El músico oriundo del Valle de Traslasierra presenta Amuchados  en el auditorio Luz y Fuerza.
Después de haber presentado las canciones durante el encuentro de San Antonio del año pasado y haberlas replicado en varias provincias de todo el país, José Luis llega a la capital cordobesa para mostrar “Amuchado”, su tercer trabajo discográfico. El disco es concebido como su primer trabajo grupal, donde conviven las influencias de todos los músicos que lo vienen acompañando desde hace ya algunos años. Allí estarán Federico Seimandi (contrabajo y voz), Mariano Velez (piano, acordeón y voz, Mauro Civattini (quena, saxo soprano y clarinete bajo), Diego Corrtez (flauta traversa), Sebastían Ramirez (guitarra y charango) y Lucas Millicay (percusión). Al igual que sus discos anteriores, “Amuchado” se asienta en el mundo que rodea al transerrano para reflejar lo simple de la vida y el amor por la naturaleza, tal como lo viene haciendo desde hace un tiempo. Tal vez la diferencia en este disco radica que tiene canciones de alguna forma más sociales por la época que estamos viviendo.

Otra Canción: ¿Cómo definirías el momento en el que nació “Amuchado”? Creo que más social si lo comparó con Gajito I’luna…
José Luis Aguirre: El disco refleja la época de dos años hasta acá. Fue un trabajo del año 2016, donde empezamos a trabajar con la banda. Algunas canciones nacieron en ese mismo año y otras antes pero creo que también el contexto que encierra el disco es la grupalidad. Por eso se llama “Amuchado”, aunque en realidad si ves el disco se llama “Amuchados” porque la “S” tiene forma de una guitarra que casi no se ve. Es un disco entendido como una influencia de todos  los amigos que me ayudaron a grabar que son con los que vengo tocando hace años y otros que conocí en este proyecto como Fede Seimandi. Entonces era como poner todo en la mesa y elegir al nivel banda. Por otro lado, ya sabemos la realidad política que vive el país, la lucha por el monte y un montón de cosas que están reflejadas en el disco que son contemporáneas. Las canciones tienen maso menos un año o dos. “Gajito I’luna” fue otro momento, en el que yo volvía a vivir en las sierras. Tenía un enamoramiento distinto y vivía otro momento de la vida.
Yo voy reflejando los momentos en los discos, por eso trato que no pase tanto tiempo entre un disco y otro, para no engañarme. Pero por ejemplo en la canción los sin tierra tiene un recitado que es duro y que no lo grabé, sentí que no era el momento para grabar ese recitado porque el país estaba muy dividido y creo que el poder pretende que nos peleemos entre nosotros.

 

O.C: El disco está atravesado por varios ritmos como el cuarteto, la cumbia, el folclore y la canción. Lo describiría como un disco desprejuiciado desde ese punto…
J.L:
Es  un disco que, al ser en banda, está atravesado por el parecer de otros músicos. Algunos que vienen del jazz y otros del folclore puro, el mas tradicional. El Fede, por ejemplo, viene de la orquesta sinfónica, Mariano de La (escuela de música) Colmena, el Bacha de la música folclórica pura. El disco se dejó llevar por eso y término siendo una construcción colectiva.  Dentro de todo el repertorio que tengo, elegí  lo que estaba acordé para hacer una comida entre muchos. Quizás si hubiera grabado un disco solo hubiera sido absolutamente folclórico, criollo como el que tengo ganas de grabar.

O.C: ¿Ya estás pensando en un nuevo disco, cuando todavía no presentaste de forma oficial el nuevo?
J.L:
Si, y también estoy pensando en un disco absolutamente cancionístico. En realidad, el tratamiento lo pone la canción y no uno. La canción sale sola, no tienen un ritmo pero me siento más cómodo hablando de ciertas cosas haciendo una zamba u otro ritmo. Un poco la idea es esa hacer un disco puro de folclore o canciones. Como también me gustaría grabar un disco instrumental con músicas del mundo, que no tengan forma, una cosa delirante. Como te dije, este disco es tan ecléctico por la cantidad de gente que participó y porque también forma parte de mi vida, toqué cuarteto, cumbia y también jazz como ahora folclore.

