La cancionista bellvillense presenta su disco en el Centro Cultural Córdoba.

Marcela Orge irrumpió en la escena del disco con un trabajo de esos que vuelven a poner a la canción en frente de las cosas. Juntos desde el años 2012, Marcela Orge y la Compañía de Los Abrazos recorren ese universo cruzando por los caminos del pop-rock, el folk y el blues a partir de la ejecución sólida y la contundencia conceptual característica de quienes andan conociendo el horizonte. “No me gusta encasillarme, ni atarme a un género“, advierte Marcela a Otra Canción, “hay que desalambrar, hago canciones dentro del pop rock. Me siento cómoda en la canción en general, me siento a salvo cantando, y hacerlo con aires de blues, lo siento en el cuerpo, porque las palabras tiene tiempo, se alargan, se demoran, se mastican, maduran, sufren.”

Todos los sentidos que Orge encuentra como motor de sus propias creaciones, se traducen en y resumen en el título elegido para su trabajo debut, “Canción de mí”, que será presentado el sábado a las 21 en el Centro Cultural Córdoba. “Convivir con las canciones ha sido intenso y hermoso. El titulo del disco, refiere a mi mirada de las cosas, una mirada hacia dentro de uno mismo, y su estética así lo acompaña. El arte del disco, son mis ojos, un plano corto de la mirada partida, que al desplegarlo se arma y se completa , y en el interior una panorámica con La Compañía de los abrazos en un paisaje de mi ciudad“. Su Bell Ville aparece entre líneas, casi como contexto en el cual los sentimientos se desnudas desde las historias que se eligen y laten desde la interpretación. Así, zambullirse en esas 11 canciones representa insertarse en un puñado de historias que conforman una sola. “Sin duda “Canción de Mi” me ha cambiado, me ha despertado, el balance es enorme y totalmente positivo, después de canción de mi, no paré de escribir, no fue un acto aislado, y eso es lo mas interesante para mi, yo estoy ahora haciendo canciones y quiero cantarlas”.

La Compañía de los Abrazos es la banda que acompaña a Marcela Orge, que decidió nombrarlos para darle la entidad que, como se puede apreciar en la escucha, reclamarían en caso de no existir. No son una base ni son un mero acompañamiento, lejos de lo técnico, los abrazos, como en la vida, aparecen como fundamentales a la hora de comprender todo lo que sucede en la obra. “Ese nombre no es casual, ya que abrazar es contener, y así me sentí, cuando los conocí a Sergio Pochettino, Ignacio Stanfield y David Picolomini, es la banda que armamos y la que me acompaño durante el proceso creativo, yo hacia una canción con mi guitarra y después nos juntábamos a armarla para banda y ahí intervenían mis compañeros y el productor artístico del disco Hernán Perez“.

“Canción de mí” es un disco para ser escuchado una y otra vez. Detrás de su aparente simpleza, aparece una interesante propuesta estética que no encuentra limitaciones porque es un cauce con cientos de vertientes dispuestas a bifurcarse. Para quienes no lo escucharon, la presentación en Córdoba (que no tiene demasiado de oficial, pero gana en recorrido y experiencia previa) puede ser una gran excusa. A la espera, Orge espera dispuesta a “cantar hasta quedar sin aliento“.