¿Qué discos pueden volver a reeditarse con la recuperación de la propiedad anunciada por el INAMU?

Días atrás, miles de melómanos y amantes de la música, recibieron con gratitud una de las noticias más importantes que en materia de recuperación y defensa del patrimonio cultural del país se conoció en los últimos años. E Instituto Nacional de la Música logró acceder al catálogo completo de los sellos Music Hall, Sazam Records y TK y transfirió todos los derechos sobre cada una de esas obras a sus autores originales.

Más allá de su significación en materia de derechos, la noticia adquiere un condimento especial por la posibilidad que se abre para reeditar materiales que nunca antes había sido lanzados al mercado tras sus ediciones originales. En un momento en que el retorno a los viejos formatos y las vueltas por los viejos sonidos parece proponerse (descuidada y edulcoradamente, hay que remarcarlo) desde las compañías que hegemonizan el mercado, la recuperación de los catálogos hace que un horizonte de posibilidades infinitas comience a asomar en la escena musical argentina. Si bien los catálogos presentan un abanico musical bastante amplio (que incluyen hasta ediciones nacionales de discos firmados por artistas de otras partes del globo), la mayor atención se concentra en torno a trabajos pertenecientes al Movimiento Rock Argentino, que este año está cumpliendo 50 años.

En la nota que Eduardo Fabregat firma para el diario Página/12, se adelanta que en estos días, la gente del Instituto se aboca a la tarea de recuperar lo físico. Allí, el Presidente del INMAU, Diego Boris, advierte además que en el encuentro con el material se toparon con “una carpeta con todos los artes originales de casete, fue muy emocionante”. Más allá del temor por el estado en que puedan encontrarse masters cuya conservación es delicada, tanto Boris como la vicepresidenta Celsa Mel Gowland no ocultan su entusiasmo por la posibilidad de lo que allí pueda aparecer. “Pensá que en el concierto Música del Alma tocaron muchos grupos y hubo mucha música, pero se editó apenas una parte”, dice Boris. “Billy Bond y Gustavo Santaolalla ya nos expresaron su intención de hacer reediciones integrales de La Pesada y de Arco Iris, rescatando material inédito, sumando cosas.” Según el responsable del Inamu, otra de las grandes ventajas de la historia de Music Hall es que los responsables del juzgado no desguazaron el catálogo, que se mantuvo íntegro. “La propiedad intelectual rige hasta 70 años después de la ‘fijación’ en fonograma: el autor de un disco editado en 1975 tendrá derechos hasta 2045 y después entra en dominio público y lo puede editar cualquiera. Eso le deja menos margen a discos de tango del sello TK que fueron grabados antes, pero estamos contactando a los herederos de Piazzolla, de Leopoldo Federico, de Aníbal Troilo, para que puedan disponer de ese material y hacer lo que quieran.”

Ahora bien…Con qué discos nos podemos reencontrar a partir de esta recuperación histórica…Otra Canción, tira ideas.

El INAMU informa que se está trabajando en la recuperación de m{as de mil discos. Conocé la nómina completa de lo recuperado haciendo click aqui