O.C:  Se me viene a la cabeza que “Gajito I’luna” es un disco más solitario. Me lleva a pensar en un hombre más solitario, en su casa con la guitarra con la naturaleza. Mientras que Amuchados ya el nombre lo dice es en grupo… ¿Por qué decidiste hacer un disco en grupo?
J.L:
Es que uno va cambiando, fue una situación espontanea. Yo hace rato que tenía ganas de grabar un disco en banda. En “Gajito  I’luna” todos los arreglos son de principio a fin, cosas que yo preparé. En cambio “Pinturas de pago chico” prácticamente lo hice solo con la guitarra. Pero este fue grupal, fue una necesidad natural. A mí, personalmente, me gustó está experiencia, lo próximo no sé cómo será. Pero si es cierto que otros discos fueron más desde una dirección personal.  En “Amuchados” los chicos atraviesan el disco de una manera muy personal por eso tiene su sonoridad tan particular a diferencia de los otros discos. Yo llevé un montón de canciones y muchas quedaron afuera, yo veía que algunas entraban para este grupo de gente mientras que otras no. Quizás esas que quedaron afuera entren para un proyecto más solitario pero todas las canciones fueron elegidas por el grupo.  EL disco fue pensado desde uno, pero trabajando en grupo.

O.C: Si bien concuerdo con la idea  grupal del disco, creo que  hay una canción que es netamente personal como “Pienso en mí”.  Vos que dijiste que nunca ibas hacer una canción de amor pero acá rompiste con esa idea.  ¿Cómo fue que decidiste escribir una canción de amor?
J.L:
Si, es una canción de amor y muy desnuda. Me pareció interesante la idea de jugar de esa manera,  de buscar lo que uno realmente tiene para decir fuera de los modelos que generalmente las canciones de amor exigen o  te ponen como marco. Esta fue una idea simple espontanea de una charla, de investigar que pensaba yo del amor o un  amigo. Tampoco fue una cosa pensada  porque no escribo canciones de amor, me cuesta hablar del él. Pero si me alentó la idea de que encontré una forma natural de hablar  del amor desde un punto de vista extraño, de pienso en mí, no en vos, o en ti como dirían las canciones más comerciales. Fue una canción que salió de un tirón de mucha letra.

O.C: No tiene estribillo, rompe un poco la estructura de la canción típica. Además dura más de 6 minutos, totalmente anti radial. Le sumo que tiene muchos estilos como canción, vidala, cuarteto. Además nombras a Silvio, haces una partecita de la Mona. Es una mezcla imposible de aprendérsela y tiene eso que parece que termina y vuelve con otro ritmo…
O.C:
Me gustó eso de sorprender, el jugar a hablar de algo tan profundo sin una forma tan tormentosa como lo hacen muchas canciones hoy.  La idea era reírse un poco y al último decir que en realidad quería escribirte una canción linda para que no te olvides nunca de mí.  Estos 8 minutos de la canción es para que me tengas en tu corazón y ser parte de lo que vos elegís como amor. Es muy simple pero a la vez profunda. Es decirle que es lo que vos queres del mundo, porque lo que vos defendes es lo que vos esperas del mundo. Por eso defendemos un árbol, no queremos que haya tanto asfalto en los pueblos, un río limpio, una estanciera vieja….  La canción generó cosas lindas pero algunos dicen que es muy larga, a otros no les gusto. Eso que generó me gusta, creo que  tendría que hurgar más por esos lados.

