El cordobés dio a conocer su esperado “Oir e ir”

En las vísperas de la nochebuena, cuando el mundo se aprestaba a encontrar los regalos bajo los árboles artificiales cubiertos de la nieve que no sólo es ficcional sino que siempre termina por parecer un espejismo ante las térmicas de este lado del unierso, Rodrigo Carazo se le adelantó a la fábula de los trineos y las chimeneas para dar a conocer “Oir e ir”, su nuevo disco. 

En sus propias palabras, “Oír e ir es un manifiesto que retrata de manera universal lo singular, lo propio“. A partir de esa definición, uno puede adentrarse en el mantra que Carazo propone a lo largo de las catorce canciones que terminan por redondear un disco extenso cuyo concepto principal pareciese estar anclado en el crecimiento experimentado por el cancionista y multi-instrumentista afincado ya desde hace varios años en Unquillo.  “Ni un segundo más quieto/ no hace falta más/ suelto ya me estoy moviendo/ ¿para qué parar?/ Ahí va…la vida…” arranca diciendo “Ave que sabe”, el tema que abre el disco y cuya ejecución hemos podido apreciar en varias de las ocasiones en las que tuvimos la oportunidad de cruzarnos a Rodrigo con algunos de los instrumentos con los que el músico intenta ir saciando su curiosidad permanente. El vuelo propuesto se extiende por la totalidad del disco. A través de instrumentaciones que se pasean por ritmologías que provienen desde lo más recónditos de culturas ancestrales de bien aquí y de muy allá, Carazo arrima a quién oye su propuesta de “agradecerle a la vida en todas sus formas“.

El disco, que fue realizado en base al financiamiento colectivo y que inmediatamente tendrá su edición física, fue producido por el propio Rodrigo, quien estuvo acompañado por Gonzalo Sánchez, Federico Seimandi, Jota Figueroa y Bruno Cravero que hicieron las veces de banda estable, como lo han venido haciendo en el último año en modo continuado. Además, también Facundo Gentile, Sebastián Palacios, Clara Presta, Andrés Muratore, Rapa Inginioli , Raly Barrionuevo, Eduardo Valdez,Andres Toch, Rodrigo Lagos y Paulina Muratore sumaron sus aporte al resultado final de “Oir e ir”.

Cuando Carazo decidió embarcarse en el proyecto que hoy presenta, supo decirle a Otra Canción que se emprendía en un viaje que sería un complemento de aquel disco que había marcado una ruptura en su ida artística y que había nombrado como “Rie río”. Desde el principio, entendió este proceso como una etapa “complementaria de aquel primer paso, ese trabajo ya tiene nombre“. “Lo demás puro instinto” decía allá por finales del 2013. Hoy, ese instinto se materializa en las canciones. “Solo quiero vivir/ entendiendo al árbol/ aprendiendo de ti y bailando en el río/ Arbolar volar volar…” dice el último fraseo del disco. Y ahí va Rodrigo Carazo, un ave que sabe que es ave y vuela alto.