El músico uruguayo presenta «432» en el día Sábado 17 de Noviembre en el Pabellón Argentina a las 22. Con una trayectoria de más de 30 años y con más de diez discos editados, el uruguayo es uno de los compositores más reconocidos del país vecino. Su último trabajo discográfico «432» muestra su amplió vuelo artístico a través de doce canciones que marcan su manera de pensar la realidad acerca de diferentes tópicos como la tecnología, la mudanza o el amor hacía su madre. «432” ha sido lanzado este año en Uruguay con excelente repercusión en público y prensa. Con este trabajo, Fernando Cabrera acaba de resultar ganador del Premio Graffiti (equivalente al Gardel de nuestro país) por “Mejor Álbum de Música Popular y Canción Urbana”.

A pocos días de su arribo a Córdoba hablamos con el:

Otra Canción: El disco se llama «432»¿Por qué el nombre?
Fernando Cabrera:
Es el número de puerta de la casa de mi infancia. Es el número del lugar donde nací y viví con mis hermanos. Donde nació mi madre también en el barrio del Paso Molinos en Montevideo. Es una  especie de saludo afectuoso a mi familia, a mis primos, mis hermanos, a mis dos tías. Toda gente que estuvo vinculada a esa casa.

O.C ¿Cómo es esto de retrotraerse en el tiempo me lleva a pensar que es un disco que es más parecido al Fernando Cabrera del año 89-90? Podría decir la época más pop/rock tuya a diferencia de tu último disco en estudio «Viva la Patria» que creo que es más experimental….
F.C:
Es una muy buena apreciación pero no son cosas que decida. Son cosas que se van dando por como son las canciones. Fíjate que en «Viva la Patria» los músicos que me acompañan son exactamente los mismos que en este disco. Es el quinteto que  tengo hace muchos años. Creo que cabe preguntarse porque son diferentes los discos estando la misma banda.
Es cierto que «Viva la Patria» tiene canciones más experimentales y este último me pareció  que las canciones como decís son un poco más pop rock.
Pero también hay cuatro canciones breves en las que me acompaño solo con la guitarra. Ese es un formato que que no tiene que ver  ni con «Viva La Patria» ni con este. Tal vez quise hacer un disco menos experimental que «Viva la Patria», más breve y más contundente.

O.C: ¿Por qué decidiste volver a las canciones  breves o microcanciones como te escuché decir alguna vez?  Ese tipo de canciones se veía más en «Bardo», «Fines» o en el disco que hiciste para una película.
F.C:
No es que volví. Siempre tuve canciones brevísimas. Ya en el primer disco en el disco “El viento en la cara” del años 84  existe alguna microcanción. Muchas veces me sucede que una composición dice todo lo que tiene que decir en unos pocos versos y no necesita el tema ser desarrollado. No me pide la canción que le duplique un estribillo que le ponga una introducción. Al contrario es como que la canción fuera una breve tarjeta, una frase, un poema  de dos líneas. Me  paso toda la vida, lo que pasa que como tengo muchas van quedando fuera de los discos.
En este disco quise acelerar un poco el proceso de hacerlas conocer y poner cuatro. Incluso a último momento saque una, en un principió eran 5 microcaciones.  Yo creo que las próximas cosas que yo haga voy a seguir incorporando canciones pequeñas.

O.C: Entre las microcaciones que componen el disco está «Cancionero», una que de algún modo homenajeas a los colegas. Me resulto interesante el trabajo de hacer rimar todos los nombres.
F.C: ¿
Vos sabes que me dio trabajo hacer?, porque no es fácil arma una rima con apellidos. Incluso hay varios nombres muy importantes de la música uruguaya que quedaron afuera. Y no es que no los quise poner, no encontré la manera de meterlos. Es una canción que hice hace un tiempo atrás de modo doméstica, como una canción para mí mismo y  se me ocurrió mostrársela al público. Me pareció simpático y que la gente  la iba a disfrutar.

