Uno de los nuevos exponentes de la canción chilena regresa a Córdoba para realizar una serie de conciertos en vivo y presentaciones en el Festival de la Poesía. En todas ellas repasara parte de su discografía donde no faltarán clásicos como “Klara”, “Y vuelve la luna llena”, “Vamos los dos”, ” El loco Medieval” , y las nuevas creaciones, poemas escritos durante 2017 e imágenes cinematográficas de sus dos libros lanzados recientemente: “Inspirón” y “Velocidad Crucero, Felicidad Lucero”. 

Chinoy es uno de los artistas más convocantes de la nueva canción chilena junto a Nano Stern, Kaskivano y un grupo de cantautores que vienen ocupando las primeras planas de la nueva canción del país trasandino. Mauricio Castillo Moya, tal es su nombre, es dueño de una voz potente de un género indescifrable, puede pasar del folk, a la trova o al punk rock sin perder su particular forma de cantar. El músico viene de San Antonio, región de Valparaiso y se ha convertido en un referente de la bohemia por su particular forma de cantar y por la sencillez que muestra en cada una de sus actuaciones que pueden ir desde un teatro, un festival hasta un bar. Gracias a sus composiciones y su forma desgarrada de cantar  con su agudísima voz andrógina, parte de la critica especializada lo llama el Bob Dylan Chileno, apodo del que el trovador chileno trata de despegarse. Nosotros nos quedamos con la definición que el músico da en “Carne de Gallina”: “Ser otra vez sólo eso/ dar saltos como los grillos/ ser otra vez el chiquillo/ que toma todos los retos“. Si nos quedamos con eso es porque siempre fue un trotamundo, una persona inquieta que vivió en San Antonio luego  en Valparaiso y ahora nos cuenta que se viene a vivir a Córdoba en busca de nuevos horizontes musicales.

Otra Canción: Muchos  medios especializados te denominan el Bob Dylan chileno, algo que personalmente me hace ruido porque creo que definir a una persona como otra le saca un poco la singularidad y lo que la hace única. Creo que esa definición no tiene en cuenta lo cultural chileno.
Chinoy: Nada se puede comparar con nada y si nos saca la singularidad. Me definiría como el Chino de la cuadra, como alguien que va a comprar su pan y su cerveza por alrededores y se sienta a cantar a la mesa. De alguna manera, soy un trovador de aldea. Voy haciendo las canciones que me rodean y me queda un poco la experiencia del amor, el de reconocer en el otro una particularidad, una forma de única de hacer las cosas, de contar un poco las historias y entablar relación con la gente. Podríamos decir que soy un trovador de estos días. Una mezcla medio costeño, medio chino, medio flamenco, con un guitarreo inquieto con una letra estrambótica, voz de gato y cara de duende.

O.C: Te definís con trovador, en una época donde invaden distintas estéticas musicales, algunas con más difusión que otras. ¿Cuál crees que el rol del trovador?
Chinoy: El rol del trovador es tratar de ser genuino, tener honestidad, tener conciencia, tener un estudio, la sensación de seguir una amistad con las otras vías que circundan como son otros poetas, cantautores, pasándonos la pelota que es la canción. Lo más importante es crear nuevos artistas, que aparezca un chico que le llama la atención una letra extraña y averigüe como se hace esa letra, cuales son los materiales, que libros se exprimen para poder escribir y dar consigo mismo. La experiencia de cantar un tema de ser un instrumento del aires y de la emoción.

O.C: Hace unos meses charlando con gente de Chile me contaban que se viven momentos complicados en cuanto a la música independiente y más para los que hacen trova. Sobre todo en cuanto a la difusión. Algo que me llamo la atención teniendo en cuenta que hay muchos que vienen de a poco pisando fuerte pero aún algunos no los conoce como Gepe, Evelyn Cornejo, Nano Stern, El paysano, Kaskivano, Manuel García y podríamos seguir.
Chinoy:
No los conocen en Chile porque los ánimos técnicos, la gente que trabaja en las organizaciones estatales, no les viene esa música o tiene un mandato de más arriba que dice a este hay que lanzarlo y a este otro no. No se puede enriquecer la gente con la trova porque somos la semilla de rebelión, destruimos la mecánica armada de alguna manera y hace que les tiemple el tifo. Eso hace que no les guste lo que se esta escuchando. La derecha en Chile es muy poderosa, muy metódica, ningún pelito se le cae al piso, ya que no bailan, no leen, no tiene ritmo, nada se les va de la mano, son seres mono temáticos. Incluso hay algo de eso en la constitución que dejo Jaime Guzmán y Pinochet a fin de cuentas.