O.C: ¿Puede la canción ser algo egoista? En el sentido que la canción  habla del amor pero desde un punto de “yo te quiero porque me quiero a mí”. Plantea un poco yo quiero que estés bien, pero no porque “yo quiero que vos estés bien”, sino porque “yo quiero estar bien y si vos estás bien yo también lo estoy”…
J.L:
Claro, ¿el amor no es egoísta?  En todo caso hay que cambiar el concepto te quiero, porque el querer ya es egoísta. Estás diciendo quiero, decir te quiero ya es decir quiero algo que estás necesitando y solamente lo queres para vos.  Lo mismo sucede cuando decís te amo, decís esto es para mí, es lo que yo amo y quiero.  Pero no desde el lado de una relación tormentosa que tiene el amor, como cuando uno mira a la otra persona de una manera toda poderosa y vos no tenes decisión de a quien vas amar porque el otro es tan todo poderoso que su amor ejerce un avallasamiento sobre vos, y no te deja opción de decir si vas amar o no.  Eso  es lo que no creo en las canciones de hoy. Uno  decide a quien va a amar, lo que le hace bien, porque  dentro del mundo uno quiere lo mejor para sí mismo . Para vos puede ser tener el último auto cero kilómetro y es una forma de amor. Para mí es tener una estanciera vieja y renegar con ella porque esa es mi visión del amor. Porque yo quiero una  persona que me acompañe, sea linda y espero que vos  quieras lo mismo de mí. Que yo sea un protagonista en tu película, porque es tú película no la mía. No es que yo te estoy incluyendo en mí película, vos me estás incluyendo en tu película y yo en la mía. Creo que así construimos esto que es el amor. Pero siempre es una cuestión egoísta, ¿quien dice que el mundo no es una cuestión egoísta?. El mundo  es una película, vos estás viviendo tu película y yo la mía. ¿o no?

O.C: Si lo pienso, puede que sea un poco así..
J.L:
El otro forma parte del paisaje, un hijo forma parte de  lo más hermoso que tenemos. Pero  es mi película y la vivo de una manera, mi hijo la va a vivir de otra y vos de otra. Yo elijo una persona que me haga bien, no una persona que no me deje elegir porque su amor es tan absoluto que yo no puedo decidir. Yo elijo y estoy de acuerdo que es una cuestión egoísta. Pero visto desde un punto bueno, no desde el ego estúpido. Sino  desde el ego de quererse y elegir las cosas lindas según cada uno.

O.C: Recién dijiste que la vida es como una película que se va armando… ¿Qué película se está armando en la vida de José Luis en estos momentos?. Pensando  un poco el presente, el reconocimiento que crece cada año. Un ejemplo es Cosquín donde cada año se te da un poco más de tiempo, y siempre surge tu nombre al momento de pensar en la revelación..
J.L:
No me  gusta esa película, o en realidad no es que no me guste sino es que hay que tener cuidado. Yo me cuido mucho de eso. Así como estoy ahora, está buena la película. A mí la película que me gusta es poder vivir de la música y escribir canciones lindas. Que las canciones sean las protagonistas y no un personaje. Me gustan las películas de tener tiempo para mí, mi familia, para viajar y poder tener un pedacito  de tierra para sembrar y alimentarme sin que un  sistema me imponga con que tengo que alimentarme. No me gusta la película de los referentes, no me gusta las historias  donde una persona salva el mundo. No me gusta donde película donde por tener  plata o reconocimiento no puedo salir a la calle o subirme a un bondi, que a mis hijos les tenga que poner un guardaespaldas porque yo tengo millones de dólares… Esas películas no me gustan y el arte muchas veces te puede llevar para ese lado.  A mi gusta la película que estoy rodando así como está como fui siempre.

O.C: La película de la casa de barro, la huerta, el campo…
J.L:
Sí esa  es la que me gusta..

O.C: Es un poco la que reflejan los discos también. Donde conviven personajes desconocidos para nosotros pero familiares para un transerrano…
J.L:
Sí esa es la película que me gusta. ¿Para qué quiero otra?. Es la  película que nombro en la canción pienso en mí. ¿Qué pensas vos  sobre tu película?