O.C: Difícil de cantarla también.…
F.C:
Bueno habrás visto que yo pongo todas las canciones en un atril porque mi memoria es absolutamente inexistente.

O.C: Creo que cada disco tuyo marca un momento, una visión y un pensamiento particular. ¿En que momento personal y social surge este disco? Algo que se ve marcada en las dos primeras canciones o en «Alarma» es que tenes una visión sobre la tecnología.
F.C:
Los temas de las canciones en mí siempre fueron variados. Siempre están los tópicos que todos tocamos como el amor, el desamor y la amistad. Me acuerdo que en «Viva la patria» hay una canción que le hice a un amigo fallecido.  A veces también me meto con la historia  del país, no solamente con el presente sino con el pasado. Siempre  desde una mirada poética y libre. En toda mi carrera se me ocurrieron canciones que  opinan y comentan cosas de nuestra sociedad,  de como somos, que esta pasando.  En toda mi vida tuve canciones que le echan un vistazo a nuestra comunidad. En este disco la canción «Malas y buenas» da una serie de opiniones de cosas que yo estuve viendo  en los últimos tiempos. La canción que mencionaste, “Alarma”, habla de dos cosas. Por un lado de la famosa inseguridad que todos vivimos últimamente como el delito y la violencia. Pero también lo relaciona con algo que en general veo poco análisis que es el avance desenfrenado y para nada regulado de la tecnología. Permanentemente se inventan cosas que habría que preguntarse si son  tan necesarias o no.  Y que entre otras resultantes de ese desenfreno tenemos la desocupación. La tecnología avanza y cada vez tenemos todo mas robotizado y al mismo tiempo hay menos  puestos de trabajo.

O.C: Recién cuando hablamos de lo que significaba «432» y que de alguna forma homenajeabas a tu familia pensé en la canción «Contradicciones» de Carrero Larbanois. ¿Porque elegiste agregar esa canción? Particularmente me sorprendió porque no recuerdo haberte escuchado cantar muchas canciones de otro salvo de Darnauchans o Mateo.
F.C: Hace cuatro o cinco años se me convido a mí junto a otros colegas a participar de un disco tributo de Larbanois a Carrero. Un dúo uruguayo con una larga trayectoria y muy importante en el canto popular. Cuando se me convido a participar del disco se me asigno una canción  que era contradicciones.  Después el disco nunca se editó, entonces cuando estaba armando el disco el año pasado me acordé de ese tema que ya estaba grabado y que simplemente había que hacerle unos retoques y mezclarlo.
Me acordé que esa canción me gustaba mucho porque si bien yo no la hubiera escrito tal cual porque cada uno tiene su estilo,  el asunto del que habla me interesa mucho y que más de una ocasión  lo creo haberlo rozado.  El tema habla un poco de la distancia que a veces se da entre la cultura  del interior y de las capitales en cualquier país del mundo.

O.C: Pensando también en tu último disco grabado en vivo donde interpretas canciones de Mateo y Darnauschans. ¿En qué cambia al momento de interpretar canciones de otros y las propias? Hasta me animaría a decir que hay versiones en ese disco que superan o están a la altura de las originales.
F.C :
Uno no intenta superar la versión original que a veces es imposible. Lo que intento es hacer otra versión, intento hacer una lectura distinta de la misma composición. Es verdad que es distinto hacer una canción propia que una ajena. Me parece  que hay ciertas diferencias, la principal que una canción mía ya está hecha y quizás en el proceso de composición ya viene pautado algún tipo de arreglo de cómo va ser luego o como la voy  a tocar en vivo.  Cuando la canción es de otro ya, el paquete viene hecho y uno se pone  a buscarle alguna variante como puede ser cambiarle un poco el ritmo o algunos acordes. Me ha sucedido de tocar un poco la letra, no me refiero a modificar la letra pero sí acortarla a la canción con lo cual  uno también está operando en el resultado final. Yo me acuerdo el año pasado hice canciones de Zitarrosa, Anibal Sampayo en donde sacaba una estrofa o la cambiaba de orden. Sin  ir más lejos es una cosa muy común  que hace Liliana Herrero por ejemplo. Ella agarra canciones de otros y es como si la recompusiera. Ella es muy creativa en eso. Acabo de escuchar su nuevo disco que todavía no salió.

