Juan Ingaramo presenta su segundo disco en el Salón de Actos del Pabellón Argentina.

juan-ingaramo-musico“Músico” aparece como una especie de auto validación, no por necesaria sino por tributaria ante lo noble y tradicional del oficio” decía Juan Ingaramo a Otra Canción cuando las canciones que conformaban su nuevo disco eran aún una incógnita. Apenas se dejaba espiar su “Matemática” a dúo con Adrián Dárgelos y algún que otro oído atento buscaba adivinar la forma en que esa pieza podía ensamblarse con los sonidos que Ingaramo disparaba desde sus conciertos.

En aquella conversación de marzo de 2016, Juan presentaba a su nuevo disco como “el hermano mayor de Pop Nacional” otorgando, de esa manera, un doble standar de análisis. Por un lado, la continuidad en esa exploración musical que él define como hija “de mamá canción y de papá Argentina“. Por otro, el crecimiento que eso implica a partir de una mayor cantidad de recursos y sonidos aprehendidos y puestos a disposición de su obra. En ese sentido, “Músico” no escatima en incursionar en los colores más actuales del pop mundial y de una música urbana que todavía no termina de explotar en el masivo nacional, aunque tenga algunos exponentes fácilmente identificables. Esa faceta que se asienta sobre un conglomerado de sólidas bases rítmicas se identifica en temas como el que abre el disco (“Soltar”), en el ya mencionado “Matemática” o en el personalísimo “Mi Chica” que cuenta con un rapeo de Jvlian.

Como todo lo que crece, las marcas de lo vivido siempre quedan y se ponen de manifiesto de modo constante. En “Músico” aparecen las huellas de los protagonistas que el artista ubica en la cima de la proyección genética de su propia obra. Ingaramo vuelve a ponerse a disposición del pop nacional con un par de piezas que retoman  el pulso cancionero que construyen los diálogos musicales que se disparan desde su voz y su teclado. Ahí están “Sos tan”, “Comodín” o “Giran” y el sorpresivo cierre jazzero de “Tus letras” que parece volver todo al punto cero del sonido marca Ingaramo. Para volver a partir. Para renacer en la siguiente escucha que empieza  a hacer visibles las razones y pensar en la próxima escala de la evolución de la familia discográfica que va gestando la obra Juan Ingaramo.

*La foto de portada es de Jazmin Carballo