O.C: Personalmente dejo que las cosas fluyan,  del presente no puedo quejarme, hago lo que más me gusta como puede ser juntarme con amigos, disfrutar de la música y aprender de cada charla que tengo con los músicos. A veces uno espera  que su artista favorito de la película sea revelación, gané un premio. Pero habría que preguntarse si es el objetivo que busca el artista que queremos, si es su película…
J.L:
Estaría buenísimo y sería lindo aceptar un  reconocimiento. Si pudiera hacer que me vieran un millón de personas sería hermoso. Eso creo que está buenísimo siempre y cuando sea por lo que uno entrega honestamente, con trabajo, cariño, sapiencia y lo mejor de uno sin pensar en una recompensa. La cosa se difusa cuando uno busca la recompensa, el reconocimiento, ser un referente.  Ahí  es cuando tu arte se dirige hacía un lugar que esta bueno y muchas veces sucede inconscientemente porque necesitas plata, mantener tu familia o lo que sea. Y a veces te sentís obligado y eso también vale, por eso no yo juzgo a nadie. Es tan relativo todo que yo no creo en lo blanco y negro. Personalmente  lucho hace años por tratar de hacer lo  que me sale bien y honestamente. A veces  trato de llegar a un espectro de gente que no es el que me sigue, y es cuando hago un cuarteto es para ir a una patronal y cantársela a la gente, para hablar con los vecinos. La verdad no me hago drama en tener un  reconocimiento, ni creo que me cambie la vida. Tener un reconocimiento me encanta, pero siempre y cuando  no sea una obsesión o te haga daño. Lo más  importante es que la gente te aplauda, poder mostrar tu arte, eso es lo que yo busco y me gusta.

O.C: Recién hablabas de que la gente te aplauda y te siga. ¿Te sentís un referente? Pensado que hay gente que te sigue y que otros artista que cantan tus canciones. Creo que perteneces a una camada de compositores que están empezando a ganarse un nombre de a poco…
J.L:
El día que escriba una canción como Silvio Rodríguez, como Armando Tejada Gómez o como algunos de los auténticos referentes y maestros, capaz te pueda decir. Ahora no quiero eso,  no me siento referente y no busco eso. Lo que haga la gente y quiera decir es cosa de ellos, yo en eso no me puedo meter. No voy a decir que no me canten las canciones. Personalmente  pienso que tenemos que trabajar un montón y hacer mucho más hasta que aparezcan las canciones como hacían Dávalos y Falú. Me encantaría que me pase eso, pero realmente no  creo que sea así. Personalmente veo un tema mío y es es solamente un tema mío nada más. Si pienso que soy parte de un movimiento en el que están un montón de músicos que se buscan profundamente ser honesto en lo que hacen. Músicos que  marcan una huella, como alguna vez alguno me marcó  una huella a mí para ir por atrás de algo que realmente me hace bien y se lo agradezco. Si eso es ser un referente esta bueno. No sé qué decir, no me gusta  la palabra referente… no me siento referente.

O.C: A veces creo que la palabra referente da  un poco de presión y más de un artista que se debe preguntar que espera la gente. Algo que no lo veo en tu caso, veo un José Luis que sale y dice yo soy esté y quiero tocar tal cosa sin pensar en la que la gente quiere.  Aún así tenes una aceptación importante en Córdoba…
J.L:
Si, pero fijate que es un mundillo chico, o sea entre todos los que somos en el mundo estamos defendiendo una cosa muy hermosa que es nuestra música popular argentina.  Que a la vez es un mundito chico en el que nos movemos. No me gusta  pensarlo como una importancia de la obra, porque no podría escribir nada. Simplemente trato de escribir lo que me gusta y tratar de ser libre. A veces el día que dejas de ser un referente te caes y no te levanta más nadie. Si me gustaría escribir canciones lindas, hermosas como lo hicieron los maestros que si son referentes como Yupanqui, el Chango Rodríguez, Bob Dylan, Violeta Parra, Alfredo Zitarrosa o Silvio Rodríguez.

O.C: Nombraste Yunpaqui y el disco tiene una canción muy de él  “Milonga del cerro negro”.  ¿Salió así o buscaste eso?
J.L:
Salió así porque necesito dejarme influenciar y que Yupanqui me diga hacía donde tengo que ir. Lo digo sin pudor y vergüenza, es totalmente influenciado por él. Como en otros temas tengo otras influencias. En este caso dejé actuar a Yupanqui para que me ayude hablar sobre un lugar, una región, una gente y sobre el pensamiento que habla de volver a lo simple y decir  loco podes tener mucha guita y ser un infeliz o tener muy poquitas cosas y sentirte pleno. Como lo decían los viejos compositores… La canción es totalmente yupanquiano y lo acepto.

