Duratierra desembarca en Córdoba para presentar su tercer trabajo discografico Cría el sabadó 25 de Noviembre a partir de la medianoche, en Casa Babylon.

Desde hace algunos años la escena folclórica argentina viene mostrando escena donde la premisa es combinar el enorme abanico de ritmos de color continental que existen en nuestra región. Dentro de esa escena que busca evolucionar y mixturar distintas influencias musicales se destacan los Duratierra.  Hace poco nomás, la banda ofreció un concierto sinfónico junto a la Orquesta Sin Fin con entradas agotadas en el CCK, donde contaron con invitados como Raly Barrionuevo y Suana Baca  que selló parte del gran año de la banda, luego de participar en las Peñas Trashumantes y compartir escenario con la artista de música afroperuana Susana Baca.
Este sábado se verá una pequeña replica de ese concierto histórico en el CCK junto a grandes amigos como Raly Barrionuevo, Jospe Luis Aguirre, Meru Murúa, Martín Mamonde y los Toch quienes serán los encargados de abrir la velada.

A pocos días de su presentación hablamos con ellos sobre el presente de la banda, su rol como músicos y como surgieron algunas canciones de lo que creemos fue uno de los mejores discos del año.

Otra Canción: Si me preguntarán que música hace Duratierra diría que folclore, pero al escucharlo creo que los tres discos cambian mucho, “Floralia” parece el más folclórico, mientras que “Enobra” cambia un poco y en “Cría” ya se animan a jugar más con otros géneros y con otra forma de interpretación. Un ejemplo puede ser “Saravá”, que tiene una interpretación una rockera…
 Micaela Vita: A nosotros nos gusta definir un poco con las canciones como la que mencionaste que dice: “Vienen las canciones nuevas, llenas de canciones viejas”. Lo que nosotros hacemos es música que nace de la música latinoamericana y nos permitimos ampliar, diversificarnos, con un montón de influencias que forman parte de nuestra identidad.
Lo que hacemos es música latinoamericana con composiciones propias que tienen diferentes vertientes que conduce a esta banda que somos y que llevamos  13 años tocando.
 Juan Saraco: Duratierra es una banda  de canciones con raíz latinoamericana. Esa raíz a veces es más visible sonoramente  y a veces esa raíz es una idea rítmica, paisaje sonoro o estética.  Podes escucharnos la primera vez y decir que no es folclore, pero yo puedo  decirte ciertas partes que  sí son folclóricas, la mayoría nace desde una idea latinoamericana.

O.C: Ustedes empezaron versionando canciones de otros autores y luego decidieron apostar a las propias. ¿En qué momento sintieron la necesidad de salir con sus canciones?
 J.S: Creo que la historia de la música latinoamericana moderna es un poco la historia de las versiones. Es un género donde las versiones son tanto o más fuerte que las originales. Es algo que en el rock, por ejemplo, no pasa. Creo que  no hay ningún grupo grande de rock que versione. En el folclore la interprete más grande Argentina fue la Negra Sosa e interpreta. Después tenemos a  Yupanqui que es compositor. Son dos ramas que pisan igual dentro de la historia. Entonces, lo primero que uno siente al tocar folclore, es miedo porque sentís que la composición tiene que estar a la altura de pesos muy pesados de la historia. No digo que necesariamente sea así, pero sí que se siente. Por ejemplo, venís tocando un tema del Cuchi Leguizamón y pesa, porque a la hora de componer a preguntarte a decir qué voy a decir, qué paisaje voy a contar, con qué lenguaje, qué instrumentos…Hubo un momento en que nosotros  decidimos parar porque ya habíamos versionado todas las canciones que queríamos y no nos sentíamos cómodos siguiendo con eso. No es que no lo hayamos probado, de hecho todo lo contrario. Fue un año en el que el grupo estuvo bastante improductivo porque no encontrábamos bien qué hacer y en ese ínterin empezamos a traer algunas canciones que nos gustaban y decidimos hacer un disco de versiones  y canciones propias. Después Matías Zapata que nos estaba produciendo dijo que sigamos componiendo canciones como las que teníamos, que esperemos para plasma nuestras canciones. así salió “Enobra”.