O.C: Tenes más de 100 canciones escritas, muchas de ellas se transformaron en clásicos por los videos que la gente subió a las redes. Lo paradójico es que tengas apenas 3 discos,  muchas de tus canciones se encuentra inéditas en cuanto al trabajo discográfico. ¿Por qué esa forma de trabajar?
Chinoy: No fue una decisión, todo empezó cuando me empezaron verme tocar y decidí lanzar las canciones al espacio y las gente empezó a subir los vídeos. Eso fue lo que de alguna manera no gusto, porque no ganó nadie, este lanzar canciones al mundo musical de los oídos y de la gente que visitaba los bares con mucha ganas de escuchar una canción nueva, un poco más contemporánea. Una canción más aplicada a la poesía, un poco más directa, brillante y oscura con un poco más animalidad, que fuera simbólica  y terrenal. Creo que eso fue lo que hice, lanzar un montón de canciones que después me toco recoger  un par para los tres discos que hice y que son de alguna forma los discos oficiales.

O.C: ¿Es difícil grabar en Chile?
Chinoy: No es muy difícil grabar, el asunto es que en Chile es muy caro. Hoy en día es  terminar un poco el año acá y virar para  Argentina, haber si trabajo en medio de ustedes y grabo canciones. Tal vez me vaya a vivir a Córdoba,  la idea es empezar un poco de nuevo, ver que sonido le conviene a la canción que se avecina. Voy a empezar a trabajar con mi novia que vive en Córdoba, estamos trabajando en un formato más orgánico, electroacústico con guitarra, sintetizadores y bombo legüero.

O.C: Recién dijiste que te venís a vivir a Córdoba. ¿Por qué la decisión?
Chinoy:
Porque necesito un lugar para regar la maza gris, es el  lugar donde pretendo crear nuevas canciones, estudiar reinventarme, hacer una familia. Es la decisión del loco enamorado voy por ello, llego a Córdoba así como llegó  Luca Prodan pero con un poco más de pelo.
Elijo Córdoba un poco por la experiencia del amor, de crear algo nuevo, la necesidad de reinventarme, de un lugar que bellísimo por sus sierras, las montañas, el río. Me voy a vivir, dar recitales, a dedicarme un poco a la escritura y pintura también.

O.C: Hablemos un poco de “El loco medieval” tiene una estética más rock a diferencia de los dos discos anteriores que son más cercano a la trova.
Chinoy: Es la presencia de otro, lo concomitante para poder hacer algo distinto, darle otro sonido, agregarle un piano, batería. “El loco medieval” es un disco por ejemplo que bajó un poco el decibel que tenía en un principio porque en realidad era  un poco más rockero y los productores buscaron la línea más radial. Aunque el disco no es muy radial dura una hora y media y tiene 13 canciones.  Es un disco largo, tiene letras muy largas. El que viene va ser más pequeño tiene 10 canciones y estamos jugando con unas músicas con mucho más presencia.

O.C: Algo que me llama la atención en tus letras es la forma de componer, son algo abstractas o por lo menos un collage de imágenes. No hay una letra lineal a diferencia de otros que buscan  por ahí tener una letra directa.
Chinoy:
No sé si sería en loco medieval se da eso.  La letra dice “Santa venta de mentira, del alma en un peladero, tanto moco taquillero, en pegajosa rutina, Sacan pecho las bocinas, se muerde la cola el perro, los besos del paradero, vuelan sin mirar la ruina…” No creo que sea tan abstracto son más imágenes que he visto, si creo que se podría decir que son medias raras las letras por estar todas las imágenes un poco condensadas y no ser un  discurso o una canción con un ideario.  Es lo que me sale, es lo que la imaginación me trae a través de la palabra y la música. Los griegos decían que  las imágenes  son más importantes que el sofisma, el dictado, el discurso.

O.C: Recién decías que es más importante la imagen que el discurso. ¿Por qué apostar a una imagen antes que al discurso? Pienso que por ahí con un discurso directo se llega más o por lo menos es más directo.
Chinoy:
Si, puede ser más directo pero la imagen va al inconsciente, va agarrando algo que es más difícil de atrapar dentro de las cosas que uno no entiende, son cosas que pasan desapercibidas. El trabajo es hacer consiente, el de pensar un poco la imagen para  poder darle un discurso. No el discurso en grupo o lo que todos consideraríamos lo mismo, sino que es una especie de zona única irrepetible, porque después la canción puede ser que signifique otra cosa cambiando de día. Yo me libero del discurso a través de una imagen que puede ser espontanea y a la vez real ocupando los elementos que me rodean y que se entienda sin tanto raciocinio, que vaya directo a un lugar de la persona que a lo mejor no lo ubicaba.

O.C: ¿Cuales son tus referentes a la hora de componer?
Chinoy:
Tengo varios pero pueden ser Los Fiskales,  de ahí saqué la idea de apelar a las imágenes. También escuche Dos Minutos, Los Tres, Sumo, Prisioneros, Divididos, Calamaro, Charly García, por ahí me fui formando un poco en el oído. Creo que tengo influencia de la música en general desde la música pop hasta Camilo Sesto, Nino Bravo, Sandro. A Gipsy King, creo que le escuche desde la cuna, lo vi tocar la guitarra y nunca más abandone el guitarreo parecido al flamenco.