O.C: ¿El homenaje a Fito?
F.C:
Sí y como hizo toda su vida reconstruye las canciones de  Fito y parecen otras. Es increíble…

O.C: Nombraste a Liliana  y se me ocurre ponerte del otro lado… ¿Qué sentís cuando tus canciones son interpretadas por otros? Hace ya varios años que muchos artistas como Baglietto, Liliana Herrero, No te va a gustar, La Triple Nelson entre otros hacen canciones tuyas… ¿Te sentís de alguna forma un referente?
F.C:
Es cierto lo que decís y me da mucha alegría. Es un fenómeno reciente en mi vida porque en los primeros tiempo no se daba.  Ahora me sorprendo un poco  menos cuando veo en YouTube gente conocida o desconocida que hace canciones mías. Es significativo que un colega elija una canción mía para integrar a su repertorio. Para mi  es el mayor homenaje que se me puede hacer.  Sobre todo  con músicos como Rubén Rada que debe ser uno de los compositores más prolíficos que conocí en mi vida. Rada no precisa recurrir a canciones de otros, tiene millones de canciones y sin embargo interpretó varias canciones mías.

O.C.  Que uno cante canciones de otros en los cantores uruguayos diría que es algo común…
F.C:
  Lo que te puedo decir que la comunidad musical en Uruguay es muy unida. Muchos de nosotros tenemos una relación muy afectuosa, somos como una gran  familia. Siempre fue natural darnos una mano entre todos.
Yo recibí  muchas manos en mi juventud de gente mayor que me enseño y me explico cosas sin que yo se los pidiera. Te hablo de cosas relacionadas con las grabaciones, con los amplificadores de la guitarra eléctrica. También me enseñaron discos que yo no conocía, me dieron  consejos relacionados con las letras y la poesía. Así funcionamos todos pero de repente Uruguay  es un país pequeño con posibilidades profesionales muy acotadas entonces es  necesario ayudarnos entre nosotros. Somos una pequeña aldea, olvidémonos que somos músicos, sea lo que seas cuando somos pocos  es bueno ayudarse… Es lo que pasa  en un pueblo si uno tiene que hacer el techo de un galpón va el vecino a ayudarlo.

O.C: Volviendo al disco, la canción «Pollera y Blusa» dedicada a tu mamá tiene una vuelta que me resulta interesante cuando dice “Mi vejez sacó ventaja/ tú te acercas a la infancia/ en el patio hay una hamaca para ti/ quizá te hubiera gustado ser mi hija” y le terminas cantando el poema la Loba. ¿Cómo fue la relación con tu mamá?
F.C:
Mi mamá murió hace unos pocos años y  teníamos una relación muy estrecha. Te podría decir que una vez que se desdibujo un poco el lazo madre e hijo pasamos a ser como amigos. Los últimos años de relación fue de confianza y amistad. Esa breve canción “La loba” es la canción que ella nos cantaba a mí y a mis hermanos cuando éramos bebes para dormirnos. Es la canción que tengo como primera referencia musical de mi vida.

O.C: ¿Cuánto tuvo que ver ella en tu carrera como músico?
F.C:
Tuvo que ver en todo… Fue una idea de ella mandarme a estudiar guitarra cuando yo  tenía seis años recién cumplidos y estaba por empezar la primaria. Yo ni siquiera había pedido ir a guitarra. A diferencia de lo que sucede muchas veces que a los niños les agarra una fijación por un instrumento y los padres lo mandan porque el niño lo pide.
Yo un día recibí la noticia que comenzaba a tomar clases de guitarra sin haberlo pedido.  La profesora no me quería tomar porque decía que todavía era muy chico y no sabía ni leer, ni escribir. Mi madre la tuvo que convencer de que me diera clase igual.