O.C: Entrando un poco en lo que su último disco. “Saravá” es una canción a la que personalmente le puedo dar varios significados entorno a  cómo vemos la canción hoy… ¿Cómo surge y en qué momento?
M.T:
El sentido de la canción es como un manifiesto para la banda y para un momento de la música popular Argentina.  Es una forma mostrar que la música que estamos haciendo ahora y sucede gracias a un montón de gente que hizo cosas antes para que podamos hoy estar haciendo está música. Hay personas que le pusieron el pecho a situaciones muy duras de nuestro país históricamente. Nos identificamos como sucesores de ese movimiento y estamos aportando desde una nueva perspectiva que mira la realidad desde lo que de verdad sucede y no desde un recuerdo romántico de lo que fue el folclore de años atrás.  Al contrario nos permitimos una mirada actualizada de lo que hoy está sucediendo en la sociedad.
J.S: Es un manifiesto y en la parte de canciones “nuevas, llenas de canciones viejas”, es como  un halago, una identificación con esas canciones viejas.  A mí me gusta sentir que Yupanqui está también  en nuestra música de alguna manera como también están  Carnota o Chico Buarque. Yo estaba haciendo la letra de la canción en nuestro estudio y arriba de la mesa tenía un disco de Carnota, un libro de Chico Buarque y el payador perseguido de Yupanqui. Fue  solo levantar la cabeza, ver todo eso sobre la mesa y saber que nosotros somos una continuación de esas tradiciones  latinoamericanas, y de la gente que se animo a seguir componiendo  cosas nuevas, a contar lo que estaba pasando, cada uno desde su estética poética y musical. Yo te diría que nos cuesta mucho definir que banda es de folclore, porque cuando decimos folclore  cada persona piensa algo distinto.

O.C: Recuerdo una nota a Carnota donde dijo folclore es todo lo que sale de la tierra.  Algo que me hace acordar a la canción “Pascual” que le dedicas a tu abuelo donde hablan un poco de los ancestros y del lugar de dónde venimos, de quiénes somos…
 J.S: A mí la verdad no me interesa mucho la disputa de si algo es folclore o no. A nosotros en concreto nos interesa las culturas vivas, las que están en movimiento, esas son las que a mí me conmueven.  Nosotros dos tenemos raíces italianas y eso es parte de nuestra historia, de nuestro lunfardo, de nuestras comidas y tradiciones familiares.  Por eso nosotros decidimos contarlo desde donde somos, no desde otro lugar. No podemos jugar a hacernos gente de la tierra porque no lo somos. Nacimos en Buenos Aires, rodeado de cemento y cuando venimos a un lugar más rural no sabemos ni el nombre de los pájaros, ni de los arboles. Eso no quiere decir que no estemos a favor de la defensa de la tierra y de los pueblos originarios porque también son parte de nuestra cultura.
 M.V: De hecho, el tema reflexiona que somos todo eso al mismo tiempo. Somos descendiente de europeos que vinieron en barco y a su vez nos sentimos parte de esta región que también es diversa y pluricultural con una identidad muy particular. Fue sano poder hablar de nuestra sangre europea  porque hay  como una negación dentro del folclore de ciertos aspectos europeos que son parte del folclore como los instrumentos musicales, la poética… Todo  eso forma parte de quienes somos,  como también compartimos y sentimos propia la lucha  de los pueblos originarios. Entonces “Pascual” habla de mis abuelos y bisabuelos italianos que han venido  a esta tierra a trabajar y hacerse un espacio gracias al cual hoy  nosotros estamos parados sobre este espacio.

