Pasó la edición 59 de Festival de Folklore de Cosquín. Con un buen marco de público que estuvo por momentos acorde a una grilla que apostó a que los artistas más taquilleros llenarán la plaza que en os años anteriores. Si bien esto no sucedió, hubo buena asistencia del público. Tal vez fue el momento económico que vivimos el que no ayudó a colgar el cartel de localidades agotadas. Eso hizo que por momentos la fiesta estuvo en las calles, con mucha gente  paseando y disfrutando de los artistas callejeros.

Se viene un año de elecciones y sabemos que Cosquín no está exento de esto, pero también se vienen los 60 años del festival con fecha confirmada  (25 de Enero al 9 de febrero). Todo parece indicar que vamos hacia una edición histórica de Cosquín. Algunos empiezan a soñar con un Cosquín que abarque la patria grande compuesta por nuestros hermanos latinoamericanos. Sabemos que son los 60 y que muchos esperamos ver tirar la casa por la ventana, pero también hay que saber que estamos en un año electoral y la crisis económica también llegará al festival.

 Tal vez sea la hora de demostrar que todavía se puede recuperar la historia de Cosquín, donde no solo se cuente con los artistas taquilleros sino también con las nuevas voces y que los históricos puedan reinventar su propuesta. Abajo del escenario hubo algunos de los artistas convocantes dejaron gusto a poco. Por momentos parecía que algunos subieron para darle ese puñado de canciones que la gente quiere pero sin el entusiasmo y el despliegue que el público  muchas veces espera que tengan los artistas.

De todos modos terminó un festival, a primera vista, con saldo positivo y con algunos momentos para destacar. En su mayoría compuestos por los músicos más nuevos y los homenajes, salvo Abel Pintos, Raly Barrionuevo que ya forman parte hace varios años de la grilla y siempre sorprenden con alguna novedad.

Homenaje a Mercedes: Si había una propuesta que tenía que abrir el festival era el homenaje a Mercedes Sosa. A  poco de cumplirse diez años de su desaparición física, la Plaza Prospero Molina le rindió homenaje a con el concierto llamado “Traigo un pueblo en mi voz”.  La decisión de juntar en el escenario más de 140 músicos con Popi Spatoco a la cabeza junto a  Víctor Heredia, Teresa Parodi, Liliana Herrero, Peteco Carabajal como los amigos entrañables de la música de Mercedes creemos que fue acertada. También estuvieron presentes Julia Zenko, Monica Abraham, Liliana Herrero junto a Nadia Larchero, José Luis Aguirre, Bruno Arias y La Bruja Salguero como los nuevos  exponentes que seguramente serán los encargados ahora en adelante de llevar el mensaje de Mercedes. Cabe destacar que esto sucedió en una noche que parecía que el pronostico jugaría una mala pasada pero parece que la Negra se encargo de suspender la lluvia. Algunas de las canciones que sonarón fueron “Yo vengo a Ofrecer mi corazón”, “Inconciente colectivo”, “La Manos de mi Madre”, “Como la Cigarra” y “Solo le Pido a Dios».

La Trova Rosarina: La presencia de la Trova Rosarina sin duda fue uno de las pocas novedades que tenía el festival y que, en la previa, generaban grandes expectativas. Que se hayan vuelto a juntar Juan Carlos Baglietto, Silvina Garré, Jorge Fandermole, Adrián Abonizio, Rubén Goldín y Fabián Gallardo fue algo histórico. Para la ocasión eligieron un puñado de canciones acorde al tiempo pactado con la comisión entre las que sonaron «Era en Abril», «Yo vengo a ofrecer mi corazón», «Oración del Remanso», «La vida es una moneda» y «El tempano». Está última fue la canción más coreada del repertorio.

Nahuel Pennisi: El músico bonaerense otra vez  dejó a gran parte de la plaza callada para escuchar un repertorio que incluyó «Piedra y Camino» y «Agitando pañuelos» con algunas canciones  de su autoria como “Feliz” y “Abrojito».  Sin duda, Nahuel está entre los artistas que con mayor futuro en el folklore de nuestros días.

Abel Pintos: Poner al Abel entre los momentos más destacados se volvió un clásico. Como cada show que da, Pintos volvió a cautivar a una plaza que, a pesar de la lluvia que azotó el día martes a Cosquín, no se movió de la Próspero Molina y se quedó para ver Abel Pintos que desde hace ya varios años tiene una conexión bastante fuerte con su público. Sin duda uno de los fenómenos musicales más importantes de los últimos años y que parece tener para rato.


