Se viene una nueva edición del Avellaneda Rock. Hablamos de todo un poco con Cecilia Culasso, una de las coordinadoras de Radio Bicicleta.


unnamedLo importante y lo accesorio. Los dilemas de la la estupidez. Qué carajos. El sábado tendrá lugar una nueva edición del Avellaneda Rock, un festival que nació en terraza de Radio Bicicleta, allá por año 2013 como modo de celebrar el cierre de año de la emisora. El encuentro se hizo costumbre y en unos días, el diciembre 2016 tendrá su celebración habitual, sólo que esta vez el lugar elegido será Formosa Club, ahí en Bv. Los Andes 99.

Qué hacemos. Hablemos con los chicos de Radio Bicicleta. La llamo a Ceci Culasso, siempre es un placer intercambiar palabras con ella. Qué nos cuenten cómo viene la mano. A paritr del último intercambio, lo escencial pasó a ser accesorio y lo dicho en la conversación se convirtió en lo más rico de toda a esta historia que cerrará un nuevo capítulo con la fiesta del sábado.

Otra Canción: ¿Cómo nace la idea del Avellaneda Rock?
Ceci Culasso: La idea del Avellaneda Rock viene a plasmar todo lo que se hace durante el año en Radio Bicicleta. Todos los años tenemos dos o tres bandas en vivo. Locales y emergentes, con las que trabajamos todo el año, a las que le sumamos la participación y colaboración de otros proyectos y emprendimientos que transitan nuestro mismo camino y están inmersos en toda esta movida musical de Córdoba. Se llama Avellaneda porque la radio está sobre la calle Avellaneda. Al principio no podíamos hacer pública la locación en donde se iba a hacer la fiesta y le pusimos ese nombre a modo de guía, digamos. Con el paso de los años, quedó el nombre y por ahí fue mutando un poco el concepto. Este año, particularmente hemos decidido encararlo junto con Fenómeno, Niño Raro Audiovisuales y con la Disquería Mercurio. Creemos que una de las formas de laburo que tenemos todos es remar para un mismo lado. Entonces creemos que la necesidad es trabajar en conjunto y que este Avellaneda sea el cierre de año de nosotros cuatro. También sumamos a Studio 86, que no es sólo una peluquería sino que es un estudio de imagen y a Alpogo que es un emprendimiento que trabaja en torno a las ventas de entradas vía on line.

O.C: Esta bueno poner de manifiesto eso que muchos sabemos pero que a otros no les queda tan claro. Esto del trabajo colectivo. 
C.C: La idea tiene que ver con realizar una puesta en escena que manifieste el trabajo de todo un año. Nosotros siempre decimos que todo esto depende de un montón de gente que laburan desde hace mucho tiempo en distintas órbitas. Hay disquerías, estudios, tiendas, publicaciones, un montón de proyectos que hacen que esta escena de la que tanto hablamos sea posible. Y confluyen en la radio porque estamos en permanente contacto. Por eso nos parece que el Avellaneda tiene esa lógica de poner en una noche todo lo que pudimos hacer durante este 2016 con cada uno de esos actores.

111111111

O.C: A veces no resulta tan sencillo evidenciar esa realidad del conjunto… 
C.C: Bueno, el Avellaneda viene a referenciar la forma en que todos estos agentes, actores y emprendimientos trabajan para que toda esta escena sea algo posible. Nosotros vivimos charlando sobré las posibilidades de esa escena emergente. Qué es la escena emergente. De qué se trata esa movida. Cómo eso puede eso ser posible en Córdoba donde de modo permanente hay un montón de gente que está haciendo lo mismo y se cruzan de modo constante. La apuesta del Avellaneda es un poco una forma de respondernos eso. Si algo hemos aprendido es a encontrarnos con emprendimientos que están en la misma que estamos nosotros. Tanto sea desde la óptica de la gestión, el financiamiento, los objetivos a los que se apunta, los intereses con los que trabaja, incluso hasta con las mismas personas. Recién te nombre seis, pero son un montón. Y todo esto tiene que ver con referenciar la idea de que todo esto que llamamos escena es posible porque confluyen todos estos actores particulares.

