Marilina Bertoldi, está tranquila, esperando, en el back del Festival la Nueva Generación. A su alrededor, la producción da vueltas por el Castillo del Jockey; Nina, los Perras on The Beach y Bandalos Chinos conversan con otros medios y los Telescopios están bajando del flash que significó su presentación en el escenario principal. Marilina está tranquila. Le pregunto si esta cansada y me responde que sólo un poco, “pero con pilas” por participar del festival. Le hago esa pregunta porque está recién llegada y porque el sábado por la noche tocó en el Centro Cultural Konex, porteño, un show que ella misma calificó de “sueño cumplido”.

El Festival La Nueva Generación ha sido realmente importante para estos músicos que escriben las canciones del hoy y se proyectan a futuro. A eso Marilina lo tiene claro: “estuve hablando con todo el mundo de lo hermoso que es esto. Creo que es el festival más lindo de los que participé hasta ahora. Y me encanta este festival, por muchas cosas. Primero, por la cercanía que uno tiene con las personas que están a cargo de la organización y con los otros músicos que forman parte de la grilla. No hay divisiones, no hay una cuestión burocrática para conseguir cosas, se habla de par a par y eso está buenísimo. Es realmente un festejo”.

“Este festival habla mucho de está época por la diversidad de bandas de distintos puntos del país”, afirma Bertoldi y agrega: “en este momento se están tirando abajo las barreras limítrofes, en eso tiene que ver mucho internet, con el hecho que que la exposición ahora la puede tener cualquiera. Buenos Aires tiene ese plus de que se encuentran un montón de cosas juntas. Es muy lindo ver como aparen bandas de Mendoza, por ejemplo, tremendas y hay artistas increíbles por todos lados.”

El primer disco solista de Marilina, Sexo con modelos, fue de lo más relevante de la escena rockera del último tiempo y sirvió para que la artista santafecina comience a plantar bandera y solidificar su identidad. “Sexo con modelos fue un disco muy importante para mí, no sólo por mi carrera, sino también en lo personal”, dice Marilina con ojos bien abiertos. “Tuve muchos aprendizajes, de los buenos y de los malos. Tuvo esa dualidad. Pero de lo feo es de lo que más aprendí. Eso fue lindo. Los golpes que te dan algunas situaciones hacen que te animes a salir con ciertas cosas y mostrando de una vez como uno es. Eso te permite decir: ‘no me importa lo que piense el resto, yo tengo para decir esto’. Eso fue lo que más me gustó del disco. Tuve la actitud de de al fin hacerlo, de al fin dejarme de interesar en los que otros pudieran decir. Tuvo algo de adictivo: una vez que te desnudas un poco, en frente de todos y probás esa adrenalina, lo querés seguir haciendo porque eso es la libertad en si. El arte tiene que ser eso”.

Sexo con Modelos se va despidiendo y Marilina ya está trabajando en el porvenir: “estoy armando un disco nuevo hace un año. Está todo en maquetas, nada está grabado. En este disco volcaré todo el aprendizaje, hacia el norte donde quiero ir. El disco anterior tuvo mucho de eso, de mostrar el momento en el cual estaba. Para el próximo disco me deshice de varias capas y está todo más al desnudo. A mí personalmente me esta pasando que lo escucho y me gusta y eso, a veces, es algo difícil de lograr. Que realmente quieras escuchar tu disco, una y otra vez, es un buen indicio.”