O.C: Tiene algo del viejo payador digamos..
J.L:
Si, y me gustaría escribir algo como se escribía tradicionalmente. Me gustaría sentarme y tocar como se tocaba el folclore puro.

O.C: ¿Cómo ves el folclore actual?
J.L:
Lo veo vivo, sumamente productivo. Quizás el folclore que a mí me gusta esté un poco escondido de la masividad pero está latente con músicos y compositores que hacen cosas que a mí me encantan. El otro día lo ví a Ramiro González, en su tierra con toda la gente cantando los temas. Ví eso  de mi compadre, que en su tierra lo reconozcan, canten sus temas con una pasión de cancha. Ese es el folclore que está vivo con todas las formas que tiene. También escuché  Los Bichunos de Capilla del Monte y son maravillosos. Ese es nuestro folclore vivo y hacen cuarteto, cumbia, sones. Veo un folclore vivo con diversidad de cómo las que están haciendo ahora. Me siento orgulloso de estar haciendo folclore en este momento de la historia. En las marchas hay muchos músicos de folclore un ejemplo es la marcha por el bosque.

O.C: Recién me nombraste a Los Bichunos haciendo cumbia y sones. Me lleva a pensar que hay una generación que abrió el abanico para pensarlo como folclore latinoamericano.  Ya dejamos de hablar de folclore tradicional como puede ser la chacarera, el gato, la zamba. Sino  un poco más a lo que sostenía Carnota en una entrevista que le hice una vez donde decía que el folclore es todo lo que sale de la tierra. Que era hora de dejar los prejuicios de lado…
J.L:
Yo pienso lo mismo.  Quizás es en el concepto donde se difusa la cosa, es en el marco que se le da a la palabra y la copla que está nombrando la tierra y la gente de uno.  Si yo agarro y le dedico una canción a un amigo en un bossa nova mezclado con salsa o lo que sea. La música es el marco que yo le doy pero estoy hablando de una persona que existe  que refleja mi pueblo. Vos mismo sos folclore porque estas escribiendo y nombrando tu entorno, tu pueblo, el país donde vivís. El hecho de hablar de tu lugar ya lo hace folclore, hagas cuarteto, cumbia o lo que sea. Cuando vos  creas un hecho artístico ya es folclore. El folclore es de acuerdo a cada uno de los artistas que ejerce el arte o de las personas que caminan por la calle. Es de la manera en que vos vez la película. Eso se da porque estas nutrido por un país, una sociedad, una familia, una influencia musical que puede ser cualquiera, pero que siempre es música del pueblo.  No importa el vestido, el folclore nace de la copla y de lo que se está diciendo y hablando… ¿La música cuando fue pura? ¿Qué raza es netamente pura?

O.C: De hecho muchos ritmos que nominamos como tradicionales como pueden ser la zamba o la chacarera han sido mezcla de ritmos..
J.L:
La cosa es más simple, lo que nombre a tu tierra a personajes como  Don Rosa Toledo o Manuel al que yo canto, es folclore.

O.C: Sonia Torres, Facundo Rivera Alegre..
J.L:
Claro, nombramos nuestro tiempo, nuestra gente, por lo tanto es folclore. Le damos el vestido que queremos. Lo lindo de esta generación es el desprejuicio de usar todo lo que tenemos a mano. Porque voy caminando y veo que los albañiles están escuchando cuarteto y por qué no lo voy a poder usar yo. Si cruzo la calle y escucho otra música, apretó un botón en internet y escucho música de la india.