O.C: Hay un movimiento del cual ustedes son parte que intenta recuperar ese folclore reflexivo de lucha y que tiene un mensaje en común. Algo que, creo, estuvo perdido durante un tiempo…
J.S:
En principio, pertenecer al movimiento del que hablas nos da mucha alegría, tranquilidad y un norte hacia dónde ir. Sentirse parte de un movimiento colectivo es lindo, es algo que te cambia la mirada. De hecho, entre nosotros nos queremos mucho y todos admiramos lo que hace el otro. En ese movimiento somos un montón de artistas que no estamos midiendo  si al otro le va  mejor o peor, si te llaman de tal o cual festival. Con respecto a las letras, creo que es natural, nosotros somos gente que está mirando está tierra y que no puede creer las cosas que pasan. El nivel  de injusticia que se maneja nos alarma y no podemos plantear la música de esta región desde un lugar comercial, desde situaciones idílicas porque eso es lo que vende comercialemente y se atiene a las reglas del mercado. Si eso sucediera no sería música lo que estamos haciendo, sería comercio.

O.C: Porque seguir apostando al físico cuando al parecer para algunos con las redes basta?
M.V:
Particularmente disfrutamos  todo lo que tiene que ver con la creación de un disco y sentimos que el hecho de que exista el famoso objeto como disco es importante porque nosotros  como consumidores de música también disfrutamos  de tener los discos, de leer las letras, de saber quién tocó y demáses. Creemos que es una forma concreta de que quedé algo porque  dentro del marco donde nosotros nos movemos como banda autogestiva independiente a cada  lugar donde vamos un disco deja algo. No es lo mismo que no tenerlo físicamente, estamos  totalmente a favor de que haya distribución digital y que la gente pueda  acceder a la música escuchando desde youtube porque es importantísimo  que no haya un límite económico al acceso  a la música. Apoyamos fuertemente que eso suceda pero también consideramos que es importante seguir  haciendo discos  físicos para que la gente los pueda agarrar, ver y sean parte de la vida. A mí  me pasa que hasta que no tenga el disco físico la escucha es diferente, yo puedo  escuchar por internet pero  me gusta leer las letras y los créditos. Si bien la tirada de discos que hacemos es pequeña porque hacemos 1000 discos, “Cría” es el primer disco que sin haber cumplido un año ya casi se agoto. La gente sí compra discos, yo compro cuando puedo. Nosotros no estamos en los cánones de las grandes discográficas, nunca nos regulo Sony Music para nosotros el disco  independiente es muy valioso y caro hacerlo pero nos gusta, es parte de  todo los demás.

O.C: El que el disco este casi agotado marca de algún modo el éxito que está teniendo Duratierra. También que estuvieron en el CCK con un show sinfónico,  en las dos Trashumantes, con Susana Baca….
 M.V: Para Duratierra ha sido el año de mayor crecimiento y eso nos da un  momento de mucha gratitud. Nos sentimos muy felices de lo que está pasando, muy agradecidos de toda la gente que nos está abriendo las puertas como es el caso de Raly que es parte de que estemos viniendo a córdoba y que la gente  se acerqué a nosotros en esta provincia.  Es un momento que estamos viviendo con mucha felicidad. Te diría también que hay un poco de una sana inconsciencia porque pasaron cosas muy fuertes este año a la par de que ha sido social y políticamente muy duro para nuestro país y la región. Pero a su vez internamente para la vida artística del grupo fue un año  muy inspirador donde sucedieron cosas que antes no habían pasado con nuestra música. El concierto del CCK fue sin duda una de la más fuerte este año junto a las dos peñas trashumantes y dejaron una huella. Inicialmente me sale responderte que estamos sin duda en el mejor momento  de dura tierra hasta este momento.

