En el marco del Mercado de Industrias Culturales de Argentina 2013 el portal web Taringa! firmó una carta de intención para el trabajo conjunto con las cámaras gestoras colectivas de derechos de autor y conexos de la industria editorial y musical. Estás son: la Cámara Argentina del Libro, la Sociedad Argentina de Autores y Compositores y la Asociación Argentina de Interpretes.

Matías Botbol de Taringa firmando el acuerdo.

Matías Botbol de Taringa firmando el acuerdo.

Primero un poco de contexto. Sabido es que internet irrumpió fuertemente en la forma de distribución y acceso a la cultura y el conocimiento. Particularmente a los bienes artísticos, cuyos derechos pertenecen en el mejor de los casos a los artistas o productores, pero por lo general la comercialización de estos bienes está en manos de empresas multinacionales. Lo que el caso Napster representó en su momento a nivel global, que en nuestro país tuvo se correlato con las demandas tanto a Taringa! como a Cuevana, es el mercado buscando conservar sus ganancias y beneficios construidos sobre la base de sistemas y legislaciones a medida de la concentración y el lucro por sobre todas las cosas. El siglo XX fue el momento en el que esas ideas y producciones culturales empezaron a tener precio, y el control sobre la circulación y distribución en la compra/venta era la clave. Los esquemas de negocios se re configuraron  otros empezaban a generar ganancias a partir de ser espacios donde una comunidad de millones (en aumento) de usuarios compartía de manera libre contenido del cual no poseían la autorización o los derechos correspondientes.
Ahora, uno de los sitios más importantes de habla hispana y demandado por ser “nexo necesario” en el intercambio de contenidos, empieza a buscar salidas a un conflicto que en el fondo todavía no está saldado. Por propuesta del coordinador del MICA Rodolfo Hamawi surgió la posibilidad de formalizar lo que T! venía hablando de manera particular con cada una de las entidades. “Hubo reuniones previas donde acordamos que íbamos a firmar esto. La verdad que fue muy simple llegar a un acuerdo porque veníamos hablando hace tiempo” repasaba Matías Botbol de Taringa!
Para Botbol, lo acordado establece la posibilidad de “abrir la libre circulación de contenidos respetando los derechos de las personas, entender que Internet es un espacio donde se pueden generar nuevos modelos de negocio y entender que los autores y generadores de obras tienen que obtener beneficios económicos por el hecho de la distribución de sus obras”. A partir de este momento se genera una mesa de diálogo para seguir avanzando en la búsqueda de soluciones a este cambio de paradigma que se da. “La idea es que se sumen más, nosotros solo somos una parte de lo que tiene que ver con internet. Hay muchas otras asociaciones y organizaciones civiles que tienen que participar. Es importante que se haya dado entre las partes que estuvimos como para empezar porque es donde se generó el conflicto más resonante actualmente que tiene que ver con nosotros y la Cámara Argentina del Libro. Esto demuestra que hay una apertura para hacer un cambio, haber llegado hasta acá ya nos parece un logro bastante importante y ahora queda bastante camino por recorrer”.
Las gestoras están comenzando a firmar acuerdos también con otras empresas del mundo internet. Sadaic lo hizo ya con YouTube, donde lo que se paga por reproducción va lo que se denomina “vuelco”, el fondo común que se reparte entre los autores del mainstream. Por su parte T!, que sostiene hace más de un año el espacio de streaming Taringa Música, planteó que lo que paguen se discrimine por cada artista que genere el play.
Lo que sin duda genera controversia y es parte del debate de fondo, es que se abre al mismo tiempo la posibilidad de buscar mecanismos que posibiliten la supervisión y el control de la información utilizada por los usuarios, algo que se puede convertir en la versión digital de las cruzadas religiosas del Medioevo, con las consecuentes persecuciones y bajas en el camino.
A continuación reproducimos la carta de intención firmada por CAL (Cámara Argentina del Libro), SADAIC (Sociedad Argentina de Autores y Compositores), AADI (Asociación Argentina de Intérpretes) junto a Taringa!

CARTA DE INTENCION

En la Ciudad de Buenos Aires, a los 12 días del mes de abril del año 2013, se reúnen los representantes de las Cámaras y Entidades de Gestión Colectiva de Derechos de Autor y Derechos Conexos, y los titulares del/los sitio/s Web Taringa! cuyos datos de identidad e información acerca de las representaciones ejercidas se consignan al pie del presente instrumento.
Todos ellos, con motivo de celebrarse el MERCADO DE INDUSTRIAS CULTURALES ARGENTINAS (MICA 2013), considerando que el referido espacio constituye una oportunidad de acercamiento y deliberación para todos los actores del sector, y en virtud de los intercambios sostenidos en dicho encuentro, manifiestan:

1. Que comparten el objetivo de profundizar la democratización en el proceso de circulación de bienes culturales, garantizando la amplitud y diversidad de los contenidos implicados, así como la necesidad de imprimirle al citado proceso una impronta federal, inclusiva y equitativa.

2. Que todos los logros obtenidos en esa dirección, contribuyen a la interacción de los ciudadanos con la riqueza cultural preexistente, permitiendo que la misma sea resinificada bajo nuevos paradigmas y contenidos.

3. Que, de ese modo, se garantiza el derecho de todos los ciudadanos a participar del progreso científico, económico y cultural de la comunidad mediante un mejor acceso a las obras disponibles, derecho que posee rango constitucional en la Argentina a partir de la jerarquización de diversos tratados en materia de Derechos Humanos durante la Convención Nacional Constituyente de 1994.

4. Que el proceso de circulación de obras y bienes culturales no debe lesionar el legítimo derecho de sus creadores a beneficiarse económicamente con el fruto de su trabajo. Que el citado derecho también posee rango constitucional en la Argentina.

5. Que la aparición y el desarrollo de las Nuevas Tecnologías de Información y Comunicación “TICS”, ha multiplicado las potencialidades de ese proceso, generando nuevos escenarios jurídicos donde se aprecia la tensión entre los derechos antes citados.

6. Que esas tensiones deben ser encauzadas pensando en armonizar el ejercicio de ambos derechos, garantizando el goce efectivo de cada uno de ellos.

A mérito de las consideraciones precedentes, las partes resuelven inaugurar un espacio de trabajo en conjunto cuyo funcionamiento y condiciones operativas serán resueltas ulteriormente por las partes.
El encuentro será periódico y promoverá el desarrollo de soluciones sustentables para potenciar el desarrollo de las plataformas digitales de circulación e intercambio de contenidos, promoviendo a la vez mecanismos que posibiliten la supervisión y el control de la información utilizada por los usuarios y, de ese modo, el ejercicio efectivo de los derechos que asisten a los titulares originarios o derivados de derechos de autor y/o conexos.