O.C: ¿Cuál crees que es el rol del cantor de está nueva  generación?
J.L:
Yo creo que siempre estuvieron los cantores. Lo que fue  cambiando fue el entorno. Los 90 fue una época, la menemista, que estamos volviendo a vivir. Una época de capital, aunque creo que siempre ha sido una época de capital. No soy de los que creen mucho en la política.
Yo creo en el arte. Siempre han estado los cantores comprometidos en todas las épocas. De hecho nosotros estamos acá porque alguno nos transmitió el mensaje y ahora nos  toca transmitir a nosotros para que sigamos estando. No  creo que haya sido siempre Palito Ortega. Mientras estaba Palito también estaban los hermanos Nuñez haciendo cosas. Quizás habían músicos que no se mostraban, lo mismo que hoy.

O.C: Pero puede que quizás ahora este más fuerte la generación de ustedes…
J.L:
Creo que ahora hay otra forma de visibilizar, porque la realidad de la cultura chata que por ahí no quiere que se muestren ciertas cosas también es fuerte. Pero nosotros tenemos otras  posibilidades de mostrarnos y dialogar. Creo que somos la continuidad de otros cantores comprometidos y creo que nuestro rol es cantar lo que a uno le pasa. Pero dentro de eso  hay muchas formas decir y cantar sin tener que ir  necesariamente a protestar. El arte no es de protesta se trata de ser libre o no. Hay muchas personas que tienen una forma de hacer arte y que no necesariamente tienen que salir a marchar por el monte o decir somos revolucionarios, estamos en contra de Monsanto. Hay otras maneras de decirlas… Creo que hay  una diversidad de maneras de expresarse. A mí cada vez me cierra menos la protesta porque puede ser peligrosa también, puede ser un hecho demagógico en la que vos sabes que en este tiempo las personas que están gobernando…. Creo que hay canciones como “Oración del Remanso”, como  “Don Rosa Toledo”, como “El hombre del ají”, “historia del mate cocido”. Todas canciones que nombran a la lucha del ser humano contra los capitales,  pero siempre con poesía, que es lo que tenemos que hacer. Siempre que la canción sea poética, comprometida,  trabajada de corazón va a ser una canción de protesta o anti sistémica o porque no canción comprometida.  Esa canción tiene muchas formas, hay algunos que van  directamente y otros que no… Pienso que el rol  del músico hoy es tratar de encontrar su arte más puro, más honesto y verdadero. En ese caso siempre va a estar implícito lo social porque estás defendiendo tu mundo, tu pedazo de río, de  vida.  Por ejemplo para mí  la canción “Pienso en mí” es una canción recontra social o  la canción río. Son canciones sociales que no van insultar directamente…

O.C: Me parece que “Amuchacho” es un disco  con canciones de protesta pero desde otro lugar.  Donde por ahí no decís lo que el otro hace mal, sino lo que uno hace y como uno pude solucionarlo. No te fijas en el otro diciendo tal está contaminando o haciendo tal cosa, no insultas podríamos decir. Lo veo como que planteas está pasando tal cosa porque no hacemos esta otro para mejorar…
J.L: He sido contestario de hecho la canción sin tierra tenía un recitado que no lo recité en ese momento pero lo sigo recitando y quizás si lo tengo que grabar hoy lo haría. Pero es justamente porque creo que es momento de sumar gente, generar propuesta más que impeler al otro y insultarlo. Es tiempo de nosotros proponer y generar luz.  No quiero ser pesimista pero es un momento difícil y un granito de luz suma, se nota y la gente busca eso.  No es momento de retar al otro, sino de proponer, reconocer las debilidades que tenemos como sociedad y desde ahí construir algo que sea transformador. Por lo menos  que le lleguen a la próxima generación de seres humanos para que de acá a 10 años puedan seguir bañándose en el río.  Ya sabemos  quiénes son los empresarios, los que manejan los medios y bla bla. Entrar en ese juego y repetir lo mismo es darle más fuerza al poder.  Repetir mil veces Macri es darle fuerza.  Vos fijate en los posteos trato de evitar nombrar  a todos esos… Trato  nombrar lo lindo y lo conflictivo, lo que me enseña a mí para sumar y  hacer algo distinto.

