (“Lullaby to an anxious child”) de Dominic y Sting.  Según tengo entendido Dominic tuvo la posibilidad de escuchar la canción y fuiste invitada después a cantarla. ¿Cómo llegó la versión a él y como surgió la invitación?
N.S:
Yo deseé mucho que Dominic y Sting escucharan nuestra versión de su “Canción de cuna para un niño ansioso”. Tuve que mandar la versión a la editorial para pedir autorización para grabar el tema. La única versión en español es esta porque yo la traduje. Siempre tuve la esperanza de que ellos la escucharan, pero no fue así, a pesar de haber obtenido el permiso. Fue mucho más mágico. Un miércoles por la mañana  caminando por una calle del conurbano bonaerense, me crucé con Dominic, lo reconocí y temblando le di un disco. Al parecer mi temblor llegó hasta su corazón, y a los días me escribió invitándome a cantar con él mi versión de su canción. Así fue mi sueño cumplido, cantamos juntos  en Mayo de 2017 cuando presentó su disco en Buenos Aires durante su gira con Sting.

O.C: Si bien las canciones de cuna generalmente están dedicadas a chicos creo que por momentos  uno de grande tiene esa canción que le brinda paz y nos hace dormir. Un poco lo que dice la canción  que interpretas de Robert Wyat que según la traducción que encontré dice algo  como “El mundo está oscuro otra vez /Necesito tu nana / El sueño se ha ido / La noche es larga otra vez / Cántame tu canción / Déjame dormir /Tráeme la paz.” Si bien la canción habla de la guerra, Podríamos trasladarlo metafóricamente a algunos momentos donde uno anda confundido o en “guerra con uno mismo”.
N.S: Sí, absolutamente. Las canciones pueden pacificarnos. También pueden violentarnos. Las canciones son muy poderosas, son síntesis de dos mundos infinitos: la poesía y la música. Y por eso las llamamos, las creamos, las cantamos, las guardamos en remotos espacios de la memoria, las protegemos del tiempo y del olvido. Esta canción de Wyatt (con letra de su esposa Alfreda Benge), revela que todos necesitamos nuestra canción de cuna en tiempos de guerra, de huracanes y de angustias. Y esa es una de las razones por la cual mi disco no es un disco infantil, al menos no exclusivamente, a pesar de estar basado en esta  recopilación de canciones de cuna que fui arropando durante largos años.