O.C: También sos poeta, tenes dos libros editados. ¿Cómo es la forma de componer una poseía y una canción?
Chinoy:
Es un trabajo distinto por la sencilla razón que el poema es una frase que escuché en al calle y me quedo dando vueltas y cuando llegas a la pagina desenredas eso…
También puede ser a través de una sensación de sí, una condensación acumulada que uno lanza, como si fuera una especie de escritura automática, que es un poco lo que hice con el libro “Inspirón”.  En ese libro la escritura fue un poco automática pero siguiendo la veta del poeta haciéndole el desquite a la realidad de alguna manera, mirando de reojo algunas cosa. Trate de vivir un  poco el libro y fueron apareciendo estos poemas que fueron logrado en un viejo al sur de Chile. El otro libro llamado “Velocidad crucero, Felicidad Lucero”  fue exactamente igual pero lo escribí en México y hay un poquito más de crónica y reflexión dentro de los poemas. En el inspirón logre hacer una especie de cuento alrededor  del poema y le hice la base de una historieta y al final  un remate como en poemas, una especie de poemario medio mutante.
Los lance el año pasado en México en la feria del libro y en varios lugares, ahora viajo al festival de poesía a córdoba para presentarlos.

O.C: Mucha tu poesía me llevo un poco al poeta francés  Arthur Rimbaud o Vicente Huidoro.. ¿Cuáles fueron tus referentes en la poesía?
Chinoy:
Por supuesto que Rimbaud, Huidoro, pablo de Rockha,  Gabriela mistral, Hirondo.  De los actuales puedo nombrarte Germán Carrasco,  Juan Carreño, Victor Muga, y una serie de poetas que me gustan mucho  que son de la San Antonio que tengo la suerte de conocerlos y compartir con ellos  debes en cuando. Aprendo mucho de la vieja escuela, la nueva y los que vienen porque están también Martín Torres, Víctor Munita y tantos otros.

O.C: Hablando un poco del país de los poetas como lo llaman a Chile pienso en Valparaiso, lugar de bohemia y predilecto tuyo. De hecho sos uno de los referentes del lugar.
Chinoy:
Valparaiso es una ciudad como anfiteatro tiene como una especie de forma de espalda a la caída del poniente, como de media luna mirando al mar… La ciudad está hecha sobre loma y cerros altos con quebradas inmensas y un antiguo pasado de inmigrantes ingleses, holandeses, italiano, que es lo que hace que hayan unas casas bonitas colgando de los cerros mientras al gente pasa sacando fotos. Es una ciudad muy bohemia están abierto los bares de Lunes a Lunes, es el lugar que yo elegí en sus momento para poder mostrar mis canciones. La empecé hacer apenas llegue a Valparaíso porque venía a trabajar como garzón. El currículum vitae lo pasé solamente en dos bares y dije voy hacer algo distinto, voy a tocar la guitarra, ya tenía como cinco canciones y después vino la formación de la ciudad y su información abundante. Un poco metido como en transitoriedad porque estuve sacando un poco de información de todos lados, del funcionamiento de los días. Así fue que empecé a cantar canciones, a vivir el día a día con otros músicos callejeros,  aprender de ellos.

O.C: La poesía y la canción si bien parecen dos artes diferentes creo que en algún punto hay algo que los une.
Chinoy: Se unen en el deseo de llegar donde esta lo irrepresentable, de ir al lugar inhóspito donde pasan las emociones más intensas, las más leves, la música intenta llegar  todos los lugares como la poesía a través de su sello imaginativo.

O.C: Tenes varias presentaciones, una en Favela, y dos en el encuentro de Poetas y otras en el interior. ¿Cómo serán esos shows?
Chinoy: Voy hacer un repaso por todos los discos, por lo menos una hora y media voy a tocar. Voy a repasar el loco  medieval, voy hacer alrededor de 7 canciones de cada disco junto con algunas canciones nuevas. También voy a meterle un poco de poesía a las presentaciones. Voy a leer 3 o 4 poemas de cada libro. Veremos si después del show nos aplaudimos entre todos, logramos la exaltación.

Las actuaciones de Chinoy en Córdoba serán:
31 de Marzo, 22hs. Favela para habitar, Entrada libre y gratuita.
7 de Abril, 22hs. Rio Arriba
12 de Abril, 21hs. Concierto de cierre en la programación central del Festival Internacional de Poesía​ ​de Córdoba ​ – Centro Cultural Córdoba. Entrada libre y gratuita.
13 de Abril, 19hs. Lectura de Poesía en la programación central ​del ​ Festival Internacional de Poesía​ ​de Córdoba ​- Centro Cultural Córdoba, Entrada Libre y gratuita.
13 de Abril, 22hs. Bataclana Espacio Cultural. Anticipadas en venta en Bataclana