En Diciembre de 1983, uno de los tríos más importantes de la historia del rock argentino improvisó una vuelta durante la presentación de los discos “Bajo Belgrano” (de Spinetta Jade) y “Mondo di cromo” (de Luis Alberto Spinetta).

Habían pasado siete años desde el último recital de Invisible. El 12 de diciembre de 1976, en el estadio Luna Park,  el trío (devenido en cuarteto por la incorporación de Tomás Gubitsch) había entregado su última ofrenda pública en lo que eran, por esos momentos, las presentaciones del disco “El jardín de los presentes”. Nunca más se los había vuelto a ver en vivo. Nunca habían vuelto a grabar como trío, hasta el año 1983, cuando Spinetta convocó a ambos para formar parte de la banda que grabó “Mondo di cromo”. La selección musical de esa formación se completaba con David Lebón y Leo Sujatovich.  Pero por aquellos años, Luis Alberto sostenía en pie el proyecto de Spinetta Jade. De hecho, ese 1983, fue el tiempo del tercer disco de la banda, llamado “Bajo Belgrano”.

La coincidencia temporal hizo que ambos trabajos se presentaran en conjunto, en una misma fecha, en un mismo lugar. La cita fue el 3 de diciembre de aquel 1983 en el Teatro Coliseo. Ese fue el momento propicio para volver a disfrutar de  Invisible en vivo.

 

Desde que se conocieron los nombres que iban a acompañar a Spinetta en la grabación de su disco solista, la expectativa de esporádicos encuentros y actuaciones en vivo no se hicieron esperar. De hecho, algunas de las composiciones que se construyeron durante esos años, retomaron los lineamientos estéticos que habían caracterizado la música del trío a mediados de la década del 70. Uno de los temas que, esa noche, se rescataron desde el pasado fue “Dios de la adolescencia” que había  sido registrado originalmente en el disco “Durazno Sangrando” de 1974 y al que, en esa ocasión, se le sumo el teclado de Leo Sujatovich.

 

Hacia el cierre de aquel concierto, Pedro Aznar se sumó a la formación de Spinetta Jade (integrada entonces por Luis, Sujatovich, Pomo y Cesar Franov) para interpretar dos temas: “No te busques ya en el umbral” y “Los libros de la buena memoria”.