O.C: Uno siempre tiene que pensar que vendrán momentos aún mejores..
 M.V: Si, porque el gran momento que atraviesa el grupo hoy también es fuente de inspiración para proyectar cosas a futuro como es un nuevo disco, nuevos cruces artísticos y un millón de proyectos que tenemos en la cabeza y que son parte de la combustión que hace que pasen cosas fuertes en la vida artística. Fue un año revelador sacamos este disco, trajimos esta cría con una duda enorme de lo que estábamos haciendo y la recepción fue tirarnos agua para que la planta siga creciendo. Estamos en un momento muy bueno que conlleva una responsabilidad de seguir haciendo las cosas bien.

O.C: Creo que cada disco nace en un momento tanto personal y social particular…. ¿Cuáles fueron algunos de esos momentos para ustedes?
 J.S:  Hay algunas canciones que tocan determinados temas como “Perro Negro” que surge  del constante bombardeo mediático del que somos víctima como sociedad,  de la mentira constante con la que nos vulneran permanentemente nuestra lucidez. Nosotros vivimos en una sociedad donde los grandes medios  nos mienten permanentemente y nosotros lo sabemos generando una rabia primero y las ganas de aportar algo, de decir basta de  creerle al perro negro, de creerle a Clarin o a la Nación. Somos gente que está conectada por la realidad y las injusticias sociales, ambientales y políticas en general las tenemos cerca y es necesario para nosotros hablar de eso, de expresarlo en este momento. Por otra parte, nosotros cuando hicimos nuestro primer disco con canciones propias, “Enobra”, tiramos la piedra y después empezamos a tocar, a conocer gente despertando un montón de reflexiones y cosas que de alguna manera nos hicieron madurar y darnos cuenta por donde queríamos ir.
Este disco es más bien nuestra propia crianza, por eso se llama cría. Es decir las decisiones que empezamos a tomar después de haber nacido o crecido. Todo eso tiene que ver con los sentimientos personales y a la vez  universales con los que uno se puede identificar.
Después también está el costado social que nunca va a estar dejar de estar en la música de Duratierra porque somos bichos de estar en la calle, de saber  lo que pasa, de estar en las marchas, de estar con la gente….Creemos que la música cumple una función y nos gusta estar ahí.

O.C : ¿Cuál creen que es la función de la música de Duratierra? ¿Creen que puede cambiar algo la música?
M.V: Yo, en principio, nos identifico como comunicadores de diferentes temáticas que son las que nos estamos poniendo a la vista en las canciones y no solo en las canciones, sino también en los modos de construir. También en la idea de pertenecer a un movimiento  y creer en la construcción colectiva. Creo que todo eso habla también además de las letras de las canciones de un modo de entender la realidad. Yo creo que la música puede despertar reflexiones,  un empoderamiento,  que creo que hay que rescatar y resaltar. La identificación de un colectivo. Por ejemplo, que en un concierto de Duratierra como en los de otros artistas se promueve el encuentro de las personas y la identificación de que todos pertenecemos a una misma  latitud cultural que nos identifica y que es muy importante tener claridad de quienes somos para que no nos pisoteen y nos quiten esa identidad queriéndonos vender otras.
J.S: Para mí la música sola no puede cambiar el mundo, es una frase que a la vez es un poco intrincada porque per se la música como tal no tiene la potestad de cambiar el mundo. Pero lo que las personas hagan con la música que escuchan sí. Hay que ver cuáles son las proporciones de ese cambio, pero creo que  no somos los mismos después de los Beatles, la sensibilidad no es la misma. Esa música que nació hace que las personas  sean distintas, eso produce un cambio que puede suceder que no tenga la magnitud política para revertir las injusticias. Nuestra música, como las de otros, pueden despertar en alguien las ganas de hacer algo que va más allá de nosotros, que no es para difundir nuestra música, es para usarla como herramienta  para poder trabajar en cosas del mundo. En ese sentido  si creo que el arte en general tiene un poder  mayor. Yo creo que la música sola no puede cambiar pero si puede generar cosas, como encuentros que es algo que nos genera la música de los otros a nosotros.   No lo hago desde un lugar naif donde crea que porque estoy haciendo una canción contestataria voy a estar preocupando a la clase política. Pero la clase política se preocupa cuando hay un montón de gente que piensa parecido y la música  es una expresión más de eso.
M.V: Yo creo  que el poder del amuchamiento y la juntada que  sucede con la música también es muy poderoso y te hace reflexionar. Te emociona poder ir a un concierto y sentir que hay personas que se están emocionando cuando nosotros decimos que a Santiago Maldonado lo mato gendarmería o  cuando decimos que nos identificamos con un montón de otras luchas y que hay una unión. Para nosotros la música tiene en nosotros un poder de transformación desde esos lugares, no como una cosa mística que seguramente la tendrá pero no te la puedo describir. Personalmente creo que la música es una de las cosas que nos puede unir, empoderar y dar fuerza ante estos momentos duros que estamos viviendo.

