Manuel Gozález más conocido como ToteKing es uno de los exponentes de la escena rap en español y amante del basket. Su último disco, Lebron editado durante el 2018, es una forma de definirse como un veterano activo. A lo largo de las 17 canciones que componen el disco, fiel a su estilo ToteKing muestra que no tiene reparos a la hora de decir lo que siente sobre el mundo actual y que, cuando lo siente, puede ser autocrítico.

Después de cerrar un 2018 donde giró por varios países y estuvo nominado a los premios Grammy en la categoría de mejor disco de música urbana, hablamos con el:

Otra Canción: ¿Quién es ToteKing y quién es Manuel González? Podemos hablar de dos personas diferentes o con los años se volvió una sola…
Tote King:
Soy un tipo de Sevilla que escribe canciones y rapea cosas. Hablamos de la misma persona, sí.

O.C: El año pasado sacaste Lebron. Sabemos de tu amor por el basket pero ¿Por qué elegiste Lebron y no Jordan o Kobe?
T.K:
Porque Lebron me parecía un buen ejemplo para definir a un veterano que todavía puede seguir activo y en posiciones altas en cualquier liga del mundo, es justo así como quiero verme a mí mismo en la música.

O.C: Creo que a diferencia de los anteriores es un disco más autocrítico, reflexivo. ¿De dónde surge esa necesidad?.
T.K:
De la edad. Cuando uno ve morir a un ser querido y se da cuenta de que esto no es sino un paseo cortito, surgen este tipo de preguntas y reflexiones. Ya no soy un crío de 20 años que empieza a rimar, soy un señor de 40 que se pregunta cosas realistas como: ¿Cuánto tiempo de vida me quedará?

O.C: En “Ellas» atacas al machismo, digamos que es un tema feminista. ¿Crees que el movimiento feminista nos abrió la cabeza y que estamos ante una revolución de paradigmas?
T.K:
Sin lugar a dudas. Estamos por fin ante una auténtica revolución en ese sentido. Creo que puede ser de las cosas más bonitas que voy a tener la suerte de presenciar en vida: este profundo cambio. Todos los de nuestra quinta estamos siendo testigos de un momento histórico.O.C: Como escritor y estudioso de filología. ¿Cómo te llevas con las nuevas formas de escribir que el movimiento feminista trajo?
T.K:
No soy consciente de un cambio destacable en este sentido, creo que los cambios importantes están yendo en otra dirección.

O.C: Ahí dices “Prohibiría las religiones y las iglesias por igual / Por to’ las supuestas brujas que han quemao’ en la antigüedad / Pa’ compensar, corruptos ellos, corruptas pocas…”. En Argentina actualmente se debaten temas como el aborto lo que también llevo a que se empezara hablar de la separación estado – iglesia porque en muchas de las decisiones del estado se mete la iglesia. Hay gente que por ahí podría aceptar algunas cosas sino fuera porque la iglesia lo prohíbe ¿Qué opinión tenes sobre esto?
T.K:
Resumo rápido: odio a la Iglesia y en todas y cada una de sus manifestaciones. No tengo nada que ver con absolutamente ninguna religión ni su expresión empresarial como es la iglesia. Es un retraso en la evolución del ser humano, y a título personal me repugnan todas.

O.C: El disco tiene también una mirada sobre la actualidad política de España. ¿Cómo ves hoy la actualidad política de tu país y del mundo con Trump a la cabeza ?
T.K:
Otra de las cosas que me está haciendo ver la edad es que no sé nada de política. Llego al menos a saber que Trump es un cerdo, pero cuando tengo que entrar en detalles y matices: ni soy un politólogo, ni conozco los entresijos del mundo de la política y sus leyes. Soy una persona que en general se identifica más con el movimiento de izquierdas.

O.C: Del disco participa Rozalén. Creo que debe ser una de la últimas grandes cantautoras que dio España en estos últimos tiempos. Tiene una forma muy peculiar de escribir y ver el mundo. ¿Cómo fue la colaboración de ella en Gente toxica?
T.K:
Hablamos por teléfono, le comenté mi idea de un tema “anti-coaching” y le pareció interesante, le envié al correo electrónico mi verso grabado y ella me devolvió ese genial estribillo. Estoy muy contento con lo que grabó ahí Rozalén.

O.C: El disco diría que tiene algo de pesimista aun así creo que en algún sentido te reís del pesimismo o por lo menos lo ves con buenos ojos. ¿Se puede ser pesimista y reírse al mismo tiempo? ¿Se puede ver algo bueno en eso?
T.K:
El pesimismo es la base de toda inteligencia real. Todos los grandes pensadores son pesimistas, y esto no lo digo yo, esto es pura historia. Cualquier persona que tenga dos dedos de frente descubre leyendo o investigando un poco que nada puede lograrse en este asqueroso planeta si no nos tomamos la vida con cierto pesimismo. Si no es pesimismo, quizás con cierto nihilismo o estoicismo. No tiene sentido lo contrario, al menos desde mi punto de vista.

O.C: Creo que dentro de rap hubo una escuela donde había mucho de pose, de creerse el rey del rap, algo que creo que fue cambiando un poco con los años y diría que más aún con la generación a la que perteneces. ¿Cómo lo ves hoy?
T.K:
El rap es un movimiento de niños pequeños, y como decía Witold Gombrowicz la juventud es lo único realmente auténtico e importante. Cuando uno es joven se cree el rey del mambo, el rap es un movimiento joven donde TODOS se creen los reyes del mambo, pero es bonito y divertido que sea así, es deportivo, está vivo. Cuando uno cumple mi edad se da cuenta de que ya no tiene sentido creerse el rey de nada, sin embargo a mí personalmente me sigue animando esa actitud, aunque no me la crea, aunque ya no tenga ganas de dirigir todas mis letras hacia ese “ego”, siempre debes tener esa ilusión de ser el rey del rap aunque sea durante las seis o siete horas que tardas en escribir una canción. Luego cuando la grabas y sales a la calle en babuchas a tirar la basura, de camino al contenedor sabes que no eres el rey de nada, pero es divertido fantasear sobre el tema y sobre todo te mantiene joven.

O.C: Estuviste nominado al grammy a mejor disco de música urbana junto a Ozuna, J Balvin. En lo personal me sorprendió ver tu música al lado de los popes de la música comercial. ¿Cómo lo viviste?
T.K
Nos alegramos durante un par de horas, lo comentamos entre los amigos un ratito, se hicieron un par de bromas al respecto y luego me fui al gym a entrenar; cuando regresé a casa y me puse a hacer la comida ya se me había olvidado.

O.C: Por último, como rapero pero más como ciudadano crítico al gobierno y la sociedad actual ¿Cómo ves lo de Valtonyc?
T.K:
Es otra de las vergüenzas que mi país está almacenando en su enorme lista de catetadas, garruladas y gañanerías varias. España es un país donde la gente rica tiene mucho miedo, y cuando la gente rica se asusta se lleva a los tribunales a un rapero o a un actor por sus opiniones para que todos los demás sepan quien manda. Se trata de miedo: el eterno complejo de la gente a la que le hicieron bullying y que ahora no es capaz de superar el trauma.