La primera noche de la edición número 20 del festival Cosquín Rock pasará a la historia como la que homenajeó en vida a uno de los artistas populares más importantes de la historia argentina.

Para las miles de personas que estuvieron presentes en la noche del sábado, tal vez sea complejo describir la forma en que el desconsuelo por la sorpresiva cancelación del show de Charly García trasmutó en emoción durante la hora y pico que duró el concierto de «aguante» al músico.

Por orden de aparición, subieron a escena para recrear sus éxitos Nito Mestre («Instituciones» y «El día que apagaron la luz»), Fernando Ruiz Díaz («Cerca de la revolución»), Bandalos Chinos («Asesíname»), Louta («Me siento mucho mejor»), Nathy Peluso («Promesas sobre el bidet»), Celeste Carballo («Rezo por vos»), Hilda Lizarazu («Fanky»), Andrés Ciro («Demoliendo hoteles»), Los Auténticos Decadentes («No voy en tren») y Leon Gieco («Los Salieris de Charly» y «El Fantasma de Cantervielle»). Abajo, tres generaciones de seguidores construyeron el coro infinito que rápidamente se adueñó de la noche. 

Esa había sido la idea original de José Palazzo, poder suplir la ausencia de García con una especie de karaoke multitudinario empujado por los músicos sobre el escenario. Cuando el conjunto de artistas presentes sobre el tablado se unieron para recrear «Inconsciente colectivo», la emotividad tocó el punto más alto del clímax. En tiempos de redes sociales, ese registro se viralizó rápidamente, quedando tempranamente en las retinas de la memoria histórica de la música nacional. El objetivo, estaba cumplido.

Apenas un par de minutos antes, Divididos había entregado un concierto arrollador, casi como nunca había hecho en sus corta experiencia en Cosquin Rock.

En rigor de verdad, el trío nunca había sido de la partida desde que el festival se realiza en Aeródromo de Santa María de Punilla. Su regreso era, entonces, una razón suficiente para que la explosión del público estuviese garantizada.

El repertorio elegido (que incluyó sorpresivamente un pasaje de «Para ir» de Almendra) estuvo a la altura de la circunstancias. No hubo clásico sin ejecutar en la noche serrana, detalle no menor para comprender la dimensión de lo entregado por la banda que confirmo ser la más convocante de la presente edición del festival.

(*) Publicado originalmente por César Martín Pucheta bajo el título «Cosquín Rock: «El aguante» a Charly García, el destacado de una noche de emociones» en La Nueva Mañana.