O.C: Cada vez que un artista saca un trabajo cada uno de los que lo escucha  lo recibe de una forma distinta y supongo que como artista cada disco les debe haber hecho pasar un momento especial, de esos que difícilmente olvidarían… ¿Hay algún momento que especial que haya surgido desde la salida del disco?
M.V:  Me terminaste de decir la pregunta y en contraposición con lo grandilocuente del  sinfónico o de las peñas trashumantes que sin duda han sido muy  movilizantes, lo primero que se me vino a la cabeza fue una experiencia que tuvimos este año de ir a tocar a una escuela en Villa Lugano que nos convocó un maestro de una escuela primaria que venía haciendo el trabajo con los alumnos  de izar la bandera con canciones nuestras además de trabajar las temáticas con las canciones de cría y del disco anterior. Resulta que nos  pregunta si podíamos  ir a tocar a la escuela, cuando fuimos fue muy emocionante lo que sucedió porque empezamos a tocar las canciones y automáticamente los doscientos o trescientos chicos que había  nos miraron y empezaron a cantar las canciones nuestras. En una de las canciones del anterior disco tuvimos que dejar de cantar porque la voz de los chicos se alzó más fuerte que las nuestra. Esos momentos marcan profundamente la vida artística y hace que todo esté trabajo tenga un sentido mayor que el simplemente tocar en un espacio donde la gente paga la entrada para verte, sino que trasciende eso y habla de un vinculo humano desde otro lugar  sin fronteras. Para mí eso lo guardo como una de las cosas más fuertes que sucedieron de algo inesperado..
J.S: Para no decir lo mismo que Mica, por ejemplo a mí  Yuspeña en Cosquín  me conmovió, no tanto por estar tocando sino por ver la movida de bandas amigas  y estar participando de ese lugar y ver la gente cantando. También el EcuNhi cuando tocamos Marzo y la gente canto la parte y resistir sentí que había algo interesante.

O.C: Hay canciones que en momentos como el de ahora toman otra dimensión. Creo que muchas veces el contexto le da a la canción un nuevo significado o una nueva interpretación de acuerdo, “Marzo” podría ser una canción de lucha… 
 J.S: En principio, esa es una música que nació mientras yo estaba jugando con nuestro hijo y salió la melodía principal de la canción. Después  de idas y vueltas se la mostré a nuestro amigo Fernando  Basanta Finn le gusto y al tiempo vino con la letra. No es una canción que habla de la lucha, pero si está presente en lo que es la letra. El en esa canción tiro imágenes que se enlazaban con  la infancia  con los recuerdos, con el  tiempo, el viento, son pensamientos creo yo.
M.V: Pero tiene características, tiene una emotividad que está relacionada un poco con lo que terminar diciendo eso de armarse una choza y resistir. Creo que tiene que ver con la necesidad de encontrar esos lugares  felices donde nos podemos refugiar, no para ocultarnos sino como para volver a la raíz de aquellos recuerdos que nos  ayudan a identificarnos.  La canción por ejemplo habla de esos colectivos rojos que no van andar también con una idea política en algún punto. Todos recuerdo tienen que ver con hacer memoria de quienes somos y creo que es  imprescindible para defender el presente.  Desde  ese lugar creo que Marzo tiene un contenido de resistencia, de lucha y que las voces de Nadia Larcher y Noelia Recalde son una parte fundamental en la emotividad del texto.  Además son grandes amigas y artistas fueron un aporte decisivo para la canción.