O.C: ¿Esas discusiones las tienen siempre en Bicicleta? ¿Hay una conciencia sobre ese accionar?
C.C: Si, claro. Por ahí lo que también solemos hablar gira en torno al desafío de cómo no solaparnos o pisarnos sabiendo que nos movemos en un mismo universo, pero nos dedicamos a cosas distintas. Si bien nosotros somos una radio, no cumplimos el rol de prensa al estilo Fenómeno, que es otro laburo más específico. Eso también implica un esfuerzo porque me parece que estamos acostumbrados a sostener esta escena haciendo múltiples tareas y encarando múltiples actividades. Vivimos tratando de suplir necesidades que se expresan todo el tiempo y tal vez lo mejor sea poder articular de una mejor manera entre todos los que estamos trabajando para esto y desde ahí poder traccionar con más fuerza. Cuando te encontrás con gente que está haciendo lo mismo que vos, con las mismas lógicas de trabajo y organización y para un mismo público, me parece que está bueno encontrarse y compartir para que vayamos todos juntos para un mismo lado. Hay que aunar esfuerzos para conseguir las fuerzas que nos permitan sostener todo esto a lo largo del tiempo.

O.C: ¿Viste que hay toda una movida que habla “de lo que pasa en Córdoba”? Yo, a veces, suelo preguntarme si eso es así o hay un microclima que por ahí puede hacernos parecer algo que después…
C.C: A nosotros nos parece muy bueno que en Córdoba haya todo tiempo un montón de gente que hace un montón de cosas. Nos parece fascinante que eso exista, además, en un lugar que ofrece espacios para que esos proyectos puedan realizarse. Que cada uno de ellos pueda tener un lugar y haya gente que los va a ver y que se interese. Por otro lado, también se da un fenómeno: las mismas personas que lo hacen se siguen abriendo los caminos para poder continuar trabajando. Los músicos se ponen un programa de radio, los dibujantes hacen una revista o los escritores fundan una editorial. Es algo muy loco. No se quedan solamente en las necesidades, sino que tienen un proyecto para llevar esas cosas adelante. Cuando nosotros arrancamos con la radio sabíamos que éramos chicos, que podíamos sonar como amateurs, que no llegábamos al gran público; pero teníamos la certeza de que no daba lo mismo que existamos a que no existamos. Me parece que está bueno que aplicado a cualquier tipo de experiencias y Córdoba es un escenario que posibilita eso.

O.C: ¿Y cómo estamos? ¿A dónde vamos con lo emergente?
C.C: Es difícil definir “lo emergente” (las comillas son del editor). Siempre hay cosas más under y cosas más convocantes, cosas que son de determinada manera y cosas que lo fueron y ya no lo son. Para nosotros tiene que haber elementos nuevos, en algún sentido original, novedosa en algún punto. Lo que pasa con Córdoba es algo muy concreto. Siempre uno piensa en Buenos Aires, en donde todo parece más fácil, aunque ellos digan que no es así. Pero mucha gente de Rosario, de Mendoza, de Santa Fe no han sabido decir que Córdoba supo organizarse y resaltan todos estos aspectos de los que venimos hablando. La cantidad de pequeños grupos haciendo cosas distintas y tirando para el mismo lado. Cuando hablamos de escena como un espacio donde confluyen diferentes cosas, me parece que es cierto. Que supimos organizarnos. Creo que también abre un desafío y muchas preguntas. Qué es ser emergente, qué implica serlo, hasta cuándo serlo: No hay que olvidarnos que hablamos de cosas hechos con pocos recursos y casi sostenido a partir de voluntades individuales. Entonces cómo conciliar el ser emergente con la posibilidad de tener recursos o vivir de esto aparece como un gran desafío. Cómo no asociar a lo emergente con la posibilidad de la masividad. Cómo esquivar la idea de que la masividad o la aparición de cierta guita te hace dejar de ser emergente. A nosotros nos encantaría que Radio Bicicleta fuese un medio masivo y eso no implica corrernos del lugar en el que estamos. Me parece que es eso, que hay que asociar lo emergente a propuestas nuevas, con originalidad y autogestión pero eso sin negar la posibilidad de salidas distintas en un futuro que desemboquen en otras cosas.

O.C: ¿Y cómo va a ser este año el Avellaneda Rock?
C.C: Vamos a tener dos bandas en vivo. Surikata Qi, de Alta Gracia, y Madre Chicha, de Villa María. Además, van a estar los chicos que Studio 86 que van a hacer una especie de performance y van brindar servicio de barbería en vivo, a la gorra. José Alejandro Gomez va estar haciendo su laburo de DJ y Angel Fundivielas, el encargado del diseño del Avellaneda, estará dibujando en su tableta y proyectando todo lo que haga.