Es realmente reconfortante poner un disco y que el mismo te sacuda desde el primer acorde, hasta el último. Eso logra María Pien en La Vuelta Manzana su primer disco, y por ello se gana un lugar en la sección Descubrimientos de Otra Canción. Es que si bien el disco esta dando vueltas hace rato en la redacción de la página, por primera vez tuvo la escucha necesaria capa por capa, para poder llegar al centro de la cebolla.

María Pien

María Pien

Pero primero deberiamos hablar de la muchacha en cuestión. María es guitarrista, cantante y compositora porteña, del barrio de Almagro y tiene 26 años. Amante de voces como Joni Mitchell o Edith Piaf, Maria logra un sonido bien rioplatense gracias a la producción de Diego Rolón -guitarrista, compañero de andanzas de Ana Prada, Teresa Parodi, Antonio Birabent, entre otros-. La muchacha de Almagro, comenzó a estudiar música, formalmente, a los 10 años. En el medio estudió durante un año en Estados Unidos, y fue justamente Rolón, quien la metió en el mundo de la guitarra del folklore y el tango.

Vuelta Manzana es exquisito. Un disco de estas épocas, folklórico. Ya a esta altura deberíamos entender que el folklore no es solamente eso que uno ve en Cosquín. Ya en el 2013, deberiamos entender que nuestro rock y pop, son folklore. Y María Pien es botón de muestra de nuestro nuevo folklore. El disco abre con la canción Río Rivadavia -que cuenta con la participación de Antonio Birabent-. En esta canción la Avenida Rivadavia de Manal se cruza con la guitarra de Avenida Alcorta de Cerati, y la poesía, la metafora, viene bajando desde el Parana como Fandermole o Teresa Parodi. La Avenida Rivadavia, tan cementada, es un río que se transita en bondi. Genial. Links de nuestro folklore contemporáneo  Esa canción abre el disco -tremendo acierto a la hora de ordenar los tracks del disco-, y sirve como carta de presentación sin dudarlo. Eso es María Pien. Esa es la música de este tiempo. Desprejuiciada y desfachatada.