Otra Canción te propone recordar 30 discos del año en que los argentinos recuperamos la democracia. Semana a semana, recordaremos las pequeñas historias de aquellos grandes discos editados hace exactos 30 años.

BAJO BELGRANO – SPINETTA JADE

El tercer disco de Spinetta Jade es, simultáneamente, el más tanguero de la trayectoria del grupo y el que marcó la entrada a un sonido más pop, dejando un poco de lado el perfl anclado en el jazz-rock, que la banda había tenido en sus trabajos anteriores. Esa segunda faceta es producto de un recambio en la banda que resulta  imprescindible para entender ese viraje en el sonido. La banda pasó a ser un cuarteto tras la partida de Diego Rappoport (Jade abandonó, así, la formación a dos teclados) dejando a Leo Sujatovich como único tecladista. Si bien Leo también tenía un desarrollo compositivo con perfil jazzero, esos años lo encontraban explorando alrededor del nuevo pop que iba tomando forma en los tiempos del regreso democrático. En ambos sentidos, Sujatovich es coautor de los temas en los que el pop y jazz se encontraron de manera más simbiótica (“Mapa de tu amor”, “Ping-Pong”, “Vida siempre” y “Era de uranio”). Para los tiempos de “Bajo Belgrano”, el bajo también había cambiado de manos en Spinetta Jade con el ingreso de Cesar Franov ocupando el lugar de Frank Ojstersek.

Spinetta+Jade

De la misma forma en que el disco más tanguero de Invisible (“El jardín de los presentes”) había coincidido con el inicio del autodenominado Proceso de Reoganización Nacional y había aportado temas que iban a reformular su sentido de modo profundo con el paso de la dictadura en nuestro país (el emblema es “Las golondrinas de Plaza de Mayo”), el disco más tanguero de Jade es que abre el período de regreso democrático con canciones con referencias directas a lo sucedido en los ocho años del Proceso…eso sucede desde la misma portada del disco. Según el periodista Eduardo Blaustein, el dibujo de la tapa da cuenta de uno de los tantos hechos que marcaron “una forma” de accionar militar que caracterizaba los años del oprobio y el terror de estado marcado por la violencia como modus operandi. A comienzo de 1978 y con la mirada puesta en el Mundial de fútbol, el gobierno militar ordenó erradicar la villa miseria del Bajo Belgrano (ubicada alrededor del Estadio Monumental) demoliendo 295 viviendas y erradicando a 973 personas, liberando así 7 hectáreas para negocios inmobiliarios de alto valor. Según Blaustein,  todo queda claro en en la tapa en la que se ve “la línea lejana de los rascacielos como horizonte turbio, de un lado. Alguien pescando en la costa cochambrosa del río. En una orilla del barrio, la señora barriendo la vereda y el viejo en la silla de paja. Y en el reverso del disco, en el centro, la villa que parece vencerse por su propio peso, como un castillo de naipes. Alrededor el barrio: casas de gente decente, el taller mecánico “El cabezón”, la panadería, el café bar, el colectivo 42, la mina paseando al perro. Un patrullero hace la ronda a la izquierda, con un cana asomando el arma larga. A la derecha, algo demasiado parecido a un Falcon verde, con la sirena improvisada sobre el techo, y en su interior los pesados de anteojos oscuros, asomando también las Itakas. Hay un detalle más: un viejo camión cargado con muebles y colchones. “La nueva fe”, se llama la empresa de mudanzas.”

Hay dos temas emblematicos en referencia a lo sucedido en la última dictadura argentina que aparecen en el disco. Uno de ellos, es “Maribel se durmió”, inspirado por la convalecencia de Valentino (hijo de Spinetta) en la que el autor parece haber presiagado un mal final, que finalmente no se concretó. A medida que la canción fue tomando forma, el autor confiesa que fue llegando a la conclusión de que “si a Valen le pasaba algo malo, yo iba a tener que seguir cantando esa melodía, que no iba a llorar toda mi vida. Probablemente eso sea sólo una teoría, pero la letra tiene ese sentimiento: “canta tus penas de hoy”. Este trasfondo me motivó a dedicarle el tema a las Madres de Plaza de Mayo para que no llorasen a todos los seres que desaparecieron, sino que les cantasen.” La otra canción se llama “Resumen porteño”, una canción un tanto particular en la obra de Luis. Un puñado de historias lineales que se suceden en la canción, que por esa característica lírica escapa un poco a la forma en que Spinetta acostumbró a componer a lo largo de su carrera, pero con un final contundente: “Cacho está muerto/ muerto de risa/ y ya no siente nada/ Él solo va con su caña/ y su portátil/ y arma con el alba./ No se si habrá de enloquecerse/ o es que así quedará/ aunque se disuelva el horizonte/ pero la verdad es que da impresión/ ver los blancos peces en un nylon/ cuando es tan temprano./ Usualmente… sólo flotan cuerpos a esta hora.

 

MONDO DI CROMO – LUIS ALBERTO SPINETTA

Paralelamente a “Bajo Belgrano”, Luis Alberto Spinetta se metió a grabar su quinto disco solista para el cual convocó a “Machi” Rufino para que se haga cargo del bajo y a David Lebón en guitarra que se sumaron a Leo Sujatovich y a “Pomo” Lorenzo, que ya compartían con Spinetta la experiencia en Jade. El resultado es un disco de perfil transitivo hacía el rumbo que iba a caracterizar la trayectoria de Spinetta en la década del ochenta, un perfil claramente anclado en el pop y los colores del destape post-dictatorial.

Según palabras del propio Spinetta, la idea no fue que los disco nacieran en conjunto, pero los tiempos fueron acomodando el destino. En un proceso similar al de su mellizo (“Bajo Belgrano” de Spinetta Jade) las canciones de sello spinettiano comienzan a converger con los anclajes pop que comenzaban a penetrar en la música argentina de esos años. Ese dos tipos de canciones confluyen con temas instrumentales, que en “Mondo di cromo” marcan record en la carrera de Luis Alberto Spientta (cinco de trece).

LAS

Como casi todos los trabajos a lo largo de trayectoria de Luis, el disco contiene un par de canciones que se convertirían en clásicos. Tanto en el seno del repertorio propio como en el cancionero popular del rock argentino. “Yo quiero ver un tren” y “No te alejes tanto de mi” son de esas que tenían olor a tiempos venideros. Pop-rock con fuerte presencia de guitarras y una mínima pero presente experimentación en el sonido que, en esos tiempos, experimetnaban los artistas en crecimiento como Virus, Los Abuelos de la Nada, Los Twist o Soda Stereo y en los que ya había incursionado Charly García. En el otro perfil de canciones aparecían temas como “Cuando vuelva del cielo” con una espejo innegable en el repertorio de Jade y un clásico de los inmortales de puño, estilo y proyección spinettiana llamada “Será la canción llegó hasta el sol”.

 

Dato: Ambos disco fueron presentados en conjunto, el 3 de diciembre de 1983, en el Teatro Coliseo de la Capital Federal.