O.C: Sos de los que sostiene que cuando se habla de alguien ya sea mal o bien se le da más fuerza, más visibilidad…
J.L:
Se le está dando más fuerza y le estás destinando tu energía a ese nombre…. Yo prefiero no destinar la energía en el otro, sino en proponer y quizás la otra persona le interesa y se suma a lo que uno está tratando de proponer. Yo creo más en eso en este momento de mi vida que en enfrentarse, porque el sistema te recontra re caga a palos…. Prefiero decir que es lo que hay que hacer, como puede ser defender el monte, no tiene  que desaparecer más un pibe. ¿Cómo puede ser que desaparezca un pibe en democracia?.  Hay que buscar la forma de que no pase más pero sin culpar al otro. Porque todos somos culpables. De que haya desaparecido Santiago Maldonado somos todos culpables, cada integrante e este país y de este  mundo es culpable. Cuando viene un millonario y sale con un cartel  que aparezca Santiago yo no le creo.  Mi mundo está medio confuso, pero pienso en sumar, generar luz y no hablar tanto de la oscuridad. Sin perder  la conciencia o volverme un estúpido que vive etéreo  y cree que no pasa nada. No se trata de eso, pero tampoco en perder la energía en nombrar las personas que hacen mal. Nombremos lo que nosotros queremos hacer, luchemos desde esa posición.

O.C: Volviendo un poco al disco, todas las canciones son tuyas excepto una de Julio Tello. Si no me equivoco es una poeta de traslasierras… ¿Por qué la elegiste y que nos podes contar de él?
J.L:
Don Julio es de la época de Yupanqui que escribió una de las canciones más emblemáticas de traslasierra. Tiene una  que se llama belleza serrana que nos refleja el amor de una manera pícara como son la gente del campo “Si fuera un pajarito haría mi nido entre los voladitos de tu vestido, con esa intenciones te ando rondando siempre cerquita tuyo revoloteando”.  Con eso ya te armó una canción. También tiene un poco lo que decía, de  volver al pasado para  ir un poco hacía el futuro.  Ver que hicieron los viejos como resolvían y trabajaban. Tiene una simpleza tan contundente ese tema y habla del amor de una manera tan respetuosa pero  a la vez pícara que me pareció  hermoso homenajearlo. Es una forma de que  Don Julio Tello siga estando vivo y latente. Hay que ponerlos a a los viejos, a los maestros en un lugar presente y no  en un lugar de olvido. Hay que aprender de ellos y como te dije antes somos una continuidad de  lo que se hizo. Siempre estuvieron los cantores comprometidos desde los principios de los tiempos y nosotros vamos a seguir estando porque otros  van  a seguir estando en el futuro…

O.C: A la hora de componer sos de mirar el pasado entonces…
J.L: Si, me gusta sentirme acompañado por los tipos que trabajaron de una manera sincera. Siempre trato de leer un clásico, de estar acompañado por ellos, por su obra…  Me gusta entrar a internet y poner a Jesús Quinteros entrevistando a Sábato. Me gusta sentirme acompañado por ellos, porque nosotros vamos acompañar a alguien en un futuro. Me encantaría que alguien sea referencia para que a través de nosotros lleguen cantores como los que estuvimos nombrando..

O.C: ¿Sos nostalgioso?
J.L: Que pregunta difícil. Yo no soy melancólico, pero cuando soy, lo soy mucho y escribo canciones para canalizar. Trato de elegir que sentimiento quiero que me pueble, por lo general soy muy tranquilo, pero a veces me enojo y cuando siento melancolía la siento muy fuerte. Hasta  te diría que elijo sentirla fuerte como algo que me enseña o forma parte de mí. Esa  canción habla de estar lejos de mi tierra y ver que una tarde el sol se pone no del lado del que estoy acostumbrado que se ponga. Ahí es cuando pienso en la vida, mis amigos y escribo porque me siento nostálgico. Pero no es así todo el tiempo.  No todo el tiempo soy un  enamoradizo.  A veces me da vergüenza cantar la canción “Pienso en mí”, porque dirán que soy pollerudo, pero a veces si soy así y me gusta expresarlo así.

