El jueves pasado se realizó el festival GRL PWR en el espacio Quality y sin dudas esta era una de las fechas más importantes del calendario cultural de este primer semestre. Las más de cuatro mil personas presentes vivieron una intensa experiencia artística y cultural que terminó con un saldo satisfactorio y ampliamente positivo. Los shows, la producción, los tiempos y todo lo que conformó la experiencia completa festivalera tuvo repercusiones positivas tanto en el público como entre los medios que cubrieron dicho evento. A eso se le sumo el exitoso opening en Club Paraguay con Pussy Riot y una replica del festival en Rosario.

A una semana del evento, Peni Franconi, una de las mujeres encargadas de la producción del evento, nos comentó algunas impresiones que surgen luego de la reunión de balance que tuvieron las organizadoras.

Otra Canción.: Peni, ¿Cómo se vive el post GRL PWR?
Peni Franconi:
Todavía seguimos contestando mensajes de gente que se comunicó con nosotros por whatsapp y las redes sociales. Todos los teléfonos explotaron. Lo que pasó fue hermoso y todavía lo sentimos en la piel. Cada mensaje que nos llega, las fotos, todo lo que nos mandan, mostrando como la gente la ha pasado súper bien, es increíble. Uno hace eventos y disfruta hacia cierta parte pero entre las corridas y estar atentas a los detalles del momento, uno no sabe como la está pasando la gente. Y la verdad es que ver las fotos de la gente disfrutando y ver como se apropiaron de todos los espacios del Quality es algo que nos llena el corazón. Ver fotos de gente riéndose o bailando, es hermoso.

O.C.: El festival, fue realmente importante, ¿Cómo se sienten con esta devolución del público?
P.F.:
Esta devolución para nosotros es muy importante y nos emociona porque nos han dicho muchas cosas y había mucha emoción en el ambiente. Creo que hicimos una huella grande en la historia cultural de Córdoba. Incluso a nivel nacional, creo, es el primer evento con estas magnitudes energéticas.

O.C.: ¿Y el balance?
P.F.:
El balance es mil millones por ciento positivo. Hemos logrado algo hermoso con compañeres alucinantes que estaban en todo momento al tanto de lo que pasaba. Hubo mucha contención y la gente se sintió libre. Estábamos en un lugar libre de violencia. La gente podía hacer pogo, estaban en tetas, sin dramas. Todo lo que estaba bien estaba ahí. Obviamente que tenemos cositas que queremos seguir mejorando para las próximas ediciones pero el balance es sumamente positivo. Agradecemos a la gente que ha participado desde cada lugar, desde la prensa, pasando por la técnica, las stage managers, la logística, las chicas del glitter, y toda la enorme cantidad de gente que trabajó para lograr un festival redondo. Le pusieron el pecho a un evento hermoso y donde la gente se sintió cuidada.