Peteco Carabajal: El santiagueño empezó su repertorio con su guitarra para cantar «Memorial de los Patios», «Embrujo de mi tierra», «Las manos de mi Madre», «Perfume de Carnaval», «Déjame que me vaya». Canciones que como el se encargó de declarar son las canciones que el ha hecho y que ya está hecho. Así recordó su paso por la MPA, Los Santiagueños y La Juntada. Acto seguido, propuso escuchar el futuro que se llama Riendas Libres, su nuevo proyecto junto a Homero y Martina. Sin duda fue una muestra de que Peteco está mirando hacía adelante y que es hora que hablemos Riendas Libres y no Peteco. Algo que seguramente costará teniendo en cuenta el poder que tiene su nombre, pero así como supo hacer que se hable de santiagueños o la juntada esperemos que de ahora en más se empiece hablar de Riendas Libres.

Raly Barrionuevo:  Acorde a los tiempos que corren el músico oriundo de Frías  entró a escena con un saludo inclusivo, una chacarera feminista y la inclusión de mujeres a su show. El show tuvo varios puntos para resaltar, tal vez el primero y que más sorprendió fue la invitación a Miloska, cantora chilena que conoció ese mismo día y que fue la encargada de entonar una chacarera feminista, acto seguido cantó junto a ella y Milena Salamanca «La Jardinera», un clásico de Violeta Parra. Del show también participo el chileno Nano Stern para traer la música de Víctor Jara al escenario con “La Cocinerita”.  También formaron parte del repertorio una seguidilla de canciones que incluyeron «De Mi Madre», «Niña de los Andamios», “Niña Fuego de la América Sangrada”, “Un pájaro canta” “Melodía Viajera” y una versión acapella de “La Pulpera de Santa Lucia” entre otras.

Nano Stern: El músico chileno fue la única visita extranjera en este festival. Y una de las pocas novedades que tuvo este Cosquín. Nano subió en formato trío con un puñado de canciones acordes al festival, ya que eligió las canciones más folclóricas de su repertorio. Muchas de las personas que estaban abajo y que no lo conocían terminaron aplaudiendo su presentación.

Pedro Aznar: El multi-instrumentista fue el encargado de abrir la séptima luna con una canción de Violeta Parra seguida por «Zamba del Carnaval», «Romance de la Luna Tucumana» y «Quebrado». Al comenzar, algunos sentían que sería un show un  poco distante entre el músico y el público hasta que llego la versión de «Quebrado» se terminó por comprar al público que lo terminó ovacionando. El músico se iría con la copla “Tal alta que está la luna”. Sin duda fue otra de las prolijas actuaciones de Pedro Aznar que mostró una vez más ser uno de los pocos músicos que pueden abarcar el folclore y el rock creando el mismo interés en el público.

La Bruja Salguero: La cantora riojana llegó a  Cosquín con una de las novedades del festival que era la intriga de que harían con sus invitados estelares, Eruca Sativa. Juntos interpretaron una versión potente de  “Amor Ausente” para cerrar con una versión aún más poderosa de “Cuando tenga la tierra” dedicada a los trabajadores de la tv pública y varios sectores que la están pasando mal, lo que generó una ovación.  Antes, junto a su habitual banda, sonarón «Juana Azurduy», «Dele Retumbar», e invitó a Micaela Chauque para interpretar «Ella Baila Sola». Cabe destacar que, desde que salió, la riojana mostró una fuerte presencia en el escenario y más cuando interpeló a las mujeres  a que ya no tengan miedo y que «los señores de los festivales abran la tranquera que vienen las mujeres de la fuerza de la Pachamama», haciendo alusión por más mujeres en los estivales mientras sonaba “Ella baila sola”.  Otro punto a destacar fue el despliegue escénico y de imágenes que tuvo la bruja  que pocos tuvieron en cuenta salvo José Luis Aguirre y los Presenta Trío.

El último destacado es compartido por el Dúo Coplanacu y José Luis Aguirre. Ambos llegaron a Cosquín con, lo que creemos, es una gran apuesta: presentar todas canciones nuevas. Los copla llegaron a la plaza para presentar “Los Copla” su último trabajo discográfico y como  se encargaron de aclarar ellos iba a ser un show donde los encargados de parar la oreja sería el público. Mientras que José Luis Aguirre arribó al escenario para presentar algunas de las canciones que formarán parte de su disco que saldrá a mediados de marzo.  Mientras muchos llegan a los festivales con ese puñado de canciones efectistas que saben que la  gente van a recibir con alegría, tanto el dúo como José apostaron por un repertorio totalmente nuevo algo que no suele pasar muy seguido en este tipo de festivales.

Bonus: El premio consagración este año fue para el «Indio» Lucio Rojas quien, muchos creían, tenía una parada difícil cerrando la cuarta luna. El músico salteño mostró estar a la altura cerrando con una cantidad de público importante que se quedó hasta el final de su show en la plaza bailando un popurri de chareras, zambas y alguna saya que que se coló en el repertorio para ganarse el aplauso de la plaza.