O.C: ¿Cuál sería el problema de ser “pollerudo”?  Mientras este bien así no le veo nada malo. El problema es cuando lo sos y no te sentís bien…
J.L: Ser “pollerudo” y sufrir sería el problema.  Como te dije antes a veces soy muy tranqui y a veces soy muy intenso. Pero cuando tengo esos pensamientos pienso que son como dioses que a uno lo habitan como puede ser, el Dios de la furia, el de la ira. Son como los dioses griegos que están en uno. Creo que la filosofía griega nace de los dioses que habitan en cada ser humano como es el Dios del amor, del oseo, del trabajo o el que sea. Todos están y forman parte de uno. A veces uno tiene que dejarlos que se expresen, que nazcan.
La canción teletransportador  es la melancolía y  yo deje que fluyera y a veces hasta sufriendo. Cada vez  me visita más seguido el Dios de la melancolía. Tengo muchas ganas de volver a Villa Dolores pero el Dios de la economía no me lo permite.

O.C ¿Esa nostalgia la sufrís o la disfrutas? Personalmente creo que no es tan mala la melancolía porque te hace recordar momentos importantes de tu vid. Hay que estar contento por lo feliz que uno fue mientras duró y no estar triste porque ya pasó…
J.L: Igual que la tristeza, es maravillosa. Me parece que viéndolo de un punto siempre te enseña. Que sería de nuestro mundo si no hubiera algo que nos enseñe, lo mismo que la oscuridad, la situación de un país. Existen dos opciones o te enojas o lo tomas como aprendizaje. Yo recuerdo que una vez dije: si se viene la noche más oscura que se venga porque nos va a enseñar, nos va a mantener activo creando y contestando. Yo prefiero  tomarlo así y no como una derrota. Lo mismo con la nostalgia o la tristeza, hay que tratar de disfrutar lo lindo de ellas. No  que sea autodestructivo, tiene que ser algo creativo. Lo creo que pasa con todos los sentimientos, depende de qué lugar le das y desde que  punto de vista lo vez. Si desde uno creativo, desde el que hace bien y lo disfrutas. Por lo menos yo la disfruto

O.C: Hablemos un poco de la presentación del disco. ¿Que veremos el viernes cuando presentes “Amuchado”?
Básicamente planteé el disco sostenido por la música,  por el paisaje de las palabras y nada más. No hay danza, ni muchas luces.. Hay  una escenografía que va hacer Nathaliw, que no sé cómo será… Será como esta charla que las cosas fluyan, sean simple.

O.C: Tocarás el disco completo?
J.L:
Si cantaremos el disco completo, pero además voy a presentar un libro que escribí. Si bien no va a ser la presentación oficial lo voy a tener. Es un libro de poemas de los cuales algunos voy a leer. También tengo ganas de cantar canciones de futuros discos, no quiero hacer éxitos…

O.C: Sería algo así como un recorrido por el presente empezando a visibilizar el futuro musical..
J.L: Capaz que al último me pongo nostálgico y canto alguna cosita. Por lo general soy un pésimo hacedor de lo que la gente quiere. Tengo muchas ganaas de cantar para delante, más que para atrás. Pero bue… estoy contento por el libro, ese sería mi presente.

O.C: Ultima pregunta ¿Dijiste que el libro es de poesía, de que se tratan esas poesías?
J.L:
El libro se llama “Poemas de Marzo” porque es una época en la que me gusta escribir como a la naturaleza le gusta florecer. Descubrí que es una época propicia para escribir. Y este año dije voy hacer un libro de poemas, busqué poemas viejos  y nuevos para concretar el libro. El libro está dividido en cuatro capítulos. Uno se llama volumen donde hay todos poemas actuales. Después está los decidores donde está el recitado los chuncanitos, el poema de las estrellas entre algunos más al estilo de Armando Tejada Gómez , Hamlet Lima Quintana o Ariel Ferraro, sin perder mi estilo personal.   También está la parte que se llama canciones que son  seis canciones con sus preámbulos. Una de ellas es la “Zamba del monte” que tiene la carta al gobernador y legisladores como preámbulo. También tiene un cuento. Por último están las coplas que son como 150 coplas de amor, picaras y de procedencia.  El libro abarca un poco todo lo que soy como “Amuchado”.