Fotos de Esteban Vargas Roa

Desde hace un tiempo las distancias se han acortado gracias a las redes sociales, pero también al esfuerzo mancomunado de músicos, productores y artífices de escenas musicales de distintas ciudades e incluso de países vecinos. Esto hace posible, por ejemplo, la llegada a Córdoba de Francisco Victoria, una de las figuras destellantes de una nueva generación de artistas pop de Chile.

El chileno actuará en Club Belle Epoque el sábado 25 de agosto junto a Unión Saint Vincent y las She Teiks. Su desembarco de la primera fecha de La Nueva Generación Club, un ciclo de conciertos apuntado al dance floor, que propone la productora que nos trae los sonidos de este tiempo.

Es una buena razón para escuchar a un artista, que viene a presentar las canciones de Prenda, su genial primer disco. En Prenda, Francisco despliega un pop brillante y bailable, que no deja nuestros músculos quietos ni un segundo desde los primeros beats de “Quiero Volver” el track que abre el disco.

“Ya no quiero mi vida, si mi vida es no tener amor”, asegura el autor en “Marinos” su canción más reproducida en Spotify, y es toda una declaración de principios. Es que Prenda es un disco romántico, de amor y de sutiles canciones. Cuando digo que el disco es de amor, no quiero referirme sólo a la idea romántica del mismo, sino también de amor por el pop y las buenas canciones.

Prenda deja paradojicamente desnudo al autor, que expone sus vivencias, amores, desamores, y sensaciones en cada uno de los ocho tracks que competan el trabajo. Las canciones de Francisco están vestidas con esa retromodernidad que tan bien pintó Ridley Scott en Blade Runner. El futuro son los 80, al menos eso han descubierto los músicos de esta generación,sólo que este futuro es más brillante y bailable.