O.C: Del disco participa Martín Buscaglia con quien también compartiste un show no hace mucho. ¿Cuál es tu relación con las generaciones nuevas y con Buscaglia?
F.C:
Con Buscaglia la relación es muy fuerte porque le tengo mucha admiración. Es un músico que me despierta una admiración muy grande porque es una persona dotada como cantor, instrumentista y compositor.  Trabajar con él es un deleite que se hace fácil y aprendo mucho porque tiene una cantidad de facetas muy distintas a la mía y viceversa. Eso hace que aprenda mucho y sea motivador trabajar con él. Por otro lado en realidad no estoy tan en contacto con las generaciones más jóvenes. Tal vez en superficialidad si estoy en contacto pero no en profundidad. He perdido un poco la curiosidad y el tiempo de salir a ver recitales. Eso capaz sea por la etapa de la vida en las que estoy que ya no tengo ese impulso y ganas de salir a boliches de música y teatros. Por otra parte tampoco Martín es un niño…

O.C: Cuando decía generaciones nuevas  lo decía porque pensaba en el Fernando que compartió escenarios con Mateo, Darnauschans,  Pitufo Lombardo y Martín Buscaglia que  es de una generación más nueva. Hasta diría que es la última que viene pisando fuerte en Argentina, que no quiere decir que no haya otra generación que venga pisando fuerte en Uruguay pero en argentina por ahí no tienen tanta visibilidad.
F.C:
Si, Martín es de la siguiente generación a la mía, pero también hay gente de 25 años  haciendo un montón de cosas. En Uruguay el tema musical es muy fértil por eso te digo que no estoy tan al día y  perdido un poco la curiosidad.

O.C: Pensando en el show que dieron con Martín.  En su momento me adelanto que si bien no estaban pensando en hacer un disco junto en la inmediatez habían surgido algunas composiciones en conjunto….
F.C
No hemos tenido tiempo de pensarlos. A parte los dos tenemos una carrera personal. Yo acabo de  sacar 432 y Martín hace un tiempo saco un disco y ahora se mete a grabar uno nuevo. Pero eso no quita que Martín y yo además de tocar en vivo de vez en cuando hayamos empezado a componer juntos. Ya llevamos compuestas cuatro o cinco canciones y vamos hacer  muchas más porque los dos estamos destinando bocetos y canciones inacabadas para que el otro la concluya. Es un trabajo que ya dio algunos resultados muy lindos. Es probable que dentro de un tiempo editemos algún disco.

O.C: ¿Qué nos adelantas del show en Córdoba?
F.C:
Lo que te puedo adelantar es un show como los que vengo haciendo, presento las canciones  del disco «432». Después canciones del resto del repertorio que muchas personas quieren escuchar. Eso  generalmente lo resuelvo unos días antes o  lo voy armando en el viaje.

O.C: ¿Cómo sigue el año? Leí que vas a editar algunos discos anteriores en vinilo…
F.C: 
 Eso queda para el año que viene, porque el sello mío de Uruguay “Ayuí” quiere editar mi disco “Fines” en vinilo. Se trata de un disco que fue muy significativo para mí y para el sello porque fue el primer CD que ellos editaron en el año  92. Otro sello uruguayo, Bizarro, que tiene cuatro discos míos de la década del 80 también quiere  sacar en vinilo “El tiempo está después”. Dentro de pocos  meses van haber dos vinilos míos para cumplir un poco con esta moda del longplay. Ahora cuando viaje  a córdoba  también voy a estar en Rosario, Paraná, Santa fe, concepción del Uruguay. Después voy al sur de la Argentina en Diciembre. En enero voy a estar en Buenos Aires en el bar Vinilo.