Tebi Giordano debuta como solista con “Mirar”. Él lo cuenta. Escuchalo en Otra Canción. 

TebiGiordanoEs muy complicado pensar en la historia de Tebi Giordano por fuera de La Pata de la Tuerta. Tal vez por su presencia en el escenario o, quizás, por ese torbellino rítmico y anímico que ha sabido arrasar con todo a su paso en la Córdoba musical de la última década. Como quien no quiere la cosa, de un tiempo a esta parte, Tebi empezó a dar rienda suelta a sus canciones, las que existen desde hace mucho y pedían pista hace rato y las que van naciendo, como respiros en medio del torbellino patero. Ese espíritu de avanzar sin que el destino sea la urgencia, lejos de separarlo de las familias artísticas con las que camina, lo hicieron echar mano a los compañeros de ruta. En la grabación de “Mirar” participaron Eric Nüesch en guitarra eléctrica, Mati Acosta en bajo y guitarra eléctrica, Pablo Giordano y Santi Baravalle en teclas, Flor García en coros, Hernán Bergelli en congas y Eze Rogna en timbaletas. Es un disco cálido y auténtico. De esos que tienen canciones que sirven de guión para el movimiento del empeine pero, también, de alimento para espíritus varios. Un disco con canciones sencillas y directas que parece abrir un rumbo novedoso para algunos pero con la familiaridad de lo natural, para quienes sulen andar más cerca…

Otra Canción: Evidentemente, sos un compositor de canciones. Esa faceta que conocimos a través de La Pata de la Tuerta, hoy se muestra desde otro formato, incluso sobre otra superficie expresiva. ¿Por qué ahora?
Tebi Giordano: En La Pata no compongo canciones. Lo intenté, pero en cierta forma no creo que muchas de mis canciones tengan que ver con el estilo de la banda. Las escucho como más personales en cuanto a la lírica, y quizás también armónicamente… y muchas veces las vi en un disco mío y no en uno de La Pata.

O.C: ¿Las canciones son composiciones actuales o hay cosas que fueron quedando en algún lugar y hoy decidís sacarlas?
T.G: Estas canciones, en su mayoría, tienen aproximadamente seis años de vida. Incluso las siento algo desactualizadas con mi forma de componer hoy en día, pero se dio así y no me parece mal. Creo que este disco tomó más tiempo del que imaginé, pero a la vez todo ese tiempo resultó un gran aprendizaje para mí.

O.C: ¡Resultaste un romántico!
T.G: Creo que el amor y el desamor son temas comunes para todos los tiempos de la canción. Me sedujo mucho en un momento y sigue haciéndolo, aunque ahora estoy en la búsqueda de tocar el tema desde otro lado o de abordar otras temáticas, también.

O.C: La canción que le da nombre al disco parece trazar una perspectiva de lo que después se escucha en todo el material. Una mirada con un halo nostálgico pero que termina proponiendo un horizonte. Es circular: arranca desde atrás y termina desafiando para adelante.
T.G: Sí, le di ese nombre al disco porque ésa era la canción más nueva que tenía al momento de empezar a grabar. Y también, como bien decís, es circular y habla de lo importante que es dejarse de mirar para volverse a mirar. ¡Un círculo!

O.C: Hay un cumbión que se llama “Creer” que tiene un formato bien patero. Pero que si vos me decís ahora que es un tema de Leo Mattioli, yo te creo…
T.G: Sí, tiene en la lírica mucha nostalgia y bronca también, y se me ocurrió que un ritmo de cumbia de cierta forma “ablandaría” un poco la carga de la letra. Además, es un estilo que particularmente me gusta mucho.

O.C: “La suerte no nos hace falta” decís en “Acá”, el tema que abre el disco. ¿Lo creés?
T.G: A mi modo de ver, la suerte es un invento para pasarla mejor o para creer en algo sobrenatural que te beneficie o no. No creo en las casualidades sino en las causalidades y me parece que hacer las cosas bien o mal, o que resulten bien o mal, depende de muchas cosas. Y la suerte no está entre esas cosas.

O.C: El único tema que no es tuyo lleva la firma de Ximena Sariñana. Es una canción con una densidad y una fuerza que la hacen destacarse en el disco.
T.G: Es una canción que me impresionó mucho por la simpleza y la fuerza que tiene la composición. La letra destaca las cosas simples, las sensaciones cotidianas, y me parece que se revela un poco contra el concepto de “normalidad”. Hay tantos sentimientos diferentes como personas en el mundo, y creo que definirlos como normales o anormales es erróneo. Eso es lo que interpreto que Ximena buscó transmitir en “Normal”.

O.C: ¿Por qué elegiste “Canción de cuna” para el primer video? A lo mejor uno se pone viejo y ya no se usa, pero uno tiende a pensar que esas cosas se eligen a partir de una estrategia para “mostrar” el disco. ¿Es así o nada que ver? Ese tema a su vez tiene una serie de arreglos de cuerdas que lo hacen bello y complejo al mismo tiempo, en comparación con las otras canciones en las que uno tiende, digamos, a mover más la patita.
T.G: No tengo una estrategia para “mostrar” el disco. Quizás un productor no hubiese elegido una canción de cuna como primer video o primer corte, pero para mí tiene mucho valor sentimental porque se la compuse a mi sobrino cuando estaba en la panza. Y que él sea el protagonista del video me genera una sensación tan hermosa como inexplicable. Todo eso me movió para que sea el primer video del disco. En cuanto a las cuerdas, sentí que reflejarían en cierta forma la emoción que para mí significaba cantarlo. Es más, no pude cantarlo durante mucho tiempo porque me interrumpía el llanto a la mitad del primer estribillo. Muy loco, nunca me había pasado, pero así fue.

O.C: El disco tiene un sonido y un perfil claro. El tema es que, desde mi humilde escucha, el que no sabe quién es quién en el mundillo de la música cordobesa, difícilmente pueda relacionar esas canciones con el perfil que han sembrado y cosechado con La Pata de la Tuerta. ¿Lo compartis? ¿Puede eso convertirse en un problema?
T.G: Yo compongo canciones desde mucho antes de empezar a tocar en La Pata de la Tuerta. Es cierto que estilísticamente las músicas no tienen mucho que ver entre sí, pero me parece bueno que sea así. Siempre trato de generar un estilo propio como artista, cosa tan difícil como gratificante.

O.C: ¿Cómo sigue esta historia de vos y tus canciones?
T.G: La idea es seguir grabando discos. Me gustaría uno por año, porque pienso que de esa manera las composiciones se van a corresponder mejor con mi presente musical. Ahora estamos armando la banda que pueda tocar este disco, así que esta historia sigue con la presentación en vivo de Mirar antes de que termine el año.

Escucha “Mirar” de Tebi Giordano haciendo click acá.