La semana pasada apareció “Para siempre”, el nuevo disco de El Siempreterno.

Nadie se animaría a negar que el lomo de los cinco integrantes de El Siempreterno está curtido en el andar de la vida artística que a cada uno de ellos (muchas veces a la par) les ha tocado caminar. Sin embargo, Sergio Rotman, Mimi Maura, Fernando Ricciardi,  Álvaro Sanchez y Ariel Sanzo (Minimal) no parecen tener intenciones de usar esa plataforma como base de nuevos despegues. No lo han hecho nunca (ni como grupo ni como actores individuales) y en su nuevo disco en conjunto, la confirmación aparece desde la primera expresión coral: “Toda la gloria de los años de juventud fueron nada“. Así arranca el nuevo disco de El Siempreterno, el tercer larga duración de la banda que se reúne, graba y hace reventar los reductos porteños en los que se presenta cada vez que Mimi y Rotman anclan su destinos en Buenos Aires y dejan a un lado su vida en Puerto Rico.

Para siempre no es suficiente” aparece como una declaración de principios en un disco que tiene frenetismo punk pero reniega más del pasado que del futuro. Esa postura es casi una constante en todo el disco, “¿Dónde, cuándo, cómo y por qué? son preguntas que no sé y no puedo contestar” arranca diciendo “El pánico borró mi memoria” y si bien hay espacios para descartar el olvido como opción (“Habiendo sido nunca nadie“), la constante es que el “tsunami todo lo arrasó” (“Salvavidas“).

La mayor parte de las composiciones siguen estando a cargo de Sergio Rotman, que en esta ocasión comparte los créditos con sus compañeros de grupo que aportaron una letra cada uno entre las 12 canciones que terminan por armar el disco. Entre esas letras, que aportan la novedad al espacio que venía siendo casi homogeneizado por el espíritu Rotman, aparece la que quizás sea la más benévola con el devenir de los tiempos. Con el pasado, con el presente y con el futuro. “Noches románticas en sótanos húmedos” (una reivindicación filosófica al rock de calle abajo) es la canción aportada por Minimal que se resume en una primera estrofa que luego se repite para decirlo todo: ” Hey amigo, aquí otra vez, escribo para no olvidar todo aquello que pasó. Noches románticas en sótanos húmedos, sonidos de liberación. Es el destino o la pasión que el rocanrrol provoca lo que nos vuelve a juntar hoy… Y los caminos serpenteantes de esta vida loca, siempre nos cruzan y yo agradecido estoy.”

El disco de El Siempreterno logra mantener una postura ante el mundo sin renegar de su eterna pata que se caracteriza, precisamente, de renegar. Quizás sea la banda más atractiva y elogiada de la actualidad, pero el presente no les parece atractivo. Es posiblemente la banda cuyos integrantes pueden ser interrogados durante horas acerca de historias y anécdotas sobre sus trayectorias. Pero el pasado no alcanza, no es suficiente y está cargado de penumbras. La única salida es el futuro, es ir para adelante y seguir pateando lo que se cruce en el camino para poder divisar el horizonte.

*Foto de Antonella Malachite