O.C: A lo largo de las canciones hay un factor común  que es la memoria, vista como algo necesario para mostrar lo que somos y desde ahí fabricar el presente…
 J.S Totalmente porque  también es de lo que nos imponen, el no poder conectar todas esas memorias, todas las resistencias culturales y políticas. Cuando uno vemos el mapa de Latinoamerica, si hablamos desde la música, primero que nada de la música de los pueblos y segundo después de cada uno de los compositores e interpretes que han sostenido las tradiciones les a dado un sentido, es una compañía y nosotros para poder  conectar eso le da un sentido de la memoria como lucha. Siempre que surgieron todas esas músicas hubo lucha, si nosotros nos vemos desconectados de eso y nos vemos conectados solamente  a un cultura extranjera, ajena que también es parte del hoy y nosotros la tomamos. Pero ese ayer de nuestra música  tiene mucho de memoria y resistencia , para nosotros es importante vincularnos en esa linea  y políticamente es lo mismo porque  la resistencias políticas por más que hoy estemos copados por signos políticos que promueven medidas anti populares para resumir. En todos esos lugares, en todos los momentos de al historia  hubo resistencia a eso y para nosotros es importante conectar con toda esas ideas de las resistencia. En realidad tiene que ver una idea filosófica mucho más grande que tiene que ver con la forma de ver la vida.  Para nosotros sentirnos dentro de esa corriente  nos alimenta.

O.C: Recién hablabas de traer las músicas viejas. Ultimamente tengo la sensación de que los compositores nuevos  siempre traen  de alguna forma a los compositores de antaño al presente. No necesariamente en cuestiones de interpretación sino en cuanto a seguir dando el mensaje que estaban dando los músicos de antes. Hace poco leí un articulo donde dividían al folclore en tres etapas, las del  Atahualpa, Cafrune, Cuchi, Dúo Salteño que tenían canciones más reflexivas.  Después venía las del 90 cuando surgieron Los Nocheros, Soledad, Luciano Pereyra. Terminaba con la actualidad donde sostenían que se volvió a retomar las temáticas o el mensaje de aquellos folcloristas de la primera etapa.
J.S: Me cuesta verlo porque en los 90 nosotros eramos un poco niños en ese entonces, no tenía una visión de ese panorama tan claro.
M.V: Lo que pasa que hubo una latinoamericanización  muy fuerte durante los últimos 10 años y eso nos unió y nos hizo identificarnos de otra manera  y empezar a mirarnos como  región, como espacio cultural.
J.S: Es un fenómeno muy grande por ejemplo Bolivia después  de Evo no la vemos igual, Venezuela después de Chavez tampoco.  Y creo que todo eso está relacionado a la música también. Me parece que está bien es lo lógico que eso suceda, no sé si compararlo con otra época . Creo que es cuestión de animarse y a mí me gusta, me siento  identificado con Violeta Parra, con Chabuca Granda, con Yuapanqui porque es parte de nuestra cultura y lo celebramos.

