Desde hace un tiempo andamos dando vueltas por los recitales que aparecen en Córdoba para luego contárselos. No estamos solos, Juan José Coronell estuvo en la presentación de León Gieco, la última vez que rugió en la ciudad.

El frío que volvía luego de una semana entre fuegos no evitó que varias generaciones se acercaran a la Plaza de la Música. El motivo lo ameritaba. León Gieco volvía a Córdoba, lugar en el que, como él dice, empezó a cantar: “Yo empecé a tocar acá en Córdoba. Un lugar que se llamaba María Castaña frente a la vieja terminal”.
Pero antes de él, Drako Rock dio la bienvenida formal a la noche. Una mezcla de folklore y rock arriba del escenario. Una especie de resumen de lo que vendría después.

Político y no tanto
Yo soy de la segunda generación del rock. Por eso van a ver en el video, a muchos de la primera como Moris, Los Gatos, Almendra, etcétera. Entre algunos personajes de nuestra historia” anunciaba, entre “El fantasma de Canterville” y “En el país de la libertad”. Y detrás los años de plomo de la Argentina.
El recorrido por sus primeros temas siguió con “La rata Lali”, “Todos los caballos blancos”, “Malas condiciones”, y en la ruta del compromiso. Allí habló de su próximo CD “La banda de calitón”, que tendrá al “Pato” Fontanet cantando, a quien hizo referencia al gritar por su inocencia. Además, aplaudió la política de Derechos Humanos luego de Néstor Kirchner, después de años de malas condiciones, con militares sueltos y sin ser juzgados. Criticó al Perón manejado por “la derecha genocida” de donde nació la pesadilla, hasta que “volvió la democracia con un gran Presidente como Alfonsín y en esa democracia se hizo ‘De Ushuaia a la Quiaca’…” Los temas que siguieron fueron algunos de esa obra maravillosa donde recorrió el país con Santaolalla. “Cachito, campeón de Corrientes”, “La cultura es la sonrisa”, “La guitarra” (tema que lo emociona siempre por haberlo hecho con Atahualpa), mientras defendía al cuarteto por ser folklore, ser popular y molestar a la derecha.

Abanderado de la memoria
Homenajeó a las mujeres –por tantos años de estar en desigualdad de condiciones- y en especial a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo. “La memoria”, su “Canción de amor para Francisca”, “El Desembarco”, “Hoy bailaré”, “El argentinito” y “Fachos”, fueron necesarios para hablar de la ex ESMA, la integración, y tratar de aplastar ese “derechoide” por decirlo de alguna manera que todos tenemos. Él lo trata de aplastar todos los días, simplemente escribiendo.
“De igual a igual”, “Pensar en nada”, “Ojo con los Orozco”, “El ángel de la bicicleta”, “La colina de la vida” saludando a H.I.J.O.S. de Córdoba, “Cinco siglos igual” dedicado a Evo Morales, Buenos Aires (de tus amores) y “Solo le pido a Dios”, fueron los últimos temas para dar por finalizada una noche excelente.
Antes de los dos temas finales, en un video que recorrió toda su vida, pasando por todos los artistas con los que estuvo y figuras políticas, acompañó su tema “Sin querer”. El final del video era el principio. El futuro, fue la última foto y tiró por la borda todo lo anterior. O mejor dicho, potenció. Cantaba: “No pedí nacer pero bueno, aquí voy/ como vos, como todos…

Pero él no es como todos. Es Gieco. Es León Genio. Es quien no importa cuántos sean, ni cuanto pase.  La calidad no la va a perder, y no la va a olvidar. Porque artistas como él van a vivir y escucharse siempre. Donde sea que vaya, donde sea que aparezca la buena música, donde haya aunque sea un poco de memoria.