O.C: ¿Cómo ven la actualidad cultural latinoamericana?
M.V: Nosotros la vemos de la misma forma que vemos lo que estamos viviendo acá. En un momento de al resistencia, de emerger, de re-conectarnos y volver a mirarnos. El cruce con Susana que ha sido siempre una maestra para nosotros es lo más fuerte que nos pasó como grupo, no solo por lo artístico, sino también  por su lucha de revalorizar  la cultura afroperuana. No te puedo hablar de un mapa general porque no hemos conectado con todos, pero si con  Susana y alguna gente de  Brasil o Chile, que en el disco está bastante presente eso y fue parte de una búsqueda de armar un mapa integral entre gente de muchos lugares con diferentes culturas pero de la misma región.

O.C: ¿Cómo surge la relación con el grupo Merkén?
M.V: Fue hermoso lo que sucedió con los Merkén porque fueron a Buenos  Aires a una peña que nosotros  organizábamos los domingos. Una día cayeron se presentaron y a todos se nos cayó la mandíbula y cuando nos acercamos hablar nos dicen que eran muy admiradores de la música de Duratierra. A partir  de ahí surgió la invitación de ir a Chile a toca, nos hicimos muy amigos  y cuando surgió la idea  del disco teníamos ganas de meter algo  chileno porque había sido muy fuerte nuestra vivencia allá.  Cuando pensamos  el disco teniamos la idea de una cueca chilena  y Juan tuvo la ocurrencia de componer con Camila Vaccaro que es una de las integrantes  de Merkén. La idea de que la cueca tuviera el estilo de ser tocada por gente que de verdad la sabe tocar nos pareció muy importante. Los chicos grabaron en Santiago de Chile parte de la instrumentación y la enviaron. Mientras que nosotros en Buenos Aires la completamos.

O.C: Hace poco se confirmo que estarán por primera vez en Cosquín, en una noche de amigos….
M.V: Es algo que desde el momento que nació Duratierra nos preguntábamos, si algún día nos llamarán de Cosquín y ahora que se concretó lo estamos viviendo como un gran desafió. Tenemos  muchas ganas de ver que va a suceder en ese contexto con nuestra música, porque es una noche de amigos porque también van a estar José Luis Aguirre, Luciana Jury y Raly. Creo que es la noche en que la grilla muestra otro tipo de propuesta. Lo entendemos como un escenario histórico donde pasaron muchos músicos que admiramos y estar pisando ese escenario tiene una connotación enorme. Esperamos con bastante ansiedad ese momento, todavía dirimiendo que vamos a tocar. Que de todo lo que es Duratierra tiene espacio en ese lugar.

O.C:  El festival viene presentando algunos cambios… ¿Como lo viven?
M.V:  Ya el año pasado nos convocaron para el festival y no pudimos ir porque se nos superpuso con una fecha en Brasil. Pero si  fuimos a participar en el Patio de la Piri, de estar ahí en el festival y vimos que algunas personas que están pujando para visibilizar estás propuestas diferentes que tienen un público y están vivas. Gracias a esas personas se empezó a ver una apertura que realmente es un alivio, una alegría y lo celebramos. El poder haber visto el año pasado el concierto que dio José Luis Aguirre y estar con la piel de gallina de sentir que uno de los nuestros estaba ahí,  como también no pasó con Luciana Jury o  Ramiro, toda gente nueva a que se le fue dando espacio.Creemos que son victorias que hay que defender y nos sentimos honrado que nos hayan considerado parte del próximo festival

O.C: ¿Con qué se van a encontrar los que vayan el sábado y al ver un show propio de Duratierra?
M.V: Se van a encontrar con todas las canciones de “Cría” y algunas de los discos anteriores. También con un montón de invitados e invitadas alucinantes como Raly, José Luis, Mery Murúa, Ramiro González, Martin Mamonde, Diego Cortés y Caro Merlo. Además estarán abriendo los Toch que van a estar haciendo la primera parte de la noche. Va a ser una fiesta, la idea es ir a reencontrarnos y  a pasar la bien.
J.S: La gente se va a encontrar con la presentación del disco donde además de los músicos que nombró Mica que son los que van a cantar tambien vamos a tener chelos